De cosas que pasan cuando suceden.

2 Jul

No era insomnio propiamente, ni añoranza, fue simplemente ir con la corriente, no resistirse. Pasan mil cosas en un segundo, infinitas posibilidades que coexisten todas a la vez y sólo una sale airosa, pero las demás, de alguna manera, persisten.

Tú, que quizá leas esto, tu recuerdo lo desató. Se desató, escapó, como el prisionero de la mazmorra olvidada cuya llave de su celda se extravío hace años y el mismo paso del tiempo le dio la libertad añorada. Se oxidaron las cadenas, cayeron solas, los barrotes se aguadaron en sus sitios, la puerta se desintegró sola. Y saliste, pero en vez de huir, de escapar, te quedaste, como siempre has hecho, te aferraste a las paredes para que el viento no te soplar lejos, te metiste, te conectaste y revolviste cachivaches igual se abandonados que tú. Mi corazón de condominio ya no está para estos trotes, este galope que ha cesado intermitentemente solo a ratos empieza a dolor, ah, pero es un dolor tan dulce. Es un dolor que no duele como fuera de suponerse que doler debiera, así lo quiero escribir, así va saliendo.

Vamos a escribir lo que consiguen atrapar estos seres que aquí siguen habitando antes que mis ojos se apaguen.

Cuando suelo hacer recuento de daños, nunca te cuento, ni por asomo apareces, no tienes un mote especial, porque tú no me hiciste daño, yo huracané tu vida. Y al parecer la factura por los daños finalmente llegó.

Sigue retumbando aquí. Se sigue escapando el aire.

Toda mi vida he estado cazando certezas, persiguiendo tréboles arrancados por el viento.

No me hiciste daño. Me lo hice yo sola. Auto sabotaje, como siempre, (por redundante que se oiga), construí barreras que sabía que no intentarías destruir, levanté bardas que sabía que no saltarías. Eres, me das, esa absurda certeza que siempre anduve buscando.

El primero todos saben ya la historia, la debacle, el meollo del asunto. Tan grande fue ese desastre que por siempre quedaron marcados los surcos. De ahí surgieron las varas con que se fueron midiendo los siguientes. Tiene que ser así de trágico el primer (gran) fracaso del amor. El segundo y tú coexistieron, ahora lo veo claro, pero lo dicho, no te cuento, no te recuerdo, no te tengo en esa lista, porque en verdad no fuiste tu, fui yo. (Extrañamente ningún hubiera levanta la mano. Todo está calmo. Claro. Indemne.) Por ello el segundo es el segundo y tardó tanto que apenas hace unos año finalmente fue. Con la madurez que uno adquiere luego de varios chingadazos mutuos. (Finalmente uno levanta la mano, señalando lo obvio, ¿por qué no reculé, sólo lo necesario, para volver a emparejar nuestros caminos? Porque si algo soy y lo tengo bien claro es: rencorosa, orgullosa y vengativa. No era posible, no es, sencillamente. Pudo ser y no fue. Tan tán.) Decía, acabó ese asunto finalmente, y se reseteó de alguna manera el marcador. Volvimos al juego luego del tiempo extra y los penales incontable: su culpa, la mía, la suya, la nuestra. (Ya no duele. Esto de ahora en cierta forma eres tú, esa sombra que se quedó aquí agazapada en un rincón.)

El asunto fue, no era tanto prisión donde has estado por años, es una vitrina, con veintemil pegatinas encima, rayoneadas, sobre escritas, agregadas, añadidas, arrugadas, troceadas, con el dejo de donde anduvieron unas que ya no están. Eres el modelo que quedó exhibido para futuras referencias.

El muñeco que dejas en la caja porque ya está descontinuado y sabes (muy bien lo sabes) que no  habrá jamás otro igual y por ello lo atesoras.

Suena tan estúpido e irónico todo esto. Pero así es. Los hubieras no volvieron levantar la mano. Un hubiese sólo se aventuró a decir que sí efectivamente es maldad de mis seres el seguir azuzando el fuego sin que mis lentes estén donde deben.

Lo dicho, hay cosas que no recuerdo, lo también dicho, mi memoria selectiva siempre hace de las suyas. Esa caja de Pandora no ha dejado de emanar asfixiamiento moderado. Tiemblan las paredes de manera casi imperceptible pero constante.

Yo también te amé, te amo y te amaré.

