Algunas confesiones y temores

22 Ago

He de confesar que comienza a asustarme esto de ser mamá. Este darme cuenta de que una pequeña vida depende de mí, de que está a mi cargo, de que de lo que yo le enseñe y haga dependerá el tipo de persona en que se convierta. Me pone casi histérica pensar que puedo hacerle una persona antipática, maniática, «higadito»… Me gusta pensar que cuando sonríe es porque sí ya me reconoce y le da gusto verme y sentirme cerca, y a la par me da este miedo cada que tuerce la carita, hace cucharita, y llora, ahora que ya aprendió a hacer berrinche, con agitado de piernas y todo, con ese llato histérico que en un momento desaparece y que en serio desaparece en cuanto lo abrazo. Miedo a no estar cuando necesite mis brazos. Miedo a que deje de necesitarlos. No me creía eso de que los bebés crecen rapidísimo, ya le cabe la ropita que pensaba aún le queda grande, hay ropita que ya le queda chica, justa, medio apretada… Mi bichito se ve más grande de el tiempo que lleva a mi lado. Me vuelve loca su sonrisa, sus gestos, el gorjeo que hace de repente, los ruiditos que comienza a hacer, me desespera que sea tan chiquito y ya se mueva tanto, ya mantiene su cabecita ergida, soporta su peso bastante bien sobre sua bracitos ya regordetos, se empeña en mantenerse «de pie» cuando lo levanto para intentar sentarlo, acostarlo, cambiar de posición… La carita de loco que pone cuando huele la chichi… Mi bichito no deja de crecer, quisiera no tener sueño o hambre para poder pasar más tiempo mirándolo y jugando con él, en serio crecen tan rápido. Me aguanto el engarrotamiento de los brazos para no moverlo cuando se duerme sobre mi brazo. 

El bichito es un angemonito.

De que me quiero quejar un poco

16 Ago

Hoy me volvió a dar un ataque de sueño de esos que son imposibles de resistir. Lo más curioso es que me sentía todo menos cansada al nivel de casi caer en coma, que uno siente que es prácticamente imposible mantener los ojos abiertos y si responde cuando le hablan es por una inercia ajena a nuestro entender. Así estaba en la tarde. Pero bueh, tuve que levantarme cuando el bichito volvió a despertar, que ya anda en esa etapa en que duermen menos por la mañana, y joden más de noche, que lo tenemos «malacostumbrado» a dormir con nosotros y ayer no se durmió «bien» hasta que sencillamente me lo eché encima y así se durmió, embrocado y abrazadito. Ahora duerme desparramado en todo su esplendor, con la melena agitada por el ventilador y los bracitos arriba en esa pose de asaltado tan típica en él. Crece a cada segundo, no me creía eso de que los bebés crecen rápido, pero sí, apenas está pasando su primer mes de vida y ya no es el mismo bebecito de aquél por momentos lejano 8 de julio, está más largo, más llenito, más pesado, su carita y expresiones son y no son las mismas, ya mantiene los ojotes abiertos y según mi mamá ya me reconoce y me sigue con la mirada. Me iba a quejar dije, y aquí va, sostengo que si el gordo pudiera darle pecho el bicho no me haría caso, aún me ve como su fuente de alimento, pero como soy en parte masoquista, me resign y disfruto con su carita de loco cada que busca su chichi, con los ruiditos que hace que son su primera forma de comunicarse, con la manera cuasi sensual en que me acaricia, pareciendo que sí me quiere o cuando menos le caigo bien. Ya empieza a sonreír más a menudo, hace su trompita de pato como si ya supiera que nos gusta verlo así. E igual parece que entiende las amenazas de que no habrá más chichi si se empeña en «morderme». Temo, con cada molécula de mi ser, el momento en que le salgan los dientes… Procuro hacer eso de dormir cuando él duerme, o comer, o ir al baño, o bañarme, o lo que sea, porque como soy una madre que se queda en casa ya está acostumbrado a sentirme a su lado todo el tiempo y no tarda mucho tranquilo si no estoy. Sí, debí tomarme más en serio de terminar mis pendientes cuando podía, ya ni qué hacer… Espero ansiosamente a que despierte y sonreírle y que me sonría de vuelta, ese instante entre el sueño y la vigilia parece ser su momento más amable y lúcido y me creo que sí es un bebecito lindo y hermoso, no ese mounstrito que ya aprendió a llorar hasta casi pribarse cada que se le bota la canica, porque así lo hace, no hay motivo para el llanto desesperado que suelta en ocasiones, llanto que mágicamente se desata cuando hay que cambiarle el pañal o cuando va a comenzar el baño, o cuando hay que ponerle/quitarle la ropita, llanto que desaparece así como llegó en cuanto se vuele a sentir en posición vertical, y entonces hace ese otro ruidito que intuimos será su forma de reír, y se queda viendo a la nada o a todo y sonríe o mantiene su expresión de total felicidad. Mi marido no ayuda, le gusta molestar al bebé cuando está recién dormido, y una vez que despierta, de malas y llorando porque lo anduvieron jodiendo, en vez de calmarlo, va y me lo enjareta, justo cuando creo que finalmente tengo un respiro para comer/cagar/dormir… Aún no extraño (tanto) el exceso de tiempo libre que tenía para mí, pero seguro un día de estos, aunque creo que sí será más fácil de sobrellevar los días junto al bichito cuando ya sea más independiente y «hable», juegue y gatee y todo eso. Cuando ya me preste atención cuando le canto cosas absurdar o cuando le cuento versiones alteradas de los cuentos comunes, cuando le invento historias, o cuando lo hago bailar al ritmo de mis guashaguasheos o tarareadas.

Nuestras vidas nunca serán las mismas. Y esto no es queja.

A un mes

8 Ago

Si nos vamos al hecho de que tener un bebé significa darle un giro de 360° a la rutina y es un cambio radical en el estilo de vida de muchos, sí, mi vida ha cambiado, pero si nos vamos al hecho de que significa adaptarse a una rutina bastante demandante y cansada, pues ahí sí que no tanto, porque al final es rutina y estoy bastante acostumbrada a hacer casi lo mismo todo el tiempo. A mi lo que me está resultando difícil de llevar es que el bebé suele despertarse a medias de mi sueño profundo y me cuesta espabilar y no ponerme de malas, y a eso sumenle que el malvado de repente me «muerde» los pezones y eso también me pone de malas, pero fuera de ello, esto no está tan pesado como me habían contado, duermo bastante, quizá no suficiente ni las horas que estaba acostumbrada, pero en su momento lo dije, por algo dormí todo lo que quise antes, no sé, me estoy adaptando bien, creo, a esto de tener una personita que depende de mi para casi todo.

