Ya un año, sin gracia este asunto

8 Jul

Hace un año a estas horas no conseguía dormir, me decía a mi misma que no era más que por las molestias usuales del último mes de embarazo, pero la verdad es que sí estaba nerviosa, me encontraba, en cierta forma, sola. Habíamos llegado a la ciudad una semana antes, según, para preparar todo para la llegada del bichito, pero resultó que él ya se moría por nacer y cuando pasé a decirle al doctor que ya estaba en la ciudad, tras revisarme, me dijo que al día siguiente me harían la cesárea porque mi cuerpo ya no aguantaba más, je Así que en gordo nada más me dejó en casa de los tíos con quienes me quedaría y volvió para avisarle a nuestras mamás y viajar al día siguiente lo más temprano posible con mi mamá. Y yo por mientras ahí andaba dando vueltas sin poder dormir, bichito se dio cuenta y andaba todo inquieto, al final a lo mucho dormí un par de horas, y nos terminó llegando el tiempo de ir al sanatorio y en gordo y mi mamá no llegaban. Aparecieron casi que cuando ya estaba en camino al quirófano.

Y en cuestión de minutos ya había hecho efecto la anestesia y me abrieron y cuando estaba segura de que me iba a dar un infarto o algo, alcancé a ver una cabecita peluda, y escuché su llanto, y la doctora que me repetía una y otra vez que mi bebé estaba enorme y hermoso. Y bichito lloró inconsolable hasta que se lo dieron a su papá y se acomodaron ambos a mi lado hasta que terminaron de remendarme.

Y yo me moría por abrazarlo, pero tuve que esperar hasta llegar de nuevo a la habitación. Y no dejaba de sorprenderme que bichito se viera tan pequeño y tan grande. Y que al abtazarlo en automático buscó mi pecho y a la fecha así seguimos, justo ahora, el aquí pegadito a mi lado.

Mañana justo a la hora en que lo van a bautizar cumplirá un año de haber nacido. Un año que se ha pasado bien rápido. Un año que si no fuera por las fotos me pasaría lo que a la familia y amigos que no nos ven seguido, no creería que ya pasó tanto. Veo sus fotos y es sorprendente cómo ha ido cambiando, cómo ha ido creciendo.

Quisiera seguir abrazándolo siempre y cada vez está más pesado,  y a la par quiero verlo caminar hacia mi, escucharlo decirme mamá con toda la seguridad de que sabe que yo significo esa palabra.

Un año.

Entre las mayores ganancias está la de que no nos divorciamos, jajajaja Pese al estrés, la falta de sueño, la diferencia de enfoques, la casi total ausencia de tiempo para nosotros. Hemos sabido cambalachearle, hemos sabido integrar a bichito en practicamente todo lo que hacemos.

Me emociona y me aterra pensar en todo lo que nos falta. Apenas estamos empezando.

Este es nuestro primer año con el bichito. Que vengan muchos, muchos más 🙂

2 Mar

Ya vamos para ocho meses, en serio pasa rápido el tiempo. Bichito Bebé ya gatea, ya se para y busca donde apoyarse para dar sus pasitos él solito, todo indica que va a caminar antes del año. Si ahora ya es un reto cuidarlo, será peor todo en breve, pero bueh, no es queja 🙂