 

Fue necesaria una pandemia

1 Abr

En el condominio de mi corazón siguen habiendo estragos, los nuevos inquilinos luchan constantemente por mi atención, los dos bichitos nuevos van y vienen y hacen relajo a placer. Sigo teniendo tiempo pero cuesta más administrarlo, justo encuentro inspiración (se asoma, me hace ojitos, pero la ignoro) pero por alguna razón no puedo concretar el llegar hasta aquí y escribir. Sigo echando en falta, anhelando, el dispositivo craneal que permita escribir lo que uno va pensando, este sitio estaría lleno de entradas, ya estarian aburridos de ellas. Cada día me da por pensar un rato en algo que podría escribir aquí, pero lo dicho,  no hay forma, justo ahora el bichitito anda berreando porque no quiere que dejen de abrazarlo pero necesita cambio de pañal, el bichito mayor ya se entretiene solo, caimos en la tentación de ponerle videos y era feliz con eso, pero ya aprendió a usar jueguitos y debería hacer una captura de pantalla de “su celular” para que vean la cantidad absurda de juegos que tiene, de los cuales se la pasa instalando y desinstalando ya que la mayoría de los juegos incluyen publicidad y si el jueguito que se muestra le gusta va y lo instala.

(El Angemonio no tiene vicación de niñero. Es tan yo, soy tal él, los tolera porque no le queda de otra, pero sube a la buhardilla y ahí se queda mirando el techo cubierto de estrellas de plastico fluorescentes y las reacomoda a su antojo, duerme la siesta, lee, creo escribe o dibuja. Los demás se le unen hasta que no caben y lanzan los dados para ver a quien le toca acomodarse en el librero, en el espacio entre los libros, a quien le toca acomodarse en algún cajón. Pesimismo se ha adueñado de la maceta larga y ahí se mete, se siembra a sí mismo, “feliz” entre los girasoles, con la brisa alborotándole el pelo siempre esponjado. (Tan mi cabello en estos días.) Depresión ha decidido explorar nuevos horizontes y baila cabeza abajo en el techo, en los resquicios entelarañados. El Angemonio cambió de lentes, igual que yo hace un tiempo, se consiguió unos de pasta gruesa, muy gruesa, le cubren media cara, suerte tener la nariz larga, pobre su nariz por soportar ese peso, con el calor se la pasa echándose el cabello atrás, se resiste a hacerse una coleta, le han insistido a dejarse trenzar pero se opone, ya alguna vez lo agarraron con la guardia baja y terminó con dos trenzas fofas y sin chiste, que conservó hasta que las ligas se desintegraron. Gastó su cuota de tiempo con trenzas, creo no quiere ahora gastar su tiempo de andar de coleta, aparte que es incómodo dormir con coleta (asiente) yo llevo días así con este calor, pensando serieamente en volver a cortarme el cabello que finalmente parece dispuesto a crecer, contradictorio como too, ahora que hace calor, ahora que es casi insportable. Un tazón con malvaviscos circula por la buhardilla, los cacahuates se acabaron ayer.)

En estos días de estar encerrados por necesidad (que nosotros siempre hemos sido gente de no salir mucho) ha sobrado el tiempo para pensar y reflexionar, somos gentes de gustos variados pero de pocas necesidades, quisiera tener harto dinero para comprar “comodidades”, un colchón nuevo, una sala nueva, hartos libros, un cel nuevo ya que esté, que no era nuevo pero tampoco viejo, sigue vivo de milagro, le falta un cachito de pantalla en una esquina, y repisas, muchas repisas, para acomodar cosas y plantas, habria que comprar plantas también, pero ya, no necesitamos dinero para irnos de fiesta ni de viaje, y eso me da a pensar que nuestra vida es tan cómoda y afortunada que podemos darnos el lujo de preocuparnos por estas trivialidades, no ns torturamos pensando en que no habrá dinero para comprar comida o pagar el agua, la luz y el internet. (Que si lo pienso, que si me duele la cabeza al hacerlo, pero en parte ya me acostumbré a dedicar ciertos días a pensar en ello, a hundirme en la incertidumbre y al final emerger tranquilamente, mes a mes.) ¿Qué es de la gente que en serio no tiene ninguna certeza? Este virus no creo sea invento pero sí creo es un virus relativamente “leve” que fue soltado a voluntad para crear caos, sencillamente, para probar que somos un desmadre como sociedad y nos falta empatia para con nuestros semejantes. Aquí en el rancho “ya casi” consiguen detener las cosas por tiempo indefinido, aquí gran parte de la gente vive del turismo y están preocupados por saber qué harán en estos días que es perentorio no salir a turistear. El Bichito echa en falta el kinder, a sus amiguitos. Como buenos seres humanos echamos en falta lo que no tenemos, lo dicho, no somos de estar paseando pero en serio se antoja salir cuando menos a dar vueltas en el parque, justo le habíamos dicho al Bichito que ya empezaríamos a cargar su triciclo para que lo manejara en el parque. A Bichitito le gusta salir a caminar y correr por puro gusto, Afortunados de nuevo por tener una casa grande con patio, tienen espacio para ir y venir, pero la puerta cerrada, en este rancho donde siempre están de menos las ventanas abiertas, es una constante que recuerda que hay sitios a los que no podemos ir, cosas que no podemos hacer. Y faltan muchos días para retomar “la tranquilidad”. Porque se espera que aquí en México empiece “lo mero bueno” por ahí de mayo o junio. Estamos apenas empezando, adaptándonos, intentando adaptarnos. Ojalá no nos vaya tan mal.