Fuera de eso, todo va bien, algunas plantas resintieron la ausencia de días que nos tomamos, las del patio no tengo ni idea, no he ido desde que volvimos a casa, las mascotas están como si nada aunque cada que llora el bicho, que no suele ser a menudo, corren a verlo, y se mueren por olerlo y lamerlo, Iris es la única que lo ha hecho y eso porque no pudimos evitarlo, plop, se acercó, lo olió y le dio un lametón en la cabeza, ella tan arisca que suele ser con los extraños, resulta que le cayó bien el bicho, será que es cierto lo que dijo la tía que hace poco vino a conocerlo, al bicho, que se parece a mi, que hasta ahora pues ni idea, siguen las opiniones divididas con respecto a quien se parece, yo sigo enamoradísima y preguntándome de dónde salió tan bonito porque aunque nos considero bonitos al gordo y a mi, no le veo parecido, je, ya se verá conforme pasa el tiempo.

Y bueh, que una constante en esta relación nuestra ha sido la «pérdida» económica, así que decidimos hacer el último gasto loco del año y nos hicimos con un king size, que ahora sí que falta nos hacía, y esta dificultando bastante eso que decía al principio de tener que espabilar rápido en la noche y madrugada. Al bicho le encanta, duerme desparramado y con el ventilador alborotándole la cabellera. Justo ahora está así y empieza a hacer ruidos de «ya voy a despertar», sí, mi vida está condicionada a «salir corriendo» cada que hace ruido. Así las cosas, no me estoy quejando.

Nada más que agregar salvo que estamos ansiosos por ver qué nos depara este mes que empieza a su lado.

 

De el bultito azul que está aquí enfrente

12 Jul

Hace 4 días nació el Bichito. La verdad sea dice ha, se cumplió eso de que solo me dio «miedo» cuando me supe solita en el quirófano y me pusieron la cosa esa del oxígeno, XD Pero mi mayor preocupación seguía siendo el dolor que iba a sentir cuando me pusieran la anestesia. Pasó sin pena ni gloria, al Bicho lo sacaron porque ya estaba a término y para mi complexión eso era más grande de lo deseado, jajaja Así que al final en eso de tener que ponerme de lado en posición fetal y quedarme quieta resultó complicado porque el ya mentado Bicho no estaba muy a gusto por ser «aplastado», así que para cuando vine a caer en la cuenta ya me estaban poniendo boca arriba y jamás sentí a la enorme aguja avanzando por entre mis vértebras. Al final entró el Gordo y el equipo médico que eran puros «tíos» (léase médicos de edad «avanzada», sesentones y así) me relajó un poco. Es monstruoso eso de «saber» que te están abriendo y corres el riesgo de desangrarte pero a la par no sientes «raro», es el escucharles lo que da nervios, que la anestesióloga me empezó a narrar que ya en cuestión de segundos nacería el Bicho, que ahí estaba ya la cabecita, los hombros, que ya había nacido oficialmente y escucharle comenzar a llorar, medio vislumbrar su cabellera, porque nació con cabello, de momento parece que cabello parecido al mío, se toman unos instantes en dejar que lo veas, y el bebé pierde relevancia para los médicos, salvo para el pediatra que antes estaba sentado en un rincón, sin relevancia, jajaja,  el Bicho estuvo revisado, aprobado y vestidito mucho antes de que terminaran de remendarme. Así que al papá le tocó tenerlo cargado todo el tiempo que seguí en la plancha. Según opinión general el Bicho está bien bonito, para «decepción» no resultó tan grande como se pronosticaba, esto es, ya dije, para mi complexión lo está, pero le echaban varios gramos y centímetros extra de los que tuvo. Me enseñaron la placenta y aunque por un momento recordé que iba a preguntar si me la daban al final se me fue el avión.

Así que en teoría esa parte pasó sin pena ni gloria. Con el «pendiente» de que medio mundo abrazaría al Bicho antes que yo, je Al final llegando a la habitación conseguí apoderarme del Bicho, y creo que no fue el hecho de que por ser mi hijo lo veo bonito, sino que feo no está, XD Me encanta su «trompita» y sus ojotes y su cabellera y que aunque para él solo soy su fuente de alimento reacciona cuando me escucha. Es un bebé tranquilo hasta ahora, casi no llora, pese a que «casualmente» cada que caga «es mi turno» de cambiarlo, que empieza a dar trazas de que cuando tengas dientes me va a dar tremendas mordidas, que sí acabaré ojerosa y quizá no recupere mi figura, totalmente vale este pinche dolor-ardor-molestia en el vientre, las estrías que ya van agarrando forma decente y así.

 

Casi que volveremos a la vieja/nueva rutina para nuestro segundo aniversario de bodas, al final, todo sigue acomodándose de manera endiabladamente genial para nosotros. Me cuesta pronunciarle los apellidos en orden y me sigue dando «algo» el que sea un bebé tan regalado que aún no ha encontrado a quien hacerle el feo cuando lo cargan. Me gusta que el Gordo aunque se desespera esté aquí al alcance y que mi mamá no se haya puesto rejega a andar aquí, como el Gordo, baquetoneando por hacerme compañía. Extraño mi casa, mi cuarto, el clima, a las mascotas, pero todo sea por recuperar la salud lo más pronto posible para enseñarle al Bicho el encanto de pasar de estar encerrados aquí a estar encerrados allá.

Me encanta que Bichito duerme con ambas manitas estiradas sobre su cabeza, tipo rendición ante un asalto, XD

Duerme más tiempo del que pasa despierto, pero hace caritas y gestos y ruiditos, y como no resultó tan grande le podré poner toda la ropa que pensé no conseguiría usar más de una vez.

Tengo todos los «MÍs» que quería: a MI gordo, a MI bichito, a MI mamá.

