Este fin de año no hice lista de propósitos (sólo tengo en mente uno de «los de siempre», ese de que debo terminar de transcribir todos mis escritos, ahora más que antes lo debo hacer, que si es cierto eso de que los primeros años del bebé una no puede ni ir al baño…), no se me pasó por la cabeza, o si lo hizo no le di importancia, lo que sí hice fue mi ritual de guardar monedas pa’ que no falte la paga, que todo pinta a que este año gastaremos harto
Pero bueh.
(Mantendré este año la costumbre de parentesiar, que no hay modo de que me apegue a escribir solo sobre un tema.)
Ando más sensible que de costumbre (aparte de achacosa), puedo llorar por ver o leer algo triste, alegre, preocupante. Estaba viendo videos de Miss Universo 2015 y me empezaron a salir lágrimas, aún no tengo claro bien por qué, si porque me gustaría que si el bichito es niña se sienta a gusto con el cuerpo que tenga y sepa que es la más bonita de todas, o justo porque temo que no vaya a pensar eso y se me vaya a acomplejar. Se supone que de ejemplo nos va a tener a nosotros, sus papás, que si algo no tenemos es complejos (actualmente estoy preocupada por subir de peso porque no debería subir tanto al principio, pero bueh, que ande pensando que me volveré gorda y así me quedaré no me tiene preocupada), de simple ejemplo, ya que estamos en Enero aquí en mi pueblo por las noches a partir del día 8 comienzan a salir anuncios (grupos de gente con música y cuetes que van, obvio, anunciando algo), o pasan chuntás, siempre hay algo por lo que salir a echar chisme, así que salí a la calle, con mi pijama y el pelo mal recogido, en este look que ando desde hace meses, jajajaja Así, quitadísima de la pena sobre qué pensaría la gente ante mis fachas. Tons eso, que si es niña (y también si es niño) espero que no vaya a estar acomplejado por el cuerpecito que le toque tener. Dicho sea de paso, en el ultrasonido da toda la impresión de ser un bebé panzoncito, jajaja
(Las plantas han sobrevivido bastante bien, será porque no les he estado haciendo caso… Mis malvibrosidades no las afectan, XD)
Y siguiendo con las reflexiones del embarazo, me da una enorme mortificación cada que me da hambre. Yo siempre desayuno, si no desayuno no funciono, sencillamente, siento que me muero, y rara vez me aguanto el hambre. Pero ahora, en este estado, hay horas en las que me da hambre, un hambre feroz, voraz, atroz, terrible, espantosa, como si llevara días sin comer, como si los ácidos gástricos estuvieran a nada de escabecharse mi estómago y van por más… Y pienso, me preocupo y me conmuevo, ¿cómo chingado pueden sobre llevar el hambre toda esa gente que pasa hambre todos los días… a todas horas? ¿Cómo chingado alguien puede «no hacerle caso» a esa horrible sensación? T_T No puedo ni imaginarlo (no quiero ni imaginarlo) cómo ha de ser pasar con hambre la mayor parte del tiempo. Somos tan pinche afortunados por tener comida al alcance a toda hora. Sin duda esto, esta conciencia de lo que es el hambre, es de lo peor que me ha tocado experimentar hasta ahora. Y aunque poco puedo hacer por los que la sufren a diario (salvo darle «un taco» a los que vea en esa situación) he adquirido la costumbre de no dejar de agradecer por cada comida que puedo permitirme.
(Este Enero ha estado frío, con días cálidos soleados solo por horas, un buen pretexto para ponerme gorro y aguantar las ganas de ponerme los guantes también. Me gusta el frío solo por la oportunidad de usar ropa pachoncita.)