(Malditas alergias, hace días que hace harto calor, el calor de siempre, y ayer llovió, con truenos y todo el show, se fue la luz tres veces, eventualmente dejó de sentirse el calor, la noche estuvo fresca, a esta hora ya hace calor, así que mi nariz ya anda molesta y llevo un buen rato estornudando. Los mocos empiezan a saturar mi nariz.)

Y para variar se me terminaron yendo las ideas. Desventajas del calor, de finalmente hacerme una coleta porque el calor ya se puso insoportable y se escaparon, se fueron volando quizá sin rumbo o con la intención de volver en el justo e inadecuado momento en que no haya opción de acercarme a la lap. (Estornudo, estornudo…) Respiro lo más hondo posible, vacío, se fueron, se escaparon.

Nos leemos luego.

De pérdidas inevitables

3 Sep

Llevo un siglo posponiendo el escribir aquí, por esto y aquello nomás no lo he hecho, pero hoy amerita, porque es un un día triste.

En cuestiones de mascotas este año no ha sido mi año. Primero se fue “Katrina”, básicamente la primer perra que conscientemente decidí tener.

1930022_20453946414_5183_n.jpg

Nos volvimos viejitas y cascarrabias juntas. Ian aún pudo conocerla (no sé si la llegue a recordar), jugaron un poco, y sé que ella habría seguido con nosotros algunos años más si sencillamente el enfermarse por vejez no fuera algo que sucede.

Unos meses después decidió partir también la “Flaca”, que solo quienes la vieron cuando recién la saqué de la calle creerán que era, en verdad, flaca, flaquísima, piel sobre huesitos. Es la que más me ha costado curar y sin duda siempre fue la más linda y agradecida de todas, a Ian le encantaba echársele encima. Pero Ian vino a conocerlas ya cuando eran viejitas, ya no les hacía tanta gracia jugar y correr detrás de un bodoque empañalado. Pero aún así se dejaba usar de almohada y sobre todo disfrutaba de las galletas y demás que el bicho le compartía.

DSCN0584.JPG

En alguna parte deben estar las fotos donde se ve mejor, donde podrían ver sus ojotes hermosos y su eterna sonrisa, quedémonos con esta mientras.

Y bueno, justo hoy decidió irse Iris, mi primer hija gatuna. No puedo dejar de recordar cuando nos encontramos, que yo iba pasando y escuché maullidos y me acerqué, me asomé a la jaula y ahí estaban, varios gatitos, pero ella destacaba a simple vista, y sin pensarlo la pedí y me la “regalaron” por 20 pesos… Y así, en una mano, anduve paseando con ella hasta que conseguí una caja y así seguimos paseando. Y finalmente llegamos a Chiapa y de aquí ya no nos movimos. Y ella también se fue volviendo viejita, ya no le gustaba que la abrazaran (la verdad es que nunca fue fan de ello), pero le seguía encantando que la cepillaran y acariciaran, ronroneaba sin parar, y me mandaba besos.

DSCN0585.JPG

Mi Irisota, la más hermosa de todas las gatas.

¿Por qué nos duran tan poquito las mascotas?

Por estos rumbos hay un dicho de que los muertos siempre se van de a tres. Pensé que solo aplicaba a humanos, al parecer no. Aquí el lado positivo es que ya no sufriré más abandonos hasta en unos años más. El punto malo es que bichito nuevo no conocerá a estas hermosas criaturas que compartieron tantos años conmigo.

Si es en serio que uno puede reencontrarse con las mascotas que ha amado cuando muere… Voy a ser tan absurdamente feliz.

De preocupaciones lejanas

1 Abr

Pensé en ver de qué fecha es la entrada anterior, pero la verdad es que mejor no, porque no sé qué sentiré de ver que ha pasado tanto tiempo sin que me dignara a venir a escribir algo, porque de pensar cosas casi a diario no hay falla. Pero últimamente siempre encuentro con qué distraerme, o me distraen, y aquí estamos. Justo en este momento de calma en que seguramente el Bichito despertará cuando vaya a mitad de esta entrada o cuando justo finalmente comience a escribir sobre lo que pensaba escribir, que obvio no es nada de esto, así las cosas.

