Esta entrada la empecé hace días, pero mi humor había estado relativamente estable así que no había sentido la necesidad de venir y releer o reescribirla, ahora pues, aquí estoy.
Por más que le re huyo al tema, siempre he tenido claro que la vida, nuestra existencia en esta tierra, es efímera, nos morimos en un instante, dejamos de existir, tan tán, se acabó. Y el lío empieza para los que se quedan, para los que les importa tu muerte.
Hoy particularmente llevo gran parte del día aferrada al pasado, a partes del pasado que no consigo recordar bien y que me da la duda de si lo que recuerdo sí pasó o lo ando inventando.
Decía, en eso seguía, cuando me dio por entrar al face para ver que había, y quizá con eso dejar de estar repensando en lo mismo, y me topo con la muerte de una persona que conocí, poco, pero fue parte de este lugar por un tiempo. Su muerte en sí, dicho fríamente, no me afecta, pero es de esas muertes que por ser alguien que conocí, no me pueden solo pasar de largo, en automático pienso en las frases de cajón: en paz descanse, dios lo tenga en santa gloria, mis condolencias, pronta resignación… Creo esa es la peor y la más importante de todas, hay que aceptar que ya paso y nada lo revertirá.
(Me va a explotar la cabeza, no me ha dejado de doler en todo el día.)
Estaba tan ensimismada en mis problemas que ahora, pensando en lo que estará pasando la viuda, yo como siempre soy asquerosamente afortunada y nada me falta y hasta me sobra.
Jamás me quedará claro qué onda con mi suerte, si en verdad es medio mala o algo buena. Si funciona tirar los dados con los dedos cruzados, o en serio me espera tragedias incontables a la vuelta de la esquina y todo esto que he creído malo hasta ahora me parecerá la mejor etapa de mi vida… Saber… Esa muerte me sigue impactando.
Y bueno, finalmente dejando eso de lado, ya que lo exterioricé y fui tan lista de mejor poner música que me distrajera. Podemos pasar de lleno a lo mío, a mis tragedias inventadas y así Porque en mi vida debe haber caos para que esté contenta, si no siento que me va a explotar la cabeza y que se me saldrá el corazón del pecho no estoy tan tranquila. Sí, así de incongruente como se ve. Hoy creo por primera vez en mi existencia me dio un ataque de ansiedad… Lo diferencio de mis achaques depresivos de siempre porque no sentí la necesidad de detenerme y hacerme bolita, al contrario, sentí la necesidad irrefrenable de huir, a donde fuera, así que caminé y caminé por calles que reconozco y no, esquivando gente imprudente, hasta que estuvo relativamente tranquilo y me habría arrancado el cubrebocas pero covid rondando…Y eventualmente “me aclimaté”, sobreviví, como hasta ahora. Pero neta, qué feo. Ojalá toda esa gente que vive presa de la ansiedad encuentre el modo de salir de ello.
Llevaba días buscando un poema, pero buscándolo solo por decir porque la verdad es que solo un día sí lo busqué en el libro que creí estaría, aunque luego mi realidad me distrajo y ya ni sé a ciencia cierta dónde quedó ese libro… (A estas alturas ya lo encontré. Ya hasta casi lo leí completo. Ya cometí el sacrilegio de doblarle unas hojas para que no se me pierdan los poemas.) Decía, que en este revolver de cosas lo encontré y lo leí, y lo releí, y me llegó de golpe el recuerdo de cuando, mucho antes, lo leí por vez primera y pensé en que algún día encontraría a quién, la ocasión, de dedicarlo. (Qué estupidez querer darte todo esto ahora, en estas circunstancias.)
No sé si soy yo predisponiéndome o así están las cosas, aunque hasta a mí me hagan dudar de repente, tanto como a ti. Pero, últimamente, he venido descubriendo que sí, siempre anduviste acechando en las sombras de una manera tan sutil pero tan firme, que neta estoy bien estúpida por no haberlo notado antes, por no haber querido notarlo, por no haberme decidido a hacer en su momento todo lo que ahora quisiera hacer, todo lo que ya no servirá de nada, pero que aún lo haré (no sé cuándo), porque me conozco y sé que me atormentaré el resto de mis días si no lo hago, aunque las consecuencias sean catastróficas, aunque no pase de un par de minutos, aunque me haya llevado meses, días, semanas y horas.
Lo voy a hacer, pero ya estoy grande y necesito hacer mis impulsividades en orden, ja, aunque parezca que les quita encanto, necesito completar el paso 1 y de ahí los demás se irán dando sobre la marcha. (El paso 1 ya está. El paso 2 por ahí va.)
Suena de fondo: “It’s my life” en versión bosanova, y las ganas de llorar al menos de momento se me fueron, estas ganas de llorar que me dan cada que vuelvo a chocar contra tus paredes, no cambio de parecer cada 3 días, sigo sintiendo lo mismo, sigo creyendo en la inutilidad de demostrarlo porque no hará diferencia alguna, tienes claras las cosas, y yo también. Pero soy una estúpida que aunque diga que ya va a dejar de fantasear, no deja de hacerlo.
(Lo haré, me iré sola un par de días, y de ahí veré qué hacer. Porque la “triste” realidad es que mi rutina y mi aquí que tanto me costó mantener ya no me satisfacen ni tantito. Y para beneplácito suyo, también no me moriré sin ti. Lo tengo claro: Te Amo. Con todas las letras y con toda la intensidad que ello conlleva, pero no seguiré rogando porque me creas, porque aunque lo hagas, una vez que lo hagas, no habrá nada más que hacer… Ya no es lo mismo, no soy la misma, ahora soy un combo. Y eso siempre va a complicar (más) este asunto.)
Esto sería un perfecto bofetadón del destino, el karma finalmente riéndose en mi cara.
Si habré cruzado fronteras y ni así me crees… Si el hecho de que lo hiciera hará que me creas… Eso nos dejaría tablas, y el siguiente paso te correspondería. Y aunque estés convencido no lo vas a dar, porque entonces a te pasará lo que ahora a mí, y tu ya estuviste ahí, sabes lo que es, lo que conlleva. Y así eternamente, mientras queramos seguir jugando nuestros turnos tal cual nos competen, uno tú, uno yo, y así, hasta que alguno se muera finalmente.
Tengo que llegar al fin de este mes que apenas empieza.
Debe estar conectado para enviar un comentario.