Pensaré que el ardor en los pezones, la pesadez en las piernas y la molestia de la cesárea son el pago requerido por seguir saliéndome con la mía 🙂

De que finalmente «se acabaron» los festejos :P

12 Jun

En el recuento general de los hechos, me gusta que nos hayan seguido el cuento con lo de no hacer regalos , porque la verdad sea dicha, este bebé usará muchas cosas «usadas» jajaja, la mayoría de su ropita viene de otros primitos, además que es bien sabido que los bebés crecen a un ritmo bárbaro, así que la mayoría de las prendas cuando mucho fueron usadas una vez, así que eso más que nada nos motivó a aceptar sin pensar el ofrecimiento de un montón de ropa para bebé 😛 La carriola que era lo único que me interesaba fuera a mi total y sacrosanto gusto, ya está, tiene su portabebé y su pseudo moisés para dormir, tiene su hamaquita-columpio, tiene su tina con base, tiene su colchón cambiador, tienes sabanitas, ya tiene toallita, así que va todo bien. Juguetes no necesitará por un rato, y los juguetes «inmediatos» que pueda requerir, ya están también, jajaja Tanto su papá como yo tenemos la manía de comprar juguetitos de repente, tons, lo vea por donde lo vea, este bebé ya tiene «lo necesario», ahora todo es esperar a que lleguemos a mediados de julio, falta poco, ya no tanto, eso es bueno.

(No sé si en serio hace tanto calor o yo lo siento así, hoy es uno de esos días en que quisiera andar sin ropa todo el día, pero justo resulta que este es de esos escasos domingos sociales-familiares, así que nada, a aguantar andar «medio» vestida, XD)

No soy muy dada a las fiestas (en serio) pero me gusta encontrar pretextos para juntar a los amigos (y aparte como soy medio/bien coda, jajaja, me ando medio infartando de pensar en el «pachangón» que supondrá el Bautizo del bichito, XD pero bueh, como con casi todo, me preocuparé luego), así que terminamos organizando dos Baby Showers porque tampoco  me convence el gentío de gente, XD Así que el fin pasado fue el Baby Familiar y ayer el Baby con Amigos, me chuté dos invitaciones, dos búsquedas de juegos, dos organizadas de evento y así, al menos en el último me «desentendí» un poco porque bichito oficialmente tiene tres abuelitas y fue justo la tercera quien quiso aventarse el paquete ^^ Ah, si es que siempre lo he dicho, no sé de dónde resulté tan imán de buena gente siendo tan pinche higadito como soy 😛 Acabo muerta luego de cada salida, con hartas ganas de echarme a dormir, aunque al final con solo unas horas de sueño tengo, empiezo a creer que es cierto eso de que con 4 horas de dormir bien, así profundamente, ajusta para funcionar, aunque claro, siempre que puedo me acuesto por la tarde un tarde y con otras dos horas ajusta, si es que no sé cómo me voy a acomodar al horario del bichito, aunque de momento parece «bien» acoplado a mi horario, al final quien sabe. Por mientras, creo que ya se terminaron las salidas sociales (aunque parece que aún habrá otras dos, a ver si llegamos, jajaja), pero ayer fue día de abrazar gente, aunque bichito siempre anduviera de «metiche», jajaja Seguro es por la cantidad abrumadora de hormonas, pero qué bien me sentí ayer de andar abrazando gente, XD

(¿Conté sobre que sembré semillas de melón y pegaron y ahora son enredaderas bien floreadas y que hay abejas y hormigas rondándolas y un melón había logrado comenzar a crecer y ya estaba como «así» de grande pero aún le faltaba y por eso lo fuimos dejando y que hace unos días descubrí que ya se lo escabechó alguna de las chuchas? T_T)

Este bebé tiene que ser a fuercita una versión mejorada nuestra, aunque ahora justo me patee como diciendo que va a ser un desmadre igualito, XD Y por cierto, por si alguien tenía la duda, ya que pasó el «argüende» de los babys, revelemos el misterio ^^

Respuesta

Cosas que se me ocurren últimamente

28 May

La verdad sea dicha, no espero que todo el mundo diga que mi bebé es hermos@, que es el más lind@ que han visto y bla bla bla, porque NO será cierto, en gustos colores y así, y por lógica no a todo mundo le gustará y espero sinceramente que no se pasen de hipócritas y mientan solo por quedar bien, no hay necesidad de ello, en serio, ni yo ni mi bebé nos moriremos si no le dicen todo el tiempo lo bonit@ que es.

A mis siete meses y medio de embarazo sigo estando «fresca», no tengo muchas preocupaciones, la verdad, no me siento agobiada, por ejemplo, por la más reciente «incertidumbre» que nos atañe, que es el terminar de conseguir el dinero para pagar el parto, je, yo siempre pensando prácticamente, no estoy preocupada por si seré o no una buena mamá, por si me va a subir la leche, la verdad es que sigo viviendo mi día a día, bichit@ me ataca a diario y eso es todo lo que necesito de momento para no preocuparme por lo que pase más allá de este día a día, me «medio» preocupaba que bichit@ parecía no tener «suficiente» ropa, pero ya se resolvió, ahora no tiene zapatos, pero ya casi se resolvió también, jajaja, aunque soy de la idea de que NO necesita zapatos hasta que aprenda a caminar, que la mayoría de su ropa hasta ahora sea «de segunda» tampoco, mi bichit@ no necesita cosas, tendrá suficiente mamá para hartarse 😛

Creo que seré una mezcla, extraña como es de suponerse, entre una madre aprehensiva y una madre medio hippiosa, quiero que bichit@ crezca lo más apegado a mi que se pueda, que me necesite, que me quiera a consecuencia de ello, no estaré segura hasta que no haya nacido, pero de momento sé que no quiero ayuda en lo que respecta a su cuidado directo, no quiero que le den de comer, que lo bañen, que lo limpien, que lo cambien por mi, quiero yo encargarme de todo eso, hasta, como ya dije antes, que sencillamente me aburra de ello, y seguramente seguiré haciéndole por simple obstinación, que ya me conozco, quiero despierte y duerma con mi imagen en sus ojitos, que aprenda a sonreír porque yo le sonrío que aprenda a hacer caritas porque yo le haré caritas, quiero preocuparme «exageradamente» cuando estornude por primera vez, cuando le salga una ronchita, cuando siga llorando y ya haya probado a checar todo lo que podría estarlo incomodando y no atinarle, no sé, no sé, justo ahora está «estirándose» y no me siento derretir de amor ni nada, es divertido este asunto.