Estoy viendo una película que se llama “Wonder”, en resumen, va de la vida de un niño con una deformidad facial y la familia y amigos que lo rodean. Y no me he echado a llorar por puro milagro porque a mitad de la trama ya van varias veces que se me han llenado los ojos de lágrimas, y me he puesto a pensar en varias cosas.

  • Yo soy hija única, y a la fecha no echo en falta el no tener hermanos, tuve la suerte de hacer buenos amigos y con ellos tengo, pero no me apetece que el bichito sea hijo único, pese a que este mundo es un desastre y va en picada, de hecho, eso es en parte lo que me llevó a pensar en eso, me gusta la idea romántica de que si uno se esfuerza en cultivar una buena relación entre los hermanos, estos se amarán incondicionalmente aunque sean diferentes, y nunca estarán solos. Porque pese a que procuraremos que Bichito siempre pueda contar conmigo y con su papá, y con el resto de la familia, no será lo mismo, tener un hermano que sea casi de su edad será un plus que yo no tuve y que espero sea como me lo imagino, que se vuelvan amigos y cómplices.
  • Ahora bien, justo ando lidiando con el hecho de que por cuidar al hermanito que aún no nace he tenido que distanciarme de cierta forma del Bichito, para empezar tuve que dejar de darle pecho. Tuvimos que forzarlo a dormirse solo, no duerme aparte, sigue durmiendo en la cama conmigo, pero ya no duerme con su chichi como se acostumbró por año y medio, así que fue difícil, doloroso, escucharlo llorar y pedir a su mamá y a su chichi y no poder correr a darle lo que pedía. Según la báscula no ha subido de peso, pero siento que pesa más, y ya no puedo cargarlo tanto como antes. No puedo andar de aquí para allá tras él. Yo que pedía por llegar a esta etapa en que él ya busca jugar y ya presta atención a los juguetes, justo ahora no puedo darle toda esa atención que según anduve guardando para este momento. Entonces pienso, si en serio valdrá la pena dividir mi afecto, ami amor, mi atención, mi tiempo, en dos bichitos y no haber dejado todo solo para el que ya tengo. Aunque a estas alturas ya es tarde para tales cuestionamientos, pero bueno, así las cosas en mi cabeza cuando tengo estos ratos libres. Me pregunto si no, cuándo, el bichito me va a reprochar que no le presto suficiente atención, que me preocupo más por su hermanito menor y ya no tanto por él, o peor aún, si no me daré cuenta de que eso siente porque no va a demostrarlo. Y aquí es donde deseo y pido que la idea romántica funcione y que aunque crea que mamá ya no lo quiere tanto el amor de su hermanito sea más que suficiente. Hasta que llegue a esa edad en que lo entenderá y todos felices. Si dicha edad existe.
  • Y retomando, ¿cómo chuchas estar seguros de que le das lo sufieicnte, lo necesario, a ambos hijos? ¿Cómo demonios le hacen los que tienen más de dos? Para mi dos es el número adecuado, “dividirme” entre más ya lo veo difícil, aunque en parte será en tres pues debo hallar la manera de no desatender a su papá más de la cuenta. Y añadamos a la ecuación el hecho de que aún no sé si “lo mejor” sea que tenga un hermanito o una hermanita, me gusta la idea de que ambos sean “lo mismo”, justo para eso de que en teoría se entenderán mejor y así… Pero si resulta que es hermanita, también tiene sus ventajas pues podrán ayudarse a entender a los de “la otra especie” cuando llegue el momento. Pero decía, me aterra que vaya a pensar que él no era suficiente y que por eso buscamos  un hermanito. Tampoco me gusta la idea de que entienda que el hermanito lo buscamos por él, como si lo hubiera pedido. Es muy complicado este asunto.
  • Así pues, ahora ligando lo que llevo de la película, ¿y si el hermanito nuevo fuera un bebé especial, de esos que demandan más atención que un bebé “normal”? Por más que le cambalacheáramos al asunto seguramente Bichito sentiría que es relegado por ratos, y la verdad es que sería así, aunque no quisiera, y vuelvo a ello, ¿no habrá sido mala idea no confiar en que ser hijo único era bueno? Pero la verdad es que yo no soy mi mamá y estoy segura de que no sabría cómo hacerle para que conforme pasen los años bichito se sintiera bien y a gusto sin sentir hermanos. Porque tampoco quiero que vaya creciendo como los hijos únicos que conozco que se creen el centro del universo, que aunque lo parezca, yo no soy así, y es que acabo de decirlo, yo no soy mi mamá. Aunque bueno, se supone que ando preocupándome antes de tiempo. Y quizá en vano. Esperemos.

