Siempre me he considerado bonita. No guapa. Pero considero que fea no estoy, pese a que como casi todas las adolescentes en su momento necesité de la aprobación de terceros para no comenzar a creer lo contrario. El asunto es, que entre por eso y porque mi gordo se la pasa cachondeando y bromeando no me he preocupado gran cosa por mi actual aspecto de «mamá fodonga», que si antes no era muy de arreglarme ahora menos. Y no es tanto porque no tenga tiempo sino por desidia y las alternas ganas ausentes. Así que hoy fui a hacer unas compras de último minuto sin el bichito, e iba en mi normal actual, casi que hasta sin peinarme, pero con una de estas blusas medio escotadas que uso ahora porque el bichito aún tiene de único alimento mi leche y con esas es todo más fácil, e igual no es que tenga los senos frondosos del principio, casi que ya recuperé mi talla normal, pero el asunto es que como iba sola me volví a sentir observada. Es bonito que cuando ando con bichito me vuelvo como un accesorio suyo y casi no me pelan, pero ahora no llevaba a mi bichito protector y en verdad sentí feo. Y recordé las cientos de publicaciones que he leído sobre acoso callejero, piropos de mal gusto y demás. Ya lo dije, me siento bonita, no necesito que me lo digan. Si es que contándole las patas al gato capaz por evitar cosas como esa es que procuro salir acompañada o de plano no salir.
Qué feo que piense una de ese modo.
Fuera de ello, el año fue más que bueno. Lo puedo resumir en que el bichito llegó a nuestras vidas. Seguimos teniendo un techo bajo el cual vivir, un colchón sobre el cual dormir , dinero suficiente para comer a diario, buena salud. Tenemos mucho más que mucha gente. Así que no hay quejas.
Para este nuevo año que iniciará deseo cosas concretas:
- Que el bichito siga creciendo sano, fuerte y feliz.
- Que mi madre siga teniendo buena salud.
- Que al gordo no se le acabe la paciencia y nos quiera aún más.
- Que no les falte lo necesario a mis amigos y familiares.
- Que todos los animalitos sean queridos o cuando menos respetados.
Supongo que no pido mucho y se me debería conceder. Que no nos falten risas y abrazos diarios. Que ya no sintamos miedo al salir solos. Que sapamos apreciar lo que tenemos.
…que el bichito deje de crecer como loco. Que lo pueda disfrutar así chiquito bebé por un buen rato, aunque sea jodón como sus padres 😛