Y ya, porque la verdad, también, es que no recuerdo ni tantito de qué iba mi idea original para esta entrada…

Como cuando tengo que entrecomillar casi todo porque no queda de otra

29 Abr

Continuando con la controversia de que al parecer mi manera de pensar es demasiado rara, empieza a ponerme hasta la madre (léase muy de malas) que la «separación» entre hombres y mujeres no haga más que marcarse y ensancharse. Será una «simple» cuestión de gramática y semántica o la forma en que me educaron, pero jamás me he sentido ofendida al ser «agregada» a términos generales tales como: los niños o los estudiantes, no siento que por no decir: «los estudiantes Y LAS estudiantes, o «peor aún»: «LAS estudiantes y los estudiantes», haga una diferencia tangible, salvo la que cada quién se imagina y le da al asunto. De hecho, siento que, como ya dije, se fomenta la separación de géneros y no la «disque» tan ansiada y buscada igualdad de géneros. Porque actualmente las que se dicen llamar «Feministas» quisieran que todo comenzara con LA y sustantivos femeninos. Justo ahora me viene la mente ese de: «mujeres y niños primero», jajaja Si es que en casos de extrema necesidad siempre han pensado en nosotras como primeras, pero claro que vendrá alguna a decir que más bien la idea era recalcar nuestra debilidad, como que nos debían salvar porque no podíamos salvarnos solas, y llegamos al fin del mundo discutiendo sobre la misma pendejada. Así que, eso, que siento que desde que se empezó a insistir en que se recalcara el que hombres y mujeres son aparte, el asunto empezó a irse al traste.

Le comentaba a una amiga que es educadora, que ayer inocentemente me comentó estaba con los preparativos para hoy celebrar «el día del niño y de la niña», que casi me da el telele, porque yo pasé 9 años de mi vida festejando el «día del niño» SIENDO niña, como la cosa más natural del mundo, porque se sobreentendía que se trataba de una festividad para todos los que entran en lo que se considera ser un niño (y aquí vendrían de nuevo a decir que por qué todo en masculino, y no se dice «día de la niña» y se sobreentiende que ahí también caben los niños… Háganme el rechingado favor de no joder más), y así luego en la secundaria y en la prepa, yo como adolescente, festejé el día de «EL estudiante» siendo UNA estudianta (jajajaja), porque no sé en qué generación empezaron a creer que era obligatorio y necesario el recalcar, como ya dije y  a la par recalco, la diferencia que existe entre ambos géneros, así que mi pobre amiga tuvo que aguantar un resumen de esta cháchara sobre que ella que está empezando a educar a los niños no les empiece a meter esa tontera en las cabecitas desde ya.

Sí, aún en estos días de «tanta» libertad de lección y expresión, hay muchas mujeres que siguen sufriendo vejaciones solo por serlo, que se les niega la educación, se les obliga a casarse, se les margina si no tienen hijos cada año, se les castiga y condena si dicen lo que piensan, si no se visten como se les exige, y todo lo demás que ya sabemos «de sobra», sí, eso es malo, malísimo, condenable, debería ya dejar de existir, pero eso NO es motivo para pensar que solo las mujeres sufrimos. (Que según entiendo ese es el argumento que más esgrimen: NOSOTRAS las mujeres HEMOS (y AÚN) sufrido más que los hombres, nosotras MERECEMOS (y exigimos) se nos recompense, resarza y privilegie por ello. Y yo ahí la «igualdad» de género que buscan no la veo por ningún lado, son mujeres que por serlo se creen mejores que los hombres. Y no, como en todo, no habemos ni mejores ni peores, HABEMOS, y ya, porque así como ciertas mujeres nos dejan en mal a las demás, así hay hombres que dejan en mal a los demás, como ha sido siempre desde que existimos. Entonces, decía, obviar que los hombres también sufren tampoco es el caso, las mismas mujeres que se quejan del machismo son las que asumen que los hombres por serlo no sienten dolor, vergüenza, miedo, y solo piensan en cómo joderlas por ser mujeres. A los niños desde pequeños les vienen enseñando que deben ser fuertes, que no deben mostrar debilidad, que a cierta edad deben comenzar a demostrar su hombría, porque sin ella, válgase la redundancia, no son hombres. Ellos a diferencia nuestras están limitados a usar «lo mismo», a peinarse «igual», porque el hombre que viste y se peina como se le antoja o es gay o es amanerado o es raro o no es hombre-hombre.

Como ya dije (como en todo), estoy segura de que la gran mayoría de los hombres sufren de remordimientos de consciencia la mayor parte del tiempo a causa de las acciones que deben realizar por ser «hombres», ninguno jamás ha de poder olvidar que tiene vida gracias a una mujer, que podrá perpetuarse gracias a una mujer, y de tener ya descendencia, que la tiene justo gracias a una mujer. Así que creo que incluso el más machista sucumbe antes LA o LAS mujeres de su vida, de su entorno. Y está en nosotras, las mujeres, el hacer que los hombres no crezcan construyendo una barrera de virilidad a su alrededor, está en nosotras no exigirles un trato preferencial porque somos mujeres. Es lindo que un hombre sea caballeroso y detallista, pero también es lindo un hombre con iniciativa y con instinto protector. E igual a ellos les gustan las mujeres tiernas y modosas pero que sean inteligentes, traviesas, seguras de sí mismas. Si es que parece que de vicio hemos «aprendido» tanto con el paso de los años como para que sigamos discutiendo una y otra vez por los mismo. Siempre por lo mismo: ¿Quién es mejor? NADIE . Ni ellos ni nosotras, nos complementamos. Y cuando lo entendamos espero no nos la pasemos peleando en parejas ¬¬