Volviendo a la película, la perrita de la familia murió de viejita, justo como le pasó a mi Katrina no tiene ni 15 días atrás. Ese dolor de perder a un amigo peludo es algo que quiero que conozca el bichito. Ese sentir que no podrás seguir adelante porque de la nada tu amigo ya no está. Pero de alguna manera conseguir hacerlo, aunque lo veas y lo escuches todos los días en todas partes. Porque tener una mascota, amarla, jamás de la misma manera en que ellos nos aman, porque sencillamente no podemos, es lo mejor que puede pasarnos, aunque el dolor de perder a una nos haga pasar años sin darle la oportunidad a una nueva. Es, irónicamente, en verdad gracioso que nos conmueva más el mero hecho de que en las películas te den a entender que el animalito muere, a que veas que humanos mueren.

Tengo taaantas preocupaciones “adelantadas”, si serán felices, si se llevarán bien, si sabrán hacer amigos, is sabrán hacer frente a los que les caigan mal, si sabrán desenvolverse en este mundo tan caótico. No me preocupa que Bichito aún no habla, que ni de lejos dice que quiere ir al baño, que ya agarró la costumbre de tomar una siesta en la tarde y la batería se le carga y descarga hasta pasada la media noche. No, eso no me preocupa. Así de loca estoy,

Espero con ansias el momento en que podré tomar leche de nuevo, porque resulta que al bichito nuevo no le gusta, espero ya dejar de sentirme mareada y cansada para poder prestarle atención al Bichito antes de ponerme demasiado gorda para por falta de movilidad no poder andar brincando con él.

En algún momento debo empezar a preocuparme por la fiesta de dos años y por el baby shower, porque como obviamente nos gusta la bobera, habrá fiesta de cumpleaños y baby shower.

En fin, Bichito despertó pero se fue con su papá al cuarto, por lo mismo de que ahora ya no es tan bebé y en parte ya no es tan latosito su papá está comenzando a pasar más tiempo con él, como dije, ya le presta más atención a los juegos y aunque para él lo más divertido es aventar todo y patearlo, mientras le dura la paciencia a su papá, él sigue construyendo y reconstruyendo, acomodando los juguetes.

Veré si consigo terminar de ver la película. Veré si me aventuro a tomar leche de polvo porque en serio quiero tomar leche y parece que esa no le molesta tanto al bichito nuevo, aunque a estas alturas, a estas horas más bien, todo le molesta. Veré de ya dejar de preocuparme por lo años venideros y trataré de concentrarme en estos meses que están por pasar. Confiemos en que una vez fuera todo será como con el Bichito y no habrá nada de qué preocuparse salvo que el Bichito no parece haberle heredado la paciencia a su padre sino heredó la escasa mía y que aguante lo que hay que aguantar hasta que pueda contar con su compañero de juegos incondicional. Sí, ya veremos.

Crucemos los dedos mientras.

Luego de un siglo y medio

11 Ene

Me sigue cayendo mal que la inspiración me llega cuando es “imposible” que corra hacia la lap y abra el Chrome y cargue el WordPress y comience a teclear, de hecho, en parte, por eso alguna vez instalé la app en el cel, pero, de nuevo lo digo, no me resulta cómodo eso de ponerme a escribir desde el cel. Hace poco leí “Origen”, de Dan Brown, yaunque no sale ahí, se me antojó tener un dispositivo intracraneal que me permitiera acceder a este sitio en concreto para escribir cada que me llega la inspiración. Aunque igual más bien sería algo tipo “Word” con opción de publicarlo aquí, pero eso, el asunto es que si existiera me gustaría contar con esa opción. Que hace dos días por “desvelarme” viendo una peli llamada “XOXO” fue que me llegó la inspiración, que obviamente ahora ya está difusa y medio perdida. Aparte que es ligeramente difícil concentrarme y tratar de recordar cuando estoy escuchando tambores a lo lejos y aquí a unos centímetros tengo al bichito tambaleándose en la silla porque no termina de decidirse si se sienta o se queda parado. Pero bueh, decía, que la peli giraba en torno a seguir tus sueños y no rendirte e iba acompañada de música electrónica, así que ahí me tienen, al grado de que tuve que chutarme los últimos minutos con el cel conectado porque no concibía la idea de dejarla en pausa y terminarla de ver al otro día, como tengo otras películas en espera, eso del Netflix es del diablo, en serio. Nos faltará vida para ver todo lo que hay. Aparte que yo me divido entre ver y leer. Ventajas del leer: puede uno escuchar a la par. Me sigue resultando complicado escuchar música nueva cuando cada una me recuerda alguna “viejita” y termino buscándolas y escuchando “las de siempre”, aunque eso me lleva a que también me gustaría tener un algo para escuchar música todo el tiempo, y ya de paso el de poder tomar foto y video. Ofrezco mi cabeza para hacerla de androide, XD Y ya me perdí escuchando una “nueva” de electrónica, nueva digo porque no la había escuchado. El bichito anda comiendo bolillo, le hemos enseñado que no tiene nada de malo comer bolillito aunque sea frío y duro, je, y le encanta. Y… Valió queso este asunto, Estoy casi segura de que tenía en mente una entrada extensa y bastante decente. PEro sencillamente huyó. Si se algo de ella intentaré venir a botarla aquí.