Hace poco tocó ir a una fiesta infantil, de esas que mi mamá y yo consideramos inutiles porque un bebé de un mes no se entera de que el festejo es en su honor, pero como se trataba de alguien con muchos conocidos con hijos pequeños se les dio prioridad a estos, y entre los desmadres se les antojó hacer lo de la cantada de las mañanitas al rededor del pastel y terminando empezaron con el típico «mordida! mordida!», yo, recalco, YO me habría limitado a sonreír y echarle merengue en la boquita al Bodoque, pero este no fue el caso, bajaron a la bebé a la altura del pastel, y como ya dije, había niños… Casi la asfixian de tan hondo que se le metió el merengue en la nariz. Pero eso no fue lo que me indignó más, sino que al parecer la niña culpable, que para colmo era prima hermana de la cumpleañerita, culpó a otro niñito y los padres de este le creyeron a la niña y castigaron al suyo negándole la participación en el quiebre de las piñatas, así que el pobre niño se quedó sentadito con su bolsitas para dulces vacía. De milagro no le negaron también que comiera pastel. Ahora bien, mi punto es este, como bien dicen, los niños son niños, tanto si fue él como si no, la culpa es de la mamá de la niña por ponerla al alcance de los demás pequeños, lo repito, la beba estaba cumpliendo UN año, todos los demás niños eran mayores, ¿cómo querían que se resistieran a la invitación de estamparle la carita en el pastel a la cumpleañera? Como padres regañen al niño, díganle que estuvo mal porque se trataba de una bebé, pero no lo castiguen quitándole la actividad que todos los niños esperaban desde que llegaron al salón y vieron las piñatas. Me vuelvo a repetir, la culpa la tuvo la mamá por acceder. Pero bueh, cada quien con sus cosas. 

Yo por eso como siempre busco complicarme y mejor todo lo organizo yo y acepto la ayuda siempre que sea de la forma que requiero. Y desde ahora lo digo, a mi bichito nadie le va a hundir su carita  en el pastel, ni su papá, XD y es que sólo porque cae en fin de semana su cumple, que si no ni fiesta haría. Es un bebecito hermoso que no sabe de fiestas de cumpleaños, pero como para los adultos todo es pretexto para hacer fiesta.

Fuera de eso, todo bien.

Aquí estresada mil por lo ya mencionado de que este bebé no se queda quieto y solo anda viendo qué jalar y de qué agarrarse para ver si se puede parar. Desesperándome cada que llora «sin motivo» y en contra parte maravillada porque tengo una tos que siento me va a matar en cualquier momento y él pese a querer estar todo el rato pegadito conmigo por el chichi anda como si nada ^^

Así la vida, plantas nuevas. Y la hierbabuena y la menta esperando ser trasplantadas juntas 😛

En este último día del ño

31 Dic

Siempre me he considerado bonita. No guapa. Pero considero que fea no estoy, pese a que como casi todas las adolescentes en su momento necesité de la aprobación de terceros para no comenzar a creer lo contrario. El asunto es, que entre por eso y porque mi gordo se la pasa cachondeando y bromeando no me he preocupado gran cosa por mi actual aspecto de «mamá fodonga», que si antes no era muy de arreglarme ahora menos. Y no es tanto porque no tenga tiempo sino por desidia y las alternas ganas ausentes. Así que hoy fui a hacer unas compras de último minuto sin el bichito, e iba en mi normal actual, casi que hasta sin peinarme, pero con una de estas blusas medio escotadas que uso ahora porque el bichito aún tiene de único alimento mi leche y con esas es todo más fácil, e igual no es que tenga los senos frondosos del principio, casi que ya recuperé mi talla normal, pero el asunto es que como iba sola me volví a sentir observada. Es bonito que cuando ando con  bichito me vuelvo como un accesorio suyo y casi no me pelan, pero ahora no llevaba a mi bichito protector y en verdad sentí feo. Y recordé las cientos de publicaciones que he leído sobre acoso callejero, piropos de mal gusto y demás. Ya lo dije, me siento bonita, no necesito que me lo digan. Si es que contándole las patas al gato capaz por evitar cosas como esa es que procuro salir acompañada o de plano no salir.

Qué feo que piense una de ese modo.

Fuera de ello, el año fue más que bueno. Lo puedo resumir en que el bichito llegó a nuestras vidas. Seguimos teniendo un techo bajo el cual vivir, un colchón sobre el cual dormir , dinero suficiente para comer a diario, buena salud. Tenemos mucho más que mucha gente. Así que no hay quejas. 