Porque casi que la gota que derramó este asunto es que leí una noticia sobre un grupo de niñas, literal, de 11 años, que golpearon tanto a un niño de su misma edad, que el niño terminó muerto. Y no sé nada más de la historia, no sé si el niño las molestaba, no sé si a ellas nomás se les botó la canica y lo atacaron, lo único que sé es que ahora las noticias empiezan a ser «al revés», ahora son las mujeres las que matan a los hombres, y si esa era la igualdad que buscaban, sostengo que no quiero tener nada que ver con ello, empezando con que son absurdamente menores de edad y ni idea de qué tipo de castigo les depare la ley, como lo ya dicho, que ahora todo empieza a ser al revés, porque si hubieran sido un grupo de niños que matan a una niña todo mundo estaría exigiendo las cabezas de los menores, los padres de estos ya habrían sido también vandalizados, y así, «normal» en esos casos. La vida de un hombre y la vida de una mujer valen lo mismo. Le duela a quien le duela. Porque recordando otra cosa de la que anduve hablando con mi gordo hace unos días, hasta donde sabemos, «de ley» cuando encuentran el cadáver de una mujer lo revisan para ver si fue víctima de violación antes de su muerte (porque parece que ser violadas es lo peor que nos puede pasar), pero si encuentran un cadáver masculino, eso no se revisa, y los hombres también pueden ser violados. Así que el «sufrir» una violación tampoco es exclusivo de mujeres. Obvio que nosotras sufrimos «más» (aquí sí aplica) si aparte del trauma físico y emocional también resulta un embarazo (y aquí entramos al «otro» tema escabroso que es DEJARNOS decidir sobre ello dado que es algo que sucede en NUESTRO cuerpo, otro día me explayo al respecto), y entonces, quién sabe cuántos de los cadáveres masculinos que son encontrados también sufrieron diferentes vejaciones pero «como no eran mujeres y no pudieron ser violadas», se obvia esa parte, lo repito, no se trata de quién sufre más y cómo, sino de que TODOS sufrimos, en serio, TODOS.

Claro que como mujer me da miedo pensar que un día cualquiera podrían secuestrarme ya sea «solo» para que me violen o para que «aparte» me torturen, exijan rescate y al final me maten. ¿Pero en serio creen que los hombres no están preocupados de que a ellos también les pase? Si es que también se ha sabido de casos de hombres violados por mujeres… Y ya lo dije, de lo que ellos sufren casi no se sabe porque no está en la naturaleza que les inculcamos tener el «compartir» ese tipo de experiencias. Si lo veo aquí con mi gordo, que «se traga» el enojo, la frustración, la tristeza, él que puedo asegurar no lo educaron para ser un macho pecho peludo, pero que aún así, eso de poder expresarse a libertad no lo tiene. Y yo que aparte de que soy llorona estoy acostumbrada a hacer lo que me viene en gana, no consigo procesarlo cuando lo veo no «explotar» como debería. Nos va a llevar años, más si no nos ponemos todos de acuerdo, educar a las futuras generaciones para una verdadera igualdad de género, porque la igualdad no es solo la libertad de poder decir lo que pienso y hacer lo que quiero, sino el ser consciente de que NO puedo hacer ni decir sin estar preparado para aceptar las consecuencias que ello tenga, que eso de: «no hagas a otros lo que no quieras que te hagan» es de las pocas verdades absolutas que existen, y que no soy mejor ni peor que otr@. Me da miedo pensar que si el bichito es niño podría vivir en una etapa de la humanidad en que ahora las mujeres hacen lo que los hombres hacían, e igual no me gustaría que si el bichito resultara niña se volviera una de esas mujeres ya mencionadas. Si es que por eso según había decidido mejor no tener hijos y hacerme cargo de alguno de los que ya están (que tampoco hemos descartado la idea, cuando nos pida un hermanito sabemos exactamente qué responder, y a dónde ir), pero bueh, así las cosas.

Soy mujer y no soy mejor que los hombres, ni que las demás mujeres.

Y bichit@ dice que ya es hora de dejar de andar pensando en cosas que «nada qué ver» y mejor «juguemos» a darnos toques, XD

 

Aprovechemos que ya se empieza a ir la calor.

Yo aquí a mis 6 meses de embarazo

19 Abr

Llevo un rato postergando la tecleada por simple y llana flojera. Sigo con los mismos pendientes de hace meses (y años) y aunque comienza a caerme el avión de que si en serio no los soluciono en breve me tomará otros años hacerlo, pues ni así. Tengo demasiadas cosas en la cabeza, y extrañamente no he sentido la necesidad de «vaciarla», como que me ayuda a no descontrolarme el tener un exceso de cosas en qué pensar, digo sea de paso, no ando pensando en nada «serio/grave/inmanejable/urgente de solucionar», así que, nada. La calor está fea, y seguro de aquí a unos meses estará peor.

(La manguera está en el patio en su intento por ganarle al clima y dejar todo lo más mojado posible, las plantas están todo lo verdes que pueden estar pero las que florecen y las que sacan frutos necesitan una ayudadita, así que ahí ando, yendo y viniendo, descalza porque me molesta andar con las veintiunicas chanclas que tengo. De paso escucho el barullo de las aves, esas que son tan listas que ya saben que dejamos el «ese que gira» hasta que se hace un charco en donde pueden meterse a nadar. Neta, ¿cuándo se darán cuenta de que lo más indispensable para todos es el agua?)