Ya un año, sin gracia este asunto

8 Jul

Hace un año a estas horas no conseguía dormir, me decía a mi misma que no era más que por las molestias usuales del último mes de embarazo, pero la verdad es que sí estaba nerviosa, me encontraba, en cierta forma, sola. Habíamos llegado a la ciudad una semana antes, según, para preparar todo para la llegada del bichito, pero resultó que él ya se moría por nacer y cuando pasé a decirle al doctor que ya estaba en la ciudad, tras revisarme, me dijo que al día siguiente me harían la cesárea porque mi cuerpo ya no aguantaba más, je Así que en gordo nada más me dejó en casa de los tíos con quienes me quedaría y volvió para avisarle a nuestras mamás y viajar al día siguiente lo más temprano posible con mi mamá. Y yo por mientras ahí andaba dando vueltas sin poder dormir, bichito se dio cuenta y andaba todo inquieto, al final a lo mucho dormí un par de horas, y nos terminó llegando el tiempo de ir al sanatorio y en gordo y mi mamá no llegaban. Aparecieron casi que cuando ya estaba en camino al quirófano.

Y en cuestión de minutos ya había hecho efecto la anestesia y me abrieron y cuando estaba segura de que me iba a dar un infarto o algo, alcancé a ver una cabecita peluda, y escuché su llanto, y la doctora que me repetía una y otra vez que mi bebé estaba enorme y hermoso. Y bichito lloró inconsolable hasta que se lo dieron a su papá y se acomodaron ambos a mi lado hasta que terminaron de remendarme.

Y yo me moría por abrazarlo, pero tuve que esperar hasta llegar de nuevo a la habitación. Y no dejaba de sorprenderme que bichito se viera tan pequeño y tan grande. Y que al abtazarlo en automático buscó mi pecho y a la fecha así seguimos, justo ahora, el aquí pegadito a mi lado.

Mañana justo a la hora en que lo van a bautizar cumplirá un año de haber nacido. Un año que se ha pasado bien rápido. Un año que si no fuera por las fotos me pasaría lo que a la familia y amigos que no nos ven seguido, no creería que ya pasó tanto. Veo sus fotos y es sorprendente cómo ha ido cambiando, cómo ha ido creciendo.

Quisiera seguir abrazándolo siempre y cada vez está más pesado,  y a la par quiero verlo caminar hacia mi, escucharlo decirme mamá con toda la seguridad de que sabe que yo significo esa palabra.

Un año.

Entre las mayores ganancias está la de que no nos divorciamos, jajajaja Pese al estrés, la falta de sueño, la diferencia de enfoques, la casi total ausencia de tiempo para nosotros. Hemos sabido cambalachearle, hemos sabido integrar a bichito en practicamente todo lo que hacemos.

Me emociona y me aterra pensar en todo lo que nos falta. Apenas estamos empezando.

Este es nuestro primer año con el bichito. Que vengan muchos, muchos más 🙂

2 Mar

Ya vamos para ocho meses, en serio pasa rápido el tiempo. Bichito Bebé ya gatea, ya se para y busca donde apoyarse para dar sus pasitos él solito, todo indica que va a caminar antes del año. Si ahora ya es un reto cuidarlo, será peor todo en breve, pero bueh, no es queja 🙂

Hace poco tocó ir a una fiesta infantil, de esas que mi mamá y yo consideramos inutiles porque un bebé de un mes no se entera de que el festejo es en su honor, pero como se trataba de alguien con muchos conocidos con hijos pequeños se les dio prioridad a estos, y entre los desmadres se les antojó hacer lo de la cantada de las mañanitas al rededor del pastel y terminando empezaron con el típico “mordida! mordida!”, yo, recalco, YO me habría limitado a sonreír y echarle merengue en la boquita al Bodoque, pero este no fue el caso, bajaron a la bebé a la altura del pastel, y como ya dije, había niños… Casi la asfixian de tan hondo que se le metió el merengue en la nariz. Pero eso no fue lo que me indignó más, sino que al parecer la niña culpable, que para colmo era prima hermana de la cumpleañerita, culpó a otro niñito y los padres de este le creyeron a la niña y castigaron al suyo negándole la participación en el quiebre de las piñatas, así que el pobre niño se quedó sentadito con su bolsitas para dulces vacía. De milagro no le negaron también que comiera pastel. Ahora bien, mi punto es este, como bien dicen, los niños son niños, tanto si fue él como si no, la culpa es de la mamá de la niña por ponerla al alcance de los demás pequeños, lo repito, la beba estaba cumpliendo UN año, todos los demás niños eran mayores, ¿cómo querían que se resistieran a la invitación de estamparle la carita en el pastel a la cumpleañera? Como padres regañen al niño, díganle que estuvo mal porque se trataba de una bebé, pero no lo castiguen quitándole la actividad que todos los niños esperaban desde que llegaron al salón y vieron las piñatas. Me vuelvo a repetir, la culpa la tuvo la mamá por acceder. Pero bueh, cada quien con sus cosas. 