Para este nuevo año que iniciará deseo cosas concretas: 

  1. Que el bichito siga creciendo sano, fuerte y feliz.
  2. Que mi madre siga teniendo buena salud.
  3. Que al gordo no se le acabe la paciencia y nos quiera aún más.
  4. Que no les falte lo necesario a mis amigos y familiares.
  5. Que todos los animalitos sean queridos o cuando menos respetados.

Supongo que no pido mucho y se me debería conceder. Que no nos falten risas y abrazos diarios. Que ya no sintamos miedo al salir solos. Que sapamos apreciar lo que tenemos.

…que el bichito deje de crecer como loco. Que lo pueda disfrutar así chiquito bebé por un buen rato, aunque sea jodón como sus padres 😛

Sí que han pasado los meses

18 Dic

Bichito bebé empieza a poder dormir sin mi. Ahora justo está en la cama, revolviéndose como gusano, pero dormido. Sin duda seré yo quien más echará de menos el dormir juntos, si es que por eso hasta me resisto a que aprenda a beber de la mamila. Tengo la creeencia de que si de por si deben pasar estas etapas: el pedir chichi en la noche, el dormir solo conmigo, ¿para qué apresaurarlo y desde ya ponerlo a dormir solo y darle mamila? Pues nada, que estoy «sufriendo» las consecuencias de mis decisiones pero creo me he quejado más bien poco, que me duele todo, eso es un hecho, pero en verdad no habría preferido enseñarle a dormir solito y darle mamila para tener más tiempo libre. Ahora justo mientras tecleo espero, añoro, que llore y tener que ir a verlo… Pero parece que no y he de esperar algunos minutos más a que despierte de forma natural. O quizá incluso ya está despierto y como comienza a ser normal en estos días, está viendo en derredor o jugando con sus manitas a jalar las sábanas y demás, haciendo tiempo para ver en qué momento llego a verlo. Es cierto, horriblemente cierto, eso de que crecen cada día.

Hace unos días fuimos a imprimir algunas de las mil ocho mil de fotos que tengo de él desde que nació, y en verdad que me cuesta creerlo, que ya creció tanto. Lo veo al ya no poder ponerle la ropita que le cabía sin problemas hace semanas. Lo siento en mis brazos que se cansan por abrazarlo la misma cantidad de tiempo que días pasados. Pero ver las fotos fue casi que un cubetazo de agua fría… Cuando vuelva a ir a imprimirlas me será más difícil pues capaz ahí sí ya se sienta solo o ya empieza a querer gatear o ya manotea más. Todo el tiempo hablo de su primer cumpleaños, pero me gustaría que faltara más para que llegue, que sí, que es hasta julio «del otro año», pero este ya casi acaba y aquí hasta Enero se nos va como agua.

Que soy yo al final de cuentas, y yo jamás he ligado «tener un bebe PARA compartirlo con la familia», así que sencillamente no es nada personal, me casé, me «conseguí» un esposo para tener a alguien a mi lado, para que esa persona se volviera mi compañero de aventuras, y ahora tenemos al bichito para acompañarnos a ambos. Que aparte soy hija única y eso de compartir aunque no es que no se me, me cuesta. E irónico que el bichito pese a pasarse los días aquí solo conmigo, al menos hasta ahora, se comporta bien sociable. Si es que yo sostengo que esas cosas se traen, más que enseñarlas, se fomentan o se disuaden, bebé no le hace feo a nadie, y yo solo espero que no pepene viruses y bacterias en el inter.

Tenemos un pequeño nacimiento. Tenemos un árbol. Aún tengo ganas de poner «el otro», aprovechar ahora que el gordo no está por aquí para evitarlo, que bien me daría el tiempo pero ya ruge mi estómago y bichito aún no llora así que debería dejar de teclear y correr a la cocina por alimento. Faltan algunas decoraciones. Pero técnicamente aún falta para Navidad, así que lo veré luego. O quizá no. Tengo que fijar toda mi atención en ese bichito bebé que no deja de crecer ante mis ojos.