Quizá porque soy rara comienzo a darme cuenta de que, al menos comparándome con mis «conocidas», no parezco una embarazada normal. La verdad sea dicha, amo a mi bebé, pero dudo que mi ame, el amor, como yo lo concibo, no puede «aparecer» mágicamente en un pequeño ser que no ha interactuado con ninguna otra cosa «viva», así que en verdad NO hago puedo procesar esa cursilería de darle a mi bebé una inteligencia y sentimientos que sé que no tiene. Me causa gracia que las leo escribiendo y expresándose en plural, como si el bebé en serio compartiera o fuera quien impulsa sus acciones, tipo: «tenemos antojo», «queremos tal cosa», «te extrañamos»…. Sí, no creo. Mi bebé interactúa conmigo porque sencillamente no le queda de otra, empieza a reconocerme y a diferenciar las manos que se le posan «encima», léase las del gordo o las de mi mamá, pero no son cosas que haga conscientemente, ya que esté afuera, ya que nos vea, ya que nos oiga sin el filtro que supone estar dentro del útero, entonces empezará a experimentar (espero) el amor por nosotros, pero por mientras no, y muchísimo menos en automático ya estando afuera va a compartir mis sentimientos en ese mismo plan de que todo lo exprese en plural. Pero lo dicho, al parecer soy yo la rara. Y me gusta serlo, porque eso implica que sigo siendo dueña total de mis emociones y sentimientos, que pese a que busqué con empeño a este bebé (jamás me cansaré de decirlo, fue buscado, fue deseado, no fue un simple chiripazo 😛 ) aún sigo consciente de que YO soy la prioridad, porque así es, no es lógico ni práctico el pensar en que tú debes dejar de ser la importante y debes desvivirte y enfocarte única y exclusivamente en tu bebé, nel, si tú no estás bien contigo misma, ¿cómo pretendes que el bebé esté bien a su vez? Y tampoco es el caso que le enjaretes la responsabilidad de cuidar/criar a tu bebé a otra persona, por muy familia que sea, tipo tu mamá, tu suegra, tu hermana, etc., porque, tan fácil como el pronombre lo dice, es TU bebé, ayuda de vez en cuando vale, por las causas que ya dije, para que te tomes unos 15 minutos dándote un baño, para que salgas a caminar, para que vayas al cine, pero no e para hacerlo con tu bebé de días de nacido, ni de meses creo yo, pero, de nuevo, cada loca al final hace lo que le viene en gana. Lo que es yo, espero aburrirme y hartarme de mi bebé, espero llegar al borde de la desesperación y en un ratito libre estar aquí tecleando que aunque no me arrepiento de  haberme aventado el paquete de tener un bebé quisiera poder guardarlo en una cajita mágica donde esté perfectamente sano y salvo y así desentenderme hasta que me vuelvan las ganas. Así. Nada de que correré a ver a quién se lo enjareto, me aguantaré, porque no en balde he llegado hasta estas alturas manteniéndome con el mismo estilo de vida «baquetón» como que ahora le huya a la única responsabilidad «real» que tendré. Aparte, será como todo, tendré que pasar las cosas malas: llantos incontrolables, cólicos, popó en abundancia… para poder disfrutar de las cosas buenas, ver cómo va descubriendo el mundo, cómo se va acostumbrando a mi, a su papá, a su abuelita, a los animales latosos de la casa, escuchar su risa de bebé, ver cómo le escurre la baba. Si es que no nos cansamos con el gordo de estar imaginando cómo será ahora que nazca, la de lata que nos va a dar, la de lata que pasaré enseñándole a ser mi cómplice en las travesuras contra su papá. Y es que seguro es mi disque compleja de hija única, pero lo quiero todo para mi, porque lo vea por donde lo vea, es MIO, está dentro mío, está creciendo gracias y a costa de mi, saldrá de mi, y sólo porque ni loca me aviento el parto yo sola, no serán mis manos ni mis brazos los primeros que lo toquen, pero soy y seré por siempre SU mamá y será MI hijit@ y nadie se va a meter entre medio a menos que YO lo pida, y conociéndome, será raro que lo haga. No en balde me he guardado «virgen» de bebés hasta estas alturas. No me gustan los bebés, no es nada nuevo que lo diga, no les veo el encanto, ni ahora «invadida» de hormonas como estoy, si no me parecen bonitos, que es lo que me pasa con la gran mayoría de bebés que veo, menos atención les presto. Y es que aunque parece contradictorio, creo que justo en este caso no lo es, porque, así debería ser, cada quien debería ocuparse de lo suyo y no andar inmiscuyéndose en otros lados/asuntos. Que si entonces nunca he cargado siquiera a un bebé cómo pretendo hacerle con el mío, ¿que te valga, no? Como si fuera yo a ser la primer mujer que va a tener un bebé y no tiene ni pita idea de qué hacer. El cuidado de un bebé, como la gran mayoría de las cosas, lo tengo en conocimiento teórico, y sólo con mi bebé, con mi propio bebé, es que pasaré a la práctica y esperaré que me vaya lo menos peor posible, porque será parte del encanto, el complicarme con ponerle y quitarle la ropa, con la bañada, con darle pecho, con sacarle el aire si lo necesita, con hacerlo dormir, pero TODO, TODO quiero experimentarlo YO, sin terceros en discordia, tengo 30 años, si las chavitas de diesitantos que por azares del destino acaban siendo madres, y agreguemos, madres solteras, se las arreglan solas, pues será el colmo de los colmos que yo no pueda.

(Es hora de mover la manguera. Vuelvo.)

Y así. Ni siquiera ha nacido y ya empiezan a llegar los consejos que nadie pide. Pero es que esto de ser mamona se me da tan bien, pero en serio, el no tener hijos no te vuelve una ignorante como el tenerlos no te vuelve una experta. Una debería estar siempre dispuesta a aconsejar cuando se lo requieran, no antes y por mera iniciativa. Digo.

(Bichit@ tiene hipo. Y no me siento desbordar de amor por ello, jajaja)

Hace calor, me dan ganas de andar sin ropa y así.

De comentarios «curiositos» que una escucha de repente

17 Mar

Lleva ya rato rondándome la cabeza, carcomiéndome los dedos, una viboreada que estoy por dar:

Ya no recuerdo si fue programa de concursos, de espectáculos, ni en qué canal, el caso es, que el conductor le dice a la chica, con toda naturalidad: «Qué guapa, que hermoso vestido», y ella se apresura a responder: «Soy casada». A lo que el conductor se esfuerza por sonreír y añade viendo a cámara: «Yo también soy casado, aquí en el publico está mi esposa».

Se me hace tan (a falta de otra palabra) estúpida la «reacción» de la chica. Para empezar, el conductor no dijo nada que a mi ver ameritaba el tipo de respuesta que le dio, una sonrisa y un: «Gracias» eran más que suficientes. Por ningún lado se intuyó una doble intención en el comentario del conductor, es más, sospecho que ni siquiera reparó bien en la apariencia de la chica y dijo lo que dijo por pura fórmula diplomático, por simple guión. No hizo ningún amague de acercarse a ella, simplemente comentó y la loca dio esa respuesta. No sé, pero responder de ese modo a mi ver denota estupidez, ¿según ella qué le dijo el conductor?, ¿qué negras intenciones creyó que tenía como para que fuera de imperiosa necesidad hacerse ver como una mujer casada y por ende (supuestamente) ya «fuera de alcance»? A menos que el esposo sea un celópata, asumo que cualquier marido estaría feliz y orgulloso de que digan que tu esposa es guapa, aunque no se deje claro que ella es tu esposa, basta que la reconozcan como una mujer bella, porque bien sabemos que hay modos y modos de demostrar interés y de decir las cosas, si, por ejemplo, el conductor hubiera dicho: «Ay, mami, qué rica te ves con ese vestidito, aunque seguro te ves mejor sin el», o algo parecido o más vulgar, ameritaba, por supuesto, el hacerse notar como una mujer casada, aunque igual, bastaba también ignorarlo. Pero no fue el caso, fue un comentario cordial y educado, que, reitero, siento que fue formulado por puro guión. Si te crees la mujer más deseada del mundo, eso es cosa tuya, pero que no salga de tu cabecita soñadora. Sigo encontrando absurdo el comentario. Sostengo que un «Gracias» era lo único que hacía falta, o incluso si la «insinuación imaginaria» fue lo que la molestó, bastaba salirse por la tangente agarrándose al resto de la frase y decir: «Mi vestido es de -inserte diseñador «famoso» aquí-«. Así de fácil. Pero no, la loca esa responde de la manera menos apropiada (a mi ver) que había.

