Archivo | marzo, 2016

De comentarios «curiositos» que una escucha de repente

17 Mar

Lleva ya rato rondándome la cabeza, carcomiéndome los dedos, una viboreada que estoy por dar:

Ya no recuerdo si fue programa de concursos, de espectáculos, ni en qué canal, el caso es, que el conductor le dice a la chica, con toda naturalidad: «Qué guapa, que hermoso vestido», y ella se apresura a responder: «Soy casada». A lo que el conductor se esfuerza por sonreír y añade viendo a cámara: «Yo también soy casado, aquí en el publico está mi esposa».

Se me hace tan (a falta de otra palabra) estúpida la «reacción» de la chica. Para empezar, el conductor no dijo nada que a mi ver ameritaba el tipo de respuesta que le dio, una sonrisa y un: «Gracias» eran más que suficientes. Por ningún lado se intuyó una doble intención en el comentario del conductor, es más, sospecho que ni siquiera reparó bien en la apariencia de la chica y dijo lo que dijo por pura fórmula diplomático, por simple guión. No hizo ningún amague de acercarse a ella, simplemente comentó y la loca dio esa respuesta. No sé, pero responder de ese modo a mi ver denota estupidez, ¿según ella qué le dijo el conductor?, ¿qué negras intenciones creyó que tenía como para que fuera de imperiosa necesidad hacerse ver como una mujer casada y por ende (supuestamente) ya «fuera de alcance»? A menos que el esposo sea un celópata, asumo que cualquier marido estaría feliz y orgulloso de que digan que tu esposa es guapa, aunque no se deje claro que ella es tu esposa, basta que la reconozcan como una mujer bella, porque bien sabemos que hay modos y modos de demostrar interés y de decir las cosas, si, por ejemplo, el conductor hubiera dicho: «Ay, mami, qué rica te ves con ese vestidito, aunque seguro te ves mejor sin el», o algo parecido o más vulgar, ameritaba, por supuesto, el hacerse notar como una mujer casada, aunque igual, bastaba también ignorarlo. Pero no fue el caso, fue un comentario cordial y educado, que, reitero, siento que fue formulado por puro guión. Si te crees la mujer más deseada del mundo, eso es cosa tuya, pero que no salga de tu cabecita soñadora. Sigo encontrando absurdo el comentario. Sostengo que un «Gracias» era lo único que hacía falta, o incluso si la «insinuación imaginaria» fue lo que la molestó, bastaba salirse por la tangente agarrándose al resto de la frase y decir: «Mi vestido es de -inserte diseñador «famoso» aquí-«. Así de fácil. Pero no, la loca esa responde de la manera menos apropiada (a mi ver) que había.

Responder «siempre»: «Tengo novio» o «Soy casada» ante cualquier halago, siempre que estos sean expresados de manera educada, en un ambiente que no da para insinuaciones secundarias, se me hace hasta de mal gusto, incluso siento que te sobrevaloras a ti misma, ¿el hecho de tener pareja es «lo único» que te hace lucir bella? ¿Osea que si fueras soltera, según tu, nadie te haría ese tipo de proposiciones? ¿O es tu costumbre hacerle caso a cualquiera que te diga que eres bonita y es de dominio público este hecho y por ello te ves en la necesidad de estar diciendo que ya estás con alguien para que «no te insistan» porque SABES que «caerías» fácilmente en la tentación? No sé, es de esas cosas que hacen ciertas mujeres que no alcanzo a comprender. Las veces (pocas por suerte) que me han dicho cosas vulgares me he limitado a no responder, jamás he sentido la necesidad de hacer notar mi estatus social, soy suficiente yo sola como mujer como para exigir respeto hacia mi persona. Pero bueh… Me quedo con la imagen de que algunas no carburan «como se debe» y siguen creyendo que hasta no tener un hombre al lado no están completas ni valen «suficiente»

 

Y ya, lo saqué de mi sistema.

 

En cosas más importantes debería estar pensando. Ya casi es sábado y sigo sin saber qué ponerme, XD

Divagaciones «hormonales», a según

15 Mar

Quizá se deba a que estoy por llegar a los 30 y jamás me paré a pensar qué sería de mi vida en ese momento, quizá se deba a la enorme cantidad de hormonas que andan rondando mi cuerpo en estos días, quizá se deba a que ayer que hacía cuenta vi que este jueves hago 22 semanas de embarazo léase 5 meses, léase ya pasé de la mitad, eso separado o todo en conjunto, pero he andado muy pensativa filosófica fatalista estos días.