Reflexiones desde el colchón

12 Nov

De todas las historias del Antiguo Testamento la del Diluvio es la que más me gusta, más que nada porque para mí Dios no debe por ningún motivo ser ciego al sufrimiento de los animales, si se tomó el.empeño de crearlos y hacerlos a la vez tan puros y vulnerables a nosotros, los humanos, su «mejor» creación y que siguiendo los argumentos recién dichos por ello deberíamos cuidarlos, protegerlos… Así que sí, me encanta pensar que Dios sí se preocupa por ellos.

(Por mientras el bichito duerme aquí a mi lado. Tan chiquito e indefenso también. Quiero pensar que podremos enseñarle lo realmente importante: a ser feliz, amable, a distinguir entre lo bueno y lo malo, a tomar sus propias decisiones y aceptar las consecuencias de sus actos. Espero, en verdad sin presunción de por medio, que cuando menos sea tan noble como su papá.)

El hecho es que está pasando «Noé» en la tv, y justo por ello todo este asunto. Me gusta esa adaptación. Es cruda. En verdad pienso que qué bueno que Dios mandó el Diluvio.

(Las plantas ái van, por si tenían el pendiente. Las se siempre y varias nuevas ^^)

Es difícil ver pelis últimamente. Con lo que me gusta eso y ver series. Se acerca rápidamente el momento en que incluso usar el celular estará vetado porque el bichito se emboba con la pantalla. Y no quiero que se entretenga con eso. En serio está creciendo bien rápido. Me cuesta darme cuenta, pero basta ver sus fotos de hace, apenas, 4 meses y se nota a leguas la diferencia.

(Qué feo que ya subió el dólar. Me quedaré con las ganas de comprar hartas cosas de China, XD)

En fin. Ya se me acabaron las ideas. Seguiré angustiándome con la peli mientras el bichito aún «duerme».

Todo gira en torno a mi bichito

15 Oct

Comienza a ser ligeramente «más» difícil lidiar con el bichito, dado que el «ya habla» pero no le entiendo, XD Me da ternura verlo parlotear y agitarse y no entender qué quiere, así que me limito a sonreírle, y me sonríe, y sigue con su cuento, hasta que desiste, pensará que soy estúpida, XD, y vuelve a lo básico, arruga la carita y comienza a sollozar y volvemos a probar con todo hasta atinarle, que si tendrá calor, que si quiere abrazo que si quiere música que si se quiere sentar, que si quiere de pancita, que si quiere jugar que si tiene un aire atravesado, que lo peor es que «antes» cuando tenía hambre se limitaba a meterse la manita a la boca pero ahora ya no así que incluso esa se velve difícil de descifrar, y el tan latosito que siempre que le doy su chichi lo acepta, aunque a regañadientes, se queda parloteando, eventualmente lo deja, pero bueh, vamos entendiéndonos poco a poco. Ya le llaman la atención los muñecos, los colores, aún no se anima a agarrar cosas, vamos por ahí. No sé, siento que esto se volverá más fácil en unos meses, que a ambos dos nos gusta la bobera y se nos irán las horas jugando y cantando ^^

Aunque me veía bien bien bien embarazada, casi todo el peso que subí fue del bichito, así que aunque me costó volver a mi peso «normal» ya en ese ando, pero no adelgacé, me quedó la panza, el malvado del gordo me dice que me sigo viendo embarazada, je, será que sí, porque ni yo reconozco la panza que tengo, aparte de la flacidez y las estrías, me quedó la pancita gordis, pero ahí se quedará, porque pese a ello ya casi quepo en mis pantalones y aparte, esto de dar chichi da harta hambre, y entre que siempre me ha dado flojera hacer ejercicio tampoco es que tenga mucho tiempo, justo ahora espero el momento en que el bichito se despierte y reclame mi presencia, la de su chichi más bien, por haberme escapado de su lado. Sí, parece que ya conseguí que tenga mamitis. Y hablando de eso, de la chichi, en en serio que se me hace horrenda y nefasta la palabra «lactar», la siento hasta antinatural: «estoy dando de lactar», ¿qué onda?, tan bonito que es decir «chichi», jajaja