Responder «siempre»: «Tengo novio» o «Soy casada» ante cualquier halago, siempre que estos sean expresados de manera educada, en un ambiente que no da para insinuaciones secundarias, se me hace hasta de mal gusto, incluso siento que te sobrevaloras a ti misma, ¿el hecho de tener pareja es «lo único» que te hace lucir bella? ¿Osea que si fueras soltera, según tu, nadie te haría ese tipo de proposiciones? ¿O es tu costumbre hacerle caso a cualquiera que te diga que eres bonita y es de dominio público este hecho y por ello te ves en la necesidad de estar diciendo que ya estás con alguien para que «no te insistan» porque SABES que «caerías» fácilmente en la tentación? No sé, es de esas cosas que hacen ciertas mujeres que no alcanzo a comprender. Las veces (pocas por suerte) que me han dicho cosas vulgares me he limitado a no responder, jamás he sentido la necesidad de hacer notar mi estatus social, soy suficiente yo sola como mujer como para exigir respeto hacia mi persona. Pero bueh… Me quedo con la imagen de que algunas no carburan «como se debe» y siguen creyendo que hasta no tener un hombre al lado no están completas ni valen «suficiente»

 

Y ya, lo saqué de mi sistema.

 

En cosas más importantes debería estar pensando. Ya casi es sábado y sigo sin saber qué ponerme, XD

Divagaciones «hormonales», a según

15 Mar

Quizá se deba a que estoy por llegar a los 30 y jamás me paré a pensar qué sería de mi vida en ese momento, quizá se deba a la enorme cantidad de hormonas que andan rondando mi cuerpo en estos días, quizá se deba a que ayer que hacía cuenta vi que este jueves hago 22 semanas de embarazo léase 5 meses, léase ya pasé de la mitad, eso separado o todo en conjunto, pero he andado muy pensativa filosófica fatalista estos días.

No me da miedo no saber cómo educaré a mi bichit@, la verdad sea dicha, tengo muchas ideas de todo lo que quiero y no quiero hacer, pero sencillamente haré lo de siempre, improvisaré sobre la marcha, y procuraré hacer exactamente eso, no hacer ciertas cosas y procurar hacer otras. Lo «único» que sí me preocupa tantito más es que si el bichito resulta niño, estaré en terreno nuevo, con una niña creo tener una noción bastante acertada y general de lo que hay que enseñarle y lo que no, lo he dicho a broma pero lo creo una buena posibilidad, si es niña moriré joven, de un infarto, si es niña será una versión mejorada mía, y yo bien sé todo lo que hice y no hice en cada etapa pasada de mi vida. Con todo el amor y respeto que mi mamá se merece, no quiero ser una madre como ella, una madre que por culpa de la educacón y el siglo en el que le tocó nacer se me «desapareció» entrando a la pubertad, no tengo idea cómo averigüé «todo», porque ella sencillamente no habla de muchas cosas: menstruación, sexo, novios… Como la mayoría de las mujeres de su edad. Ahora, a estas alturas, ya habla un poco más, pero para estos tiempos ya «sé» todo lo necesario, por ejemplo, hemos podido platicar sobre el aborto, sobre el maltrato a la mujer, sobre las violaciones, pero son temas que me habría gustado poder platicar cuando todo eso era nuevo y desconocido y no tenía idea de nada, así que solo en ello quiero no ser como ella, quiero poder encontrar la manera de explicarle a mi hija sobre cómo funciona su cuerpo, por qué pasa eso o aquello, para qué sirve esa parte (je), y darle la libertad de elegir qué hacer con su sexualidad, sin dejarla a su aire pero sin reprimirla. Ya ven, me preocupan cosas «que nada que ver» ahora, debería estar pensando en cómo haré para que el bichit@ aprenda los colores, los números, las aletras, que aprenda a hablar, a caminar, a ir al baño… Pero no sería yo si no anduviera por las nubes como siempre. Y bueno, retomando, si es niño, eso de enseñarle a ir al baño ya es un reto, sé cómo ir al baño si eres niña, pero de niños no tengo idea, y si su padre decide ponerse a trabajar como loco no me quedará de otra que improvisar, esto es, no le voy a enseñar que se siente todo el tiempo (jajaja) pero al final de cuentas quién sabe si sí le atinaré al asunto, hela aquí, una preocupación «real» en tiempo y forma.