Yo por eso como siempre busco complicarme y mejor todo lo organizo yo y acepto la ayuda siempre que sea de la forma que requiero. Y desde ahora lo digo, a mi bichito nadie le va a hundir su carita  en el pastel, ni su papá, XD y es que sólo porque cae en fin de semana su cumple, que si no ni fiesta haría. Es un bebecito hermoso que no sabe de fiestas de cumpleaños, pero como para los adultos todo es pretexto para hacer fiesta.

Fuera de eso, todo bien.

Aquí estresada mil por lo ya mencionado de que este bebé no se queda quieto y solo anda viendo qué jalar y de qué agarrarse para ver si se puede parar. Desesperándome cada que llora “sin motivo” y en contra parte maravillada porque tengo una tos que siento me va a matar en cualquier momento y él pese a querer estar todo el rato pegadito conmigo por el chichi anda como si nada ^^

Así la vida, plantas nuevas. Y la hierbabuena y la menta esperando ser trasplantadas juntas 😛

En este último día del ño

31 Dic

Siempre me he considerado bonita. No guapa. Pero considero que fea no estoy, pese a que como casi todas las adolescentes en su momento necesité de la aprobación de terceros para no comenzar a creer lo contrario. El asunto es, que entre por eso y porque mi gordo se la pasa cachondeando y bromeando no me he preocupado gran cosa por mi actual aspecto de “mamá fodonga”, que si antes no era muy de arreglarme ahora menos. Y no es tanto porque no tenga tiempo sino por desidia y las alternas ganas ausentes. Así que hoy fui a hacer unas compras de último minuto sin el bichito, e iba en mi normal actual, casi que hasta sin peinarme, pero con una de estas blusas medio escotadas que uso ahora porque el bichito aún tiene de único alimento mi leche y con esas es todo más fácil, e igual no es que tenga los senos frondosos del principio, casi que ya recuperé mi talla normal, pero el asunto es que como iba sola me volví a sentir observada. Es bonito que cuando ando con  bichito me vuelvo como un accesorio suyo y casi no me pelan, pero ahora no llevaba a mi bichito protector y en verdad sentí feo. Y recordé las cientos de publicaciones que he leído sobre acoso callejero, piropos de mal gusto y demás. Ya lo dije, me siento bonita, no necesito que me lo digan. Si es que contándole las patas al gato capaz por evitar cosas como esa es que procuro salir acompañada o de plano no salir.

Qué feo que piense una de ese modo.

Fuera de ello, el año fue más que bueno. Lo puedo resumir en que el bichito llegó a nuestras vidas. Seguimos teniendo un techo bajo el cual vivir, un colchón sobre el cual dormir , dinero suficiente para comer a diario, buena salud. Tenemos mucho más que mucha gente. Así que no hay quejas. 

Para este nuevo año que iniciará deseo cosas concretas: 

  1. Que el bichito siga creciendo sano, fuerte y feliz.
  2. Que mi madre siga teniendo buena salud.
  3. Que al gordo no se le acabe la paciencia y nos quiera aún más.
  4. Que no les falte lo necesario a mis amigos y familiares.
  5. Que todos los animalitos sean queridos o cuando menos respetados.

Supongo que no pido mucho y se me debería conceder. Que no nos falten risas y abrazos diarios. Que ya no sintamos miedo al salir solos. Que sapamos apreciar lo que tenemos.