Sí, el bichito aprenderá a decirlo «todo mal», dirá: pipí, popó, el gua-gua, chichi, ya conforme crezca podré enseñarle los sinónimos «adecuados» de cada cosa, que ya ando aprendiendo canciones para niños, recordando algunas, le entretiene escucharme cantando y cuando ya pueda hablar seguro me echará guerra por no cantarlas bien y cambiarles la letra conforme las voy escuchando. Soy tan repetitivas las canciones infantiles, pero justo por eso se quedan en la mente de los niños, en la mía también, de hecho, un día de estos debo empezar a descargarlas, que ya vi que sí es cierto eso de que se emboban bien fácil, y nanay de ponerle el cel en Youtube para que las escuche.

(Las plantas ái van, por si tenían el pendiente, tuve romero y lavanda por unos días, pero resulta que el exceso de lluvia no es bueno para todas las plantas, así que vuelven a la lista de pendientes, pude haber conseguido, no recuerdo si huele de noche o jazmín, pero eso, pude, que se nos fue ir por la plantita. Tengo que recuperar la yerbabuena. )

Y pues ya, el bichito casi que duerme de corrido toda la noche, así que no me siento cansada o con sueño, al menos hoy, ni adolorida por dormir de lado dado que el bichito ya está acostumbrado a dormir con su chichi en la boca, así que me entretengo viéndolo dormir, tomándole fotos. ¡Está creciendo tan rápido! Así que iré a ello, además que le gusta despertar y no descubrir que está solito, le ahorraré «el susto».

4 Oct

De vicio instalé la app en el cel porque nomás no me siento cómoda escribiendo «tanto» ahí, aunque ponga la pantalla en horizontal y tenga espacio para usar los dos dedos de siempre, ni así, así que he venido retrasando la tecleada y entre esto y lo otro las ideas se me van o se me confunden. Comenzaré con la primera que para no perder la costumbre es la más reciente y la misma que me trajo a estar aquí intentando escribir algo. Ídem, para no perder la costumbre.

Estaba viendo la foto «del recuerdo» de cuando hicimos nuestro retiro matrimonial y me pregunto, malvadamente, cuántas de esas parejas seguirán juntas, porque ya es como moda eso de casarte y separarte/divorciarte al poco, no llegar ni al año o aguantar un poquito más, pero hasta ahí, me pregunto, igual quiénes ya tendrán hijos y de qué edades, que no es que mi bichito no cuente pero no cuenta porque solo tiene meses, je, sí, me sale lo chismosa pero es básicamente porque sé que no hay modo de averiguarlo, si es que los que me conocen saben que no soy dada a hacer preguntas, yo soy de la idea de que si me quieres contar me contarás, así de simple, no tengo por qué andar indagando, pero bueh, que me da la duda cada que veo la foto esa.

Por otra parte, sigo pensando con qué me complico la vida, básicamente porque Navidad ya está a la vuelta de la esquina y «algo» he de hacer y porque nada más lleguemos a Enero aquí mi pueblo se vuelve un relajo y aparte el bichito ya estará en edad de prestar más atención y si ahora me quejo de casi no tener tiempo libre, pues menos luego, tons ando viendo qué «juguetes interactivos» hacerle desde ya, los recuerditos para el bautizo, las invitaciones, lo de su cumpleaños, jajaja Sí, todo desde ya ahorita porque luego no me va a dar tiempo, si es que yo debí ser de esos que «adivinan» el futuro, que cuando le errara sería nomás decir que interpreté mal y ya. Así que en esas ando, mi labor actual es hacerle las cinco vocales tipo muñeco, llevo tres días y aún no acabo, y no es que estén tan grandes o complicadas de hacer, sino que el niño justo cuando me siento (de sentarme y de sentir) con toda la intención de hacerlas y terminarlas, se despierta, sí, ahora duerme, y «debería» estar haciendo eso, pero aquí ando, que antes me preparé un par de sanguches y ahora me han dado ganas de ir al baño, que parece que me sincronizo con el bichito y le agarro el gusto a esto de comer y sacar, escatológico. Y la sed, la bendita sed, si aquí hace calor y yo con mi aún pelo corto (añorando una greña larga larguísima que hace siglos tuve) me siento derretirme, sólo cuando lo veo sudar pienso en si sí sería bueno cortarle el cabellito, pero no, no quiero, me gusta su cabecita de cabellos rebeldes, que ese era otro tema y qué bueno que ya surgió, que medio mundo opina que ya está muy largo su cabello pero nah, es mi bichito mío de mí y así me gusta y así se va a quedar al menos hasta que me convenza de que en serio muere de calor, XD

