Archivo | marzo, 2017
2 Mar

Ya vamos para ocho meses, en serio pasa rápido el tiempo. Bichito Bebé ya gatea, ya se para y busca donde apoyarse para dar sus pasitos él solito, todo indica que va a caminar antes del año. Si ahora ya es un reto cuidarlo, será peor todo en breve, pero bueh, no es queja 🙂

Hace poco tocó ir a una fiesta infantil, de esas que mi mamá y yo consideramos inutiles porque un bebé de un mes no se entera de que el festejo es en su honor, pero como se trataba de alguien con muchos conocidos con hijos pequeños se les dio prioridad a estos, y entre los desmadres se les antojó hacer lo de la cantada de las mañanitas al rededor del pastel y terminando empezaron con el típico «mordida! mordida!», yo, recalco, YO me habría limitado a sonreír y echarle merengue en la boquita al Bodoque, pero este no fue el caso, bajaron a la bebé a la altura del pastel, y como ya dije, había niños… Casi la asfixian de tan hondo que se le metió el merengue en la nariz. Pero eso no fue lo que me indignó más, sino que al parecer la niña culpable, que para colmo era prima hermana de la cumpleañerita, culpó a otro niñito y los padres de este le creyeron a la niña y castigaron al suyo negándole la participación en el quiebre de las piñatas, así que el pobre niño se quedó sentadito con su bolsitas para dulces vacía. De milagro no le negaron también que comiera pastel. Ahora bien, mi punto es este, como bien dicen, los niños son niños, tanto si fue él como si no, la culpa es de la mamá de la niña por ponerla al alcance de los demás pequeños, lo repito, la beba estaba cumpliendo UN año, todos los demás niños eran mayores, ¿cómo querían que se resistieran a la invitación de estamparle la carita en el pastel a la cumpleañera? Como padres regañen al niño, díganle que estuvo mal porque se trataba de una bebé, pero no lo castiguen quitándole la actividad que todos los niños esperaban desde que llegaron al salón y vieron las piñatas. Me vuelvo a repetir, la culpa la tuvo la mamá por acceder. Pero bueh, cada quien con sus cosas. 

Yo por eso como siempre busco complicarme y mejor todo lo organizo yo y acepto la ayuda siempre que sea de la forma que requiero. Y desde ahora lo digo, a mi bichito nadie le va a hundir su carita  en el pastel, ni su papá, XD y es que sólo porque cae en fin de semana su cumple, que si no ni fiesta haría. Es un bebecito hermoso que no sabe de fiestas de cumpleaños, pero como para los adultos todo es pretexto para hacer fiesta.

Fuera de eso, todo bien.

Aquí estresada mil por lo ya mencionado de que este bebé no se queda quieto y solo anda viendo qué jalar y de qué agarrarse para ver si se puede parar. Desesperándome cada que llora «sin motivo» y en contra parte maravillada porque tengo una tos que siento me va a matar en cualquier momento y él pese a querer estar todo el rato pegadito conmigo por el chichi anda como si nada ^^

Así la vida, plantas nuevas. Y la hierbabuena y la menta esperando ser trasplantadas juntas 😛

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