Decía, el mundo ya no está para tener hijos, al menos no la mayoría del mundo, si tan solo tuviera un fuente de agua limpia, fresca e inagotable en el patio de la casa todo estaría perfecto, podríamos vivir aquí encerrados tranquilamente, pero resulta que no, y si el mundo se sigue yendo al carajo al paso que va, mi bichit@ apenas estará llegando a la adolescencia cuando las guerras ya no sucedan «al otro lado del charco». Si es que ya lo dije antes, me vuelvo loca cuando abro la llave del agua y no sale nada… Así que voy a enseñarle a no desperdiciar y a no querer «mucho», me fue bastante bien en ese aspecto, a la fecha veo cosas que me gustan: libros, ropa, zapatos, chucherías, y las quiero, me dan esas ganas irrefrenables de comprar, pero no lo hago, y sigo caminando (o cambio de página), y no me siento mal por lo que no conseguí, así quiero que sea mi bichit@, que aunque tenga la posibilidad de permitirse todo lo que se le ocurra, no lo haga siempre, porque las «cosas» no son tan indispensables como parecen. Ahora que estoy restringida a usar solo sandalias empiezo a creer que tengo demasiados pares de zapatos. Ahora que casi toda mi ropa no me cabe, me doy cuenta de que tengo ropa más que suficiente, tengo ropa para estar en casa, para salidas informale,s para salidas formales, ropa de frío, ropa de calor, ropa para dormir… La verdad es que ya no necesito ropa (siempre que recupere mi figura), puedo volver tranquilamente a esa tradición que dice mi mamá existía, de sólo estrenar a inicio de año (aquí que tenemos fiesta cada enero), no por nada el guardarropa de la casa, el de la abuela, es tan «pequeño», pero ahí cabía todo lo que ella necesitaba. Así pues, retomando, tener siempre «lo más nuevo» no será una prioridad aquí, de hecho, eso ya lo hablamos con mi esposito, no le vamos a comprar juguetes, tenemos más que suficientes a estas alturas, y sin duda la familia se encargará de proporcionarle extras en cumpleaños y navidad y reyes, así que le daremos tiempo, todo el que podamos, para que juegue y aprenda, ambos guardamos recuerdos de cuando jugábamos al aire libre, cuando yo me pasaba horas en el patio de la casa haciendo quien sabe qué y él salía a explorar los alrededores. Este mundo feo nos va a limitar bastante, ya no está uno seguro de que dejar salir a tus hijos a explorar sea muy buena idea, no faltan los roba chicos, pervertidos, drogatictos, malandros, locos, rondando por ahí, y si se encuentran con nuestros hijos… Pero tampoco es la idea que estén todo el tiempo en la rutina de la escuela a la casa, de la casa a la escuela, irlos a dejar a todos lados (cuando están pequeños obvio sí), y que el tiempo que estén en casa se lo pasen frente a la tv viendo caricaturas o jugando video juegos, ya dije, yo pasaba horas jugando sola «con mi imaginación», XD  y él no necesitó de la consola más moderna y los juegos más de moda (que suelen ser para niños mucho mayores que los que terminan jugándolos) para divertirse, en algún punto tuvieron una, y fue una novedad pasajera. Creo que todo es por etapas, llega un punto en que los niños dejan de querer «jugar» en el exterior, entonces ahí sí podrías considerar darles videojuegos, aunque al bichit@ procuraré ofrecerle siempre libros como primera opción, soy yo, será MI hij@, haré lo que quiera (XD), o igual resulta que se vuelve fan del deporte y será como esos jóvenes adolescentes que pasan cada tarde por este rumbo con dirección a la unidad deportiva para practicar algún deporte. No sé. De nuevo me pierdo en divagaciones futuras de lo que hará mi bichit@.

Pero sí, creo que hay que fomentarles el hábito de lectura, que lean, aprendan, descubran, investiguen, que aunque no viajen y por ende no vean el mundo con sus propios ojos, que lo descubran a través de las letras, que sepan que no en todos lados las cosas son iguales, que hay más de lo que como padres podremos explicarles y contarles, que desarrollen su capacidad analítica y tomen de todos lados lo que mejor les acomode, porque aunque muchos de nuestros propios hábitos nos parezcan buenos, siempre podemos mejorar, por ejemplo, mi sedentarismo me gusta porque me mantiene en casa, cerca de los que quiero tener cerca, pero me gustaría que mi bichit@ saliera un poco más, que no se vea en la necesidad de andar siempre inventando cuentos (jajaja), que para eso estaré yo.. Quiero se vuelva un humanito «de los que valen la pena», que haya muchos que lo critiquen por ser «dejado», «buena gente», «inocente», y que a la par esos mismos tengan la oportunidad de descubrir que todas sus cualidades no son sinónimos de ser «pendejo». Quiero que sea amable, caritativo y dadivoso cuando sienta que debe serlo, estudiar cansa, ser un adolescente cansa, no quiero que un día volviendo de la escuela, cansado, le queden viendo feo por no levantarse y ofrecer su lugar a alguien «que si lo necesita», NO, la amabilidad no debe ser obligada ni exigida, lo mismo que la educación «básica», sabemos que nuestro sistema de enseñanza se basa en la memorización, si mi bichit@ reprueba materias, digamos, historia, geografía, física, pero recuerda bien «lo importante», si sabe diferenciar entre lo bueno y lo malo, y sobre todo, tiene la fuerza suficiente para no hacer lo malo por más fácil que resulte de hacer, re pendeja voy a estar si me vulvo loca por un 6 o un 5. Retomando a mi Ma, la AMO por no echarme guerra cuando reprobé Educación Física en la secundaria, sí, reprobé, esa materia, jamás he sido una persona fan del deporte, luego el profesor imbécil, típico que uno imagina que los profesores de deportes si no son fornidos mínimo deberían estar delgados y atléticos, este era gordo, panzón, toda la clase consistía en: «Saquen los balones y jueguen», así que solía no jugar o disque jugar, mis compañeros sabían que nomás no se me daba así que me agarraban nomás pa completar los equipos. Correr siempre me gustó, pero no solíamos correr, en primaria sí, pero tampoco era en clase, lo hacíamos en el recreo, corríamos hasta cansarnos y quedar bien sudados, bien divertido el asunto. Así que luego resultó que el examen era acer tiros dobles, triples, simples, pendejadas (jajajaja) que jamás nos enseñaron, obvio, reprobé, hermoso 5 que afeaba todos mis 9.algo de las demás materias, sí, mi retentiva funciona bastante bien, así que era muy buena estudiante en todo lo demás. Y mi mamá no me echó guerra, le dije, así tal cual aquí, que el profesor no enseñaba nada, y que tampoco me llamaba la atención «aprender» solita, je, Si no me gradué con calificación perfecta fue por eso. Y a la prepa entré con mención honorífica por ser de los primeros 5 puestos más altos en el examen, o sí, eso de memorizar se me daba bastante bien. Volviendo al tema, nada de echarle guerra a mi bichit@ por sus calificaciones. Jamás hasta ahora me he visto en la necesidad de utilizar binomios o aplicar las leyes del movimiento o recrear fórmulas químicas en mi día a día, mi bichit@ no se va a volver un inútil si no aprende, o no le interesa, despejar la y encontrar su valor.

Sí, hay tantas cosas con las cuales puede (y «debe») una preocuparse, pero pues ya veré, de momento tengo unos días para terminar de organizar mi mini fiesta por mis 30 primaveras y ver qué onda con la reunión familiar del día siguiente, nada qué ver por mi cumple. Me preocupa, sobre todo, el hecho de que sé que tengo ropa pero no sé qué ponerme. Me encanta mi vida, y sé que mi bichit@ vendrá a darle más encanto al día a día ^^

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