(En la pausa para ir al baño el bichito se despertó, entre que ya era la hora de que despertara y porque vino su padre y las perras arman el escándalo de que parece que no lo ven desde hace años… Así que ya valió este asunto, y el de las letras, y el de descansar en general, las ganas que me sobran de estar en la hamaca con el ventilador y tomando agua, je)

13 Sep

Luego de meses sin usar pantalón de mezclilla, me siento bien rara cuando me los pongo, aparte del hecho de que aún me aprietan un poco, sencillamente me acostumbré a andar ligera, sin prenda en la parte baja, con puro blusón o vestidos, o con los pantoles guangos de pijama, y es que solo porque me duele el codo no me compro vestidos maxi para seguir así, que de hecho, como le estoy dando pecho al bichito, es un lío el vestirme cada vez que tenemos que salir, me siento como si fuera fotografía, pero bueh, que jamás fui de usar ropa escotada y aunque planeo darle pecho lo más posible aún así no me late comprar «muchas» blusas que sean de escote amplio, ya veré cómo soluciono ese asunto, por mientras, hemos llegado «tranquilamente» al segundo mes del bichito, y el niño va que vuela, creciendo a más no poder, veo sus fotos de recién nacido y las que le tomo a diario y en verdad que va cambiando, sigue siendo un bebecito, pero ya se va viendo cada día «más formal» como dice mi mamá, hay fotos en las que queda viendo fijo a la cámara, con esos enormes ojotes que tiene, con la sonrisita o la trompita de pato, y siento que si le pregunto algo, me respondería, con voz de niño chiquito, pero ya hablaría, si es que ahora ya «platica» cada que anda de buenas.

(Me da «harta» «tentación» mi panza, este resto de embarazo que le quedó a mi cuerpo, me veo al espejo y la panza bien pudiera ser de una persona diferente, no sé la verdad si haré algo por eliminarla, mi gordo está tan loco que dice que no le importa y yo soy tan floja que le creo y no me preocupo, casi toda mi ropa me cabe sin problema, me dan más lata mis senos productores de leche, que no he sentido la necesidad de comenzar a buscar rutinas de ejercicios, alimentos idóneos o productos que ayuden a eliminar esta panza, lo único que hago es ponerle aceitito «mágico» a la cicatriz de la cesárea y eso porque en ocasiones me pica, no porque quiera desaparecerla. Mi cuerpo cambió. Y claro que lo volvería a dejar a cambiar. Que mi bichito está hermoso y en algún futuro quisiera que tuviera un hermanit@ para que le haga compañía, pero bueh, eso ya es un tema aparte y «muy» a futuro.)

Bichito bebé es «bastante» bien portado, mañosito como cabía esperar, berrinchudo, si no estoy lista para alimentarlo en el segundo en que se le ocurre comienza a llorar desconsoladamente como si llevara días sin comer, pero al final lo recomempensa con su risita extraña, con los gorjeos que hace, con las sonrisas que pone aunque se resista ya a esta edad a que lo tenga solo abrazadito y lo agarre a besos. Duerme conmigo a mi lado, pegadito a veces, y me entretengo viéndolo, las caritas que hace, y por ratos pienso en que ojalá se quedara así más tiempo, pues en serio parece que cada que dejo de verlo crece un tantito más, pero igual me muero por escuchar sus primeras sílabas, sus primeras palabras, sus primeras risas genuinas, ya me derrito con su carita de asombro cuando consigo llamar su atención con alguna cosa. Quiero que pasemos las horas descubriendo el sinfín de cosas que hay para enseñarle y mostrarle. Ahorita justo duerme, sueña, se retuerce, suspira, quedó en esa pose habitual de bracitos «al aire», tan dormido que no ha comenzado a patalear para destaparse pero seguro no tarda en hacerlo.