…que el bichito deje de crecer como loco. Que lo pueda disfrutar así chiquito bebé por un buen rato, aunque sea jodón como sus padres 😛

Sí que han pasado los meses

18 Dic

Bichito bebé empieza a poder dormir sin mi. Ahora justo está en la cama, revolviéndose como gusano, pero dormido. Sin duda seré yo quien más echará de menos el dormir juntos, si es que por eso hasta me resisto a que aprenda a beber de la mamila. Tengo la creeencia de que si de por si deben pasar estas etapas: el pedir chichi en la noche, el dormir solo conmigo, ¿para qué apresaurarlo y desde ya ponerlo a dormir solo y darle mamila? Pues nada, que estoy “sufriendo” las consecuencias de mis decisiones pero creo me he quejado más bien poco, que me duele todo, eso es un hecho, pero en verdad no habría preferido enseñarle a dormir solito y darle mamila para tener más tiempo libre. Ahora justo mientras tecleo espero, añoro, que llore y tener que ir a verlo… Pero parece que no y he de esperar algunos minutos más a que despierte de forma natural. O quizá incluso ya está despierto y como comienza a ser normal en estos días, está viendo en derredor o jugando con sus manitas a jalar las sábanas y demás, haciendo tiempo para ver en qué momento llego a verlo. Es cierto, horriblemente cierto, eso de que crecen cada día.

Hace unos días fuimos a imprimir algunas de las mil ocho mil de fotos que tengo de él desde que nació, y en verdad que me cuesta creerlo, que ya creció tanto. Lo veo al ya no poder ponerle la ropita que le cabía sin problemas hace semanas. Lo siento en mis brazos que se cansan por abrazarlo la misma cantidad de tiempo que días pasados. Pero ver las fotos fue casi que un cubetazo de agua fría… Cuando vuelva a ir a imprimirlas me será más difícil pues capaz ahí sí ya se sienta solo o ya empieza a querer gatear o ya manotea más. Todo el tiempo hablo de su primer cumpleaños, pero me gustaría que faltara más para que llegue, que sí, que es hasta julio “del otro año”, pero este ya casi acaba y aquí hasta Enero se nos va como agua.

Que soy yo al final de cuentas, y yo jamás he ligado “tener un bebe PARA compartirlo con la familia”, así que sencillamente no es nada personal, me casé, me “conseguí” un esposo para tener a alguien a mi lado, para que esa persona se volviera mi compañero de aventuras, y ahora tenemos al bichito para acompañarnos a ambos. Que aparte soy hija única y eso de compartir aunque no es que no se me, me cuesta. E irónico que el bichito pese a pasarse los días aquí solo conmigo, al menos hasta ahora, se comporta bien sociable. Si es que yo sostengo que esas cosas se traen, más que enseñarlas, se fomentan o se disuaden, bebé no le hace feo a nadie, y yo solo espero que no pepene viruses y bacterias en el inter.

Tenemos un pequeño nacimiento. Tenemos un árbol. Aún tengo ganas de poner “el otro”, aprovechar ahora que el gordo no está por aquí para evitarlo, que bien me daría el tiempo pero ya ruge mi estómago y bichito aún no llora así que debería dejar de teclear y correr a la cocina por alimento. Faltan algunas decoraciones. Pero técnicamente aún falta para Navidad, así que lo veré luego. O quizá no. Tengo que fijar toda mi atención en ese bichito bebé que no deja de crecer ante mis ojos.

Reflexiones desde el colchón

12 Nov

De todas las historias del Antiguo Testamento la del Diluvio es la que más me gusta, más que nada porque para mí Dios no debe por ningún motivo ser ciego al sufrimiento de los animales, si se tomó el.empeño de crearlos y hacerlos a la vez tan puros y vulnerables a nosotros, los humanos, su “mejor” creación y que siguiendo los argumentos recién dichos por ello deberíamos cuidarlos, protegerlos… Así que sí, me encanta pensar que Dios sí se preocupa por ellos.

(Por mientras el bichito duerme aquí a mi lado. Tan chiquito e indefenso también. Quiero pensar que podremos enseñarle lo realmente importante: a ser feliz, amable, a distinguir entre lo bueno y lo malo, a tomar sus propias decisiones y aceptar las consecuencias de sus actos. Espero, en verdad sin presunción de por medio, que cuando menos sea tan noble como su papá.)

El hecho es que está pasando “Noé” en la tv, y justo por ello todo este asunto. Me gusta esa adaptación. Es cruda. En verdad pienso que qué bueno que Dios mandó el Diluvio.

(Las plantas ái van, por si tenían el pendiente. Las se siempre y varias nuevas ^^)

Es difícil ver pelis últimamente. Con lo que me gusta eso y ver series. Se acerca rápidamente el momento en que incluso usar el celular estará vetado porque el bichito se emboba con la pantalla. Y no quiero que se entretenga con eso. En serio está creciendo bien rápido. Me cuesta darme cuenta, pero basta ver sus fotos de hace, apenas, 4 meses y se nota a leguas la diferencia.

(Qué feo que ya subió el dólar. Me quedaré con las ganas de comprar hartas cosas de China, XD)

En fin. Ya se me acabaron las ideas. Seguiré angustiándome con la peli mientras el bichito aún “duerme”.