No me da miedo no saber cómo educaré a mi bichit@, la verdad sea dicha, tengo muchas ideas de todo lo que quiero y no quiero hacer, pero sencillamente haré lo de siempre, improvisaré sobre la marcha, y procuraré hacer exactamente eso, no hacer ciertas cosas y procurar hacer otras. Lo «único» que sí me preocupa tantito más es que si el bichito resulta niño, estaré en terreno nuevo, con una niña creo tener una noción bastante acertada y general de lo que hay que enseñarle y lo que no, lo he dicho a broma pero lo creo una buena posibilidad, si es niña moriré joven, de un infarto, si es niña será una versión mejorada mía, y yo bien sé todo lo que hice y no hice en cada etapa pasada de mi vida. Con todo el amor y respeto que mi mamá se merece, no quiero ser una madre como ella, una madre que por culpa de la educacón y el siglo en el que le tocó nacer se me «desapareció» entrando a la pubertad, no tengo idea cómo averigüé «todo», porque ella sencillamente no habla de muchas cosas: menstruación, sexo, novios… Como la mayoría de las mujeres de su edad. Ahora, a estas alturas, ya habla un poco más, pero para estos tiempos ya «sé» todo lo necesario, por ejemplo, hemos podido platicar sobre el aborto, sobre el maltrato a la mujer, sobre las violaciones, pero son temas que me habría gustado poder platicar cuando todo eso era nuevo y desconocido y no tenía idea de nada, así que solo en ello quiero no ser como ella, quiero poder encontrar la manera de explicarle a mi hija sobre cómo funciona su cuerpo, por qué pasa eso o aquello, para qué sirve esa parte (je), y darle la libertad de elegir qué hacer con su sexualidad, sin dejarla a su aire pero sin reprimirla. Ya ven, me preocupan cosas «que nada que ver» ahora, debería estar pensando en cómo haré para que el bichit@ aprenda los colores, los números, las aletras, que aprenda a hablar, a caminar, a ir al baño… Pero no sería yo si no anduviera por las nubes como siempre. Y bueno, retomando, si es niño, eso de enseñarle a ir al baño ya es un reto, sé cómo ir al baño si eres niña, pero de niños no tengo idea, y si su padre decide ponerse a trabajar como loco no me quedará de otra que improvisar, esto es, no le voy a enseñar que se siente todo el tiempo (jajaja) pero al final de cuentas quién sabe si sí le atinaré al asunto, hela aquí, una preocupación «real» en tiempo y forma.

Decía, el mundo ya no está para tener hijos, al menos no la mayoría del mundo, si tan solo tuviera un fuente de agua limpia, fresca e inagotable en el patio de la casa todo estaría perfecto, podríamos vivir aquí encerrados tranquilamente, pero resulta que no, y si el mundo se sigue yendo al carajo al paso que va, mi bichit@ apenas estará llegando a la adolescencia cuando las guerras ya no sucedan «al otro lado del charco». Si es que ya lo dije antes, me vuelvo loca cuando abro la llave del agua y no sale nada… Así que voy a enseñarle a no desperdiciar y a no querer «mucho», me fue bastante bien en ese aspecto, a la fecha veo cosas que me gustan: libros, ropa, zapatos, chucherías, y las quiero, me dan esas ganas irrefrenables de comprar, pero no lo hago, y sigo caminando (o cambio de página), y no me siento mal por lo que no conseguí, así quiero que sea mi bichit@, que aunque tenga la posibilidad de permitirse todo lo que se le ocurra, no lo haga siempre, porque las «cosas» no son tan indispensables como parecen. Ahora que estoy restringida a usar solo sandalias empiezo a creer que tengo demasiados pares de zapatos. Ahora que casi toda mi ropa no me cabe, me doy cuenta de que tengo ropa más que suficiente, tengo ropa para estar en casa, para salidas informale,s para salidas formales, ropa de frío, ropa de calor, ropa para dormir… La verdad es que ya no necesito ropa (siempre que recupere mi figura), puedo volver tranquilamente a esa tradición que dice mi mamá existía, de sólo estrenar a inicio de año (aquí que tenemos fiesta cada enero), no por nada el guardarropa de la casa, el de la abuela, es tan «pequeño», pero ahí cabía todo lo que ella necesitaba. Así pues, retomando, tener siempre «lo más nuevo» no será una prioridad aquí, de hecho, eso ya lo hablamos con mi esposito, no le vamos a comprar juguetes, tenemos más que suficientes a estas alturas, y sin duda la familia se encargará de proporcionarle extras en cumpleaños y navidad y reyes, así que le daremos tiempo, todo el que podamos, para que juegue y aprenda, ambos guardamos recuerdos de cuando jugábamos al aire libre, cuando yo me pasaba horas en el patio de la casa haciendo quien sabe qué y él salía a explorar los alrededores. Este mundo feo nos va a limitar bastante, ya no está uno seguro de que dejar salir a tus hijos a explorar sea muy buena idea, no faltan los roba chicos, pervertidos, drogatictos, malandros, locos, rondando por ahí, y si se encuentran con nuestros hijos… Pero tampoco es la idea que estén todo el tiempo en la rutina de la escuela a la casa, de la casa a la escuela, irlos a dejar a todos lados (cuando están pequeños obvio sí), y que el tiempo que estén en casa se lