Archivo | abril, 2020

Fue necesaria una pandemia

1 Abr

En el condominio de mi corazón siguen habiendo estragos, los nuevos inquilinos luchan constantemente por mi atención, los dos bichitos nuevos van y vienen y hacen relajo a placer. Sigo teniendo tiempo pero cuesta más administrarlo, justo encuentro inspiración (se asoma, me hace ojitos, pero la ignoro) pero por alguna razón no puedo concretar el llegar hasta aquí y escribir. Sigo echando en falta, anhelando, el dispositivo craneal que permita escribir lo que uno va pensando, este sitio estaría lleno de entradas, ya estarian aburridos de ellas. Cada día me da por pensar un rato en algo que podría escribir aquí, pero lo dicho,  no hay forma, justo ahora el bichitito anda berreando porque no quiere que dejen de abrazarlo pero necesita cambio de pañal, el bichito mayor ya se entretiene solo, caimos en la tentación de ponerle videos y era feliz con eso, pero ya aprendió a usar jueguitos y debería hacer una captura de pantalla de «su celular» para que vean la cantidad absurda de juegos que tiene, de los cuales se la pasa instalando y desinstalando ya que la mayoría de los juegos incluyen publicidad y si el jueguito que se muestra le gusta va y lo instala.

(El Angemonio no tiene vicación de niñero. Es tan yo, soy tal él, los tolera porque no le queda de otra, pero sube a la buhardilla y ahí se queda mirando el techo cubierto de estrellas de plastico fluorescentes y las reacomoda a su antojo, duerme la siesta, lee, creo escribe o dibuja. Los demás se le unen hasta que no caben y lanzan los dados para ver a quien le toca acomodarse en el librero, en el espacio entre los libros, a quien le toca acomodarse en algún cajón. Pesimismo se ha adueñado de la maceta larga y ahí se mete, se siembra a sí mismo, «feliz» entre los girasoles, con la brisa alborotándole el pelo siempre esponjado. (Tan mi cabello en estos días.) Depresión ha decidido explorar nuevos horizontes y baila cabeza abajo en el techo, en los resquicios entelarañados. El Angemonio cambió de lentes, igual que yo hace un tiempo, se consiguió unos de pasta gruesa, muy gruesa, le cubren media cara, suerte tener la nariz larga, pobre su nariz por soportar ese peso, con el calor se la pasa echándose el cabello atrás, se resiste a hacerse una coleta, le han insistido a dejarse trenzar pero se opone, ya alguna vez lo agarraron con la guardia baja y terminó con dos trenzas fofas y sin chiste, que conservó hasta que las ligas se desintegraron. Gastó su cuota de tiempo con trenzas, creo no quiere ahora gastar su tiempo de andar de coleta, aparte que es incómodo dormir con coleta (asiente) yo llevo días así con este calor, pensando serieamente en volver a cortarme el cabello que finalmente parece dispuesto a crecer, contradictorio como too, ahora que hace calor, ahora que es casi insportable. Un tazón con malvaviscos circula por la buhardilla, los cacahuates se acabaron ayer.)

En estos días de estar encerrados por necesidad (que nosotros siempre hemos sido gente de no salir mucho) ha sobrado el tiempo para pensar y reflexionar, somos gentes de gustos variados pero de pocas necesidades, quisiera tener harto dinero para comprar «comodidades», un colchón nuevo, una sala nueva, hartos libros, un cel nuevo ya que esté, que no era nuevo pero tampoco viejo, sigue vivo de milagro, le falta un cachito de pantalla en una esquina, y repisas, muchas repisas, para acomodar cosas y plantas, habria que comprar plantas también, pero ya, no necesitamos dinero para irnos de fiesta ni de viaje, y eso me da a pensar que nuestra vida es tan cómoda y afortunada que podemos darnos el lujo de preocuparnos por estas trivialidades, no ns torturamos pensando en que no habrá dinero para comprar comida o pagar el agua, la luz y el internet. (Que si lo pienso, que si me duele la cabeza al hacerlo, pero en parte ya me acostumbré a dedicar ciertos días a pensar en ello, a hundirme en la incertidumbre y al final emerger tranquilamente, mes a mes.) ¿Qué es de la gente que en serio no tiene ninguna certeza? Este virus no creo sea invento pero sí creo es un virus relativamente «leve» que fue soltado a voluntad para crear caos, sencillamente, para probar que somos un desmadre como sociedad y nos falta empatia para con nuestros semejantes. Aquí en el rancho «ya casi» consiguen detener las cosas por tiempo indefinido, aquí gran parte de la gente vive del turismo y están preocupados por saber qué harán en estos días que es perentorio no salir a turistear. El Bichito echa en falta el kinder, a sus amiguitos. Como buenos seres humanos echamos en falta lo que no tenemos, lo dicho, no somos de estar paseando pero en serio se antoja salir cuando menos a dar vueltas en el parque, justo le habíamos dicho al Bichito que ya empezaríamos a cargar su triciclo para que lo manejara en el parque. A Bichitito le gusta salir a caminar y correr por puro gusto, Afortunados de nuevo por tener una casa grande con patio, tienen espacio para ir y venir, pero la puerta cerrada, en este rancho donde siempre están de menos las ventanas abiertas, es una constante que recuerda que hay sitios a los que no podemos ir, cosas que no podemos hacer. Y faltan muchos días para retomar «la tranquilidad». Porque se espera que aquí en México empiece «lo mero bueno» por ahí de mayo o junio. Estamos apenas empezando, adaptándonos, intentando adaptarnos. Ojalá no nos vaya tan mal.

(Malditas alergias, hace días que hace harto calor, el calor de siempre, y ayer llovió, con truenos y todo el show, se fue la luz tres veces, eventualmente dejó de sentirse el calor, la noche estuvo fresca, a esta hora ya hace calor, así que mi nariz ya anda molesta y llevo un buen rato estornudando. Los mocos empiezan a saturar mi nariz.)

Y para variar se me terminaron yendo las ideas. Desventajas del calor, de finalmente hacerme una coleta porque el calor ya se puso insoportable y se escaparon, se fueron volando quizá sin rumbo o con la intención de volver en el justo e inadecuado momento en que no haya opción de acercarme a la lap. (Estornudo, estornudo…) Respiro lo más hondo posible, vacío, se fueron, se escaparon.

Nos leemos luego.

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