(Mi principal indicador de crecimiento es su ropita, ya hay prendas que no puedo ponerle porque ya no le caben y las que aún, ya no le cierran. El dolor intenso que me da en la cintura, en el hombro y brazo derecho por cargarlo, pero he de acostumbrarme, porque me encanta tenerlo entre mis brazos aunque se ponga regejo a ratos, que ya me haré con mi cargador canguro y con eso debe «solucionarse» este asunto. Hay ropita que pensab a+un tardaría en usar y ya le cabe, y una en particular ya no le queda y la otra está a una nada de caberle…)

Muero por agarrarlo a besos ahora que duerme, con su boquita abierta :3

De que iba a escribir más pero ya empezó a llorar el bichito, XD

3 Sep

En su momento lo dije, en parte en broma y en parte porque sabía que resultaría cierto y que pese a que significaría un alivio para nuestro bolsillo, también nos acarrearía una «deuda» que quizá no estemos a la altura de pagar. Para los que me conocen, quizá les sorprenda saber la cantidad de gente que parece estimarme como si yo no fuera la mamona que soy la mayor parte del tiempo, en parte es porque me trataron «frecuentemente» cuando era pequeña y no era higadito como ahora y pensarán que con el tiempo no me eché a perder, je… Pero, decía, cuando me casé invité en su mayoría a familia «porque no quedaba de otra» y porque pese a que me quedé con ganas de invitar a más amigos/conocidos, la verdad es que no tengo tantos, y en realidad estuvieron los que por antigüedad y cariño debían estar, pero no faltó gente que me felicitara antes y después del tan esperado evento, gente en su mayoría vecinos y conocidos de mi mamá, que al final, el salir de blanco de la casa con rumbo a la iglesia fue un orgullo que mi madre anhelaba y esperaba, así que parte de esas felicitaciones eran para ella. Y así llegamos a ahora, que luego de, los que me vieron, andar «paseando» con mi gran panza de embarazada, llegan las felicitaciones por el nieto de mi mamá, sus amigas y de nuevo varios vecinos no han dudado en felicitarnos, y nos han llegado regalos para el bichito de personas que aunque sé que nos estiman, más a mi mamá, claro, no imaginaba que se tomarían el tiempo de comprarle un detallito al bicho. Así que se cumplió, lo dije al principio pero apenas lo escribiré, me distraigo fácil, como siempre y pese a todo, que no debíamos preocuparnos por comprarle ropa o juguetes al bichito, porque seguro le regalarían lo recién mencionado.

Así ha sido, casi toda su ropa es regalada de una tía que tiene varios nietos varones, la poca ropita nueva se la pongo apenas le cabe, y resulta que ya casi todo le cabe. Justo le decía al gordo que según yo teníamos ropa de aquí al próximo año y con suerte tantito más, pero no, al bichito ya le cabe la mayoría de la ropa y ya empiezan a quedar algunas prendas para el recuerdo, por ello no paro de tomarle fotos, entonces, decía, que tampoco hay que preocuparnos «tanto» porque ya vendrá Navidad y no faltarán los regalitos, aunque también me da «le pendiente» pues quizá quieran regalar solo juguetes en vez de ropa, jajaja, limosnera y con garrote, bien dicen, lo que sea, sé que lo regalan con la mejor intención y los mejores deseos, y el punto es ese, que a este bichito hay más gente que lo quiere de la que suponía o quería aceptar. Porque ese cariño es gracias a mi mamá y me gusta tanto saber que la estima tanta gente.