Ahora bien, me anda rondando la mente algo «curioso»: A mi no me da ni tantita ternura las embarazadas ni los bebés nacidos y por nacer de otras mujeres. Así tal cual, y aclaro de paso que como a mi me da igual, no espero que mi bebé sea el centro de atención y pensamiento de quienes me rodean (de mi gordo sí, obviamente). Así que saber que mi cuñada, una amiga, otra amiga y una conocida a quien estimo significativamente estén también embarazadas, no me hace mucha relevancia. Astedes disculpen, pero si de algo me enorgullezco es de no ser hipócrita, y ni por quedar bien voy a fingir que me hace ilusión algo que no, lo puedo hacer, pero no quiero. Sé que han de estar felices como yo me siento feliz, pero no por ello me siento feliz por ellas, XD Así de complicado y contradictorio como se pueda ver. Me da gusto que ellas y sus bebés se encuentren con buena salud, y ya… ¿qué más quieren? No me pueden obligar a amar a alguien «solo» porque va a ser su hijo suyo de ustedes (aclaro que nadie me está obligando tal cual, pero sé que esperan que demuestre más emoción de la que he dejado ver, con la pena, muestro solo la que tengo), esto es, una amiga (no de las embarazadas) sabe a ciencia cierta que yo a ella la adoro con todo mi ser pero que su familia me es indiferente (por feo que se lea), no solo porque se trata de su familia siento que debo quererlos, a diferencia de ella que profesa un genuino afecto por mi mamá. Así de complicado es esto de ser amiga mía. (Parece ser.) Tons, si ni con mi amiga del alma, ni con mi familia «de sangre» siento alegría o mínimo me conmuevo por sus bebés, menos deberían esperar por los bebés de mujeres con las que tengo poco contacto. Y pues que me hace «gracia» el asunto, lo mire por donde lo mire, eso es lo único que me da. Lo bueno que de las «implicadas» ninguna ha querido imponer su embarazo a mi persona, sino las circunstancias se han encargado de recordármelos y así. Dicho sea de paso, respiren tranquilos, no espero una ola constante de felicitaciones y buenos deseos todos los días a todas horas por el tiempo que me queda de embarazo ni por mi recién nacid@ ni nada. Es una máxima del universo, el cariño (el amor) nace espontáneamente, si no lo sientes, no lo sientes. Nadie debería sentirse mal y mucho menos enojarse si uno no demuestra lo que quieren que uno de muestre, lo que «esperan» que uno demuestre.
(Estoy pensando seriamente en cortarme el cabello, en por primera vez ponérmelo corto porque quiero y no porque estoy al borde de la depresión y requiero cortar algo, je Me da miedo la idea, la verdad, porque si sigue el frío, me dará más frío, y porque mi cabello sigue en esa tendencia de crecer (alargarse) lo menos posible), pero me la paso echándole guerra al gordo por su aspecto porque YO soy quien lo ve a diario, tons, siguiendo esa lógica, si es ÉL quien me ve a diario y dice que me veré igual de bonita, pues… Aparte que chance y luego empieza el calor, y si todo marcha bien el bicho nacerá en el mes más caluroso, y luego, de nuevo, eso de que los primeros años del bicho una no puede hacer nada, pues no tener que preocuparme por mi larguísima (ajá) cabellera sería un punto más que a mi favor. Así que lo seguiré pensando, un par de día más, de aquí al siguiente cuarto de luna.)
Y así, mi bebé, mi bebé, mi bebé, mi gordura, mis senos enormes, oh, sí, ya subí un par de tallas, y no es que no me guste el tamaño que tienen normalmente, pero no deja de fascinarme el haber comprado brasieres talla 40 y llenarlos a la perfección. (Aléjense de aquí pensamientos morbosos ajenos.) La semana que viene toca cita con la gine para nuevo ultrasonido y ver si el bicho se deja ver la entrepierna, que, en nuevo tema polémico, me da igual no saber si es niño o niña, en serio, así soy, rara, no sé de qué se sorprenden a estas alturas, ya dije que si de escoger se trata, quiero niña, pero tampoco le hago feo a un niño por aquello de que el niño quiere más a la mamá que al papá, y que si es niña y sale como yo moriré joven, no llegaré a los 50, si ya lo estoy viendo… Así que, eso, me podría quedar con la duda hasta que nazca y me digan qué es, total que el nombre para lo que sea ya lo tenemos, y procuraré no encasquetarlo en el estereotipo social de «niña = rosa» o «niño = azul», así que para nada descarto la idea de hacer mi baby shower en temática arcoiris y denme del color que se les antoje, se lo pondré .
(Hoy me bañé luego de días sin hacerlo, porque primero no me dieron ganas por el frío y luego la gripe amenazó con ponerse fea… Qué feo también esto de tenerle miedo hasta a los dolores de cabeza no sea que le afecten al bichito.)
Sigue soplando el viento frío, me gusta pensar que se esfuerza en llevarse todas las malas vibras que rondan por las cercanías.
Felicidades a todas las embarazadas.
(¿Por qué las felicita uno? Me quedaré rumiando ese asunto.)
Debe estar conectado para enviar un comentario.