El nieto de mi mamá es un bichito con mucha suerte.

De las maravillas de tener un bichito

31 Ago

Podrán decir misa, pero el bichito duerme conmigo desde que nació, sí, me ha costado no caerle encima, me da dolor de espalda, de piernas, de pie, de hombro, de brazo, el dormir casi toda la noche en una posición sobre un lado, pero me encanta esa forma tan natural en que se pega a mi cuerpo mientras toma su chichi hasta dormirse y al final se separa pero deja la manita encima o me usa de almohada. Últimamente me empuja para que le de espacio pero para él eso es no más de unos centímetros pues como intente, siquiera, darme vuelta, se echa a llorar. No importa, tiene su encanto tenerlo en la cama, ya empieza a distinguir su «cama» en el colchón y ya se duerme «tranquilamente» en cuanto todo queda a oscuras. Al paso que va, de repente me dirá que quiere quedarse a dormir con su abuelita o de plano pedirá cuarto para el solito, así que eso, que los «expertos» digan lo que quieran, pero el bichito seguirá durmiendo conmigo hasta que ya no quiera. Incluso a su papá le empieza a gustar el asunto, aunque el bicho de repente se la pase haciendo ruidos.

(Finalmente parece estar estableciéndose un patrón de actividades diarias, así que ahora sí he de terminar de transcribir lo que tengo pendiente. Así que eso he de hacer.)

El bichito empieza a mantenerse despierto más tiempo aunque aún no «juega», pero parece que sí nos reconoce ya, se ríe más con su papá que conmigo, se ríe con su abuelita, conmigo al menos ya no llora, no siempre, cuando le toca el baño o el cambio de ropa o de pañal, ya es ganancia, aún no sabemos con qué se entretiene cada que mantiene la vista fija en algún lado y sonríe y balbucea, quizá será algún espíritu, será su angelito de la guarda, me «desespera» saber que para cuando pueda hablar ya no recordará esos ratos en que se divertía con quién sabe quién. Bichito es bien bipolar, es mi hijo al fin de cuentas, pasa de estar bien alegre a estar adormilado a enojarse a estar feliz de nuevo a llorar de repente, aún con ese llanto tan feo que con la de malas solo provoca que me den ganas de reírme… Soy una mala madre, XD

(Las plantas ái van, no he tenido tiempo para ellas pero en los ratitos, como este, en que el bichito me deja, he tratado de verlas, y eso, ái van, ahora que hay lluvias más «seguidas» se supone afianzarán las que lo necesitan y sigue en la lista de pendientes el trasplantar y cambiar de maceta a varias de ellas. Paso a paso, que por más que intento hacer las cosas fácilesy rápidas el bicho lo huele y no me deja terminar de hacer nada, como ahora que empieza a revolverse justo cuando comienzan a empezar a fluir las ideas, por que sí, ayer en la noche es cuando se me empezó a ocurrir qué teclear por aquí.)

Me gusta tanto andar abrazado al bichito, cuando no anda latoso en plan «tú no me abraces» porque yo solo soy la que le da chichi… Me gusta que aunque claramente ya no tiene el mismo tamaño y no deja de crecer cada día, aún se acomoda entre mis brazos y aunque conforme pasan las horas y se acerca la noche y se me comienza a engarrotar el brazo, aún así, me gusta el andarlo cargando. He de aprovechar el que aún puedo cargarlo y llevarlo de un lado a otro y que él sepa que aquí entre mis brazos siempre habrá espacio para él.

Y ya. Debo aprovechar los minutos que me quedan para correr a darme un baño y prepararme para pasar las horas que le quedan a este día haciéndola de chupón para cierto bicho que hará berrinche cuando le toque cambio de pañal y postura de pijama y encima he de lidiar con el latoso del papá que igual se hace el loco y se cree que puedo hacer que el bicho no de lata para que pueda hacerle caso a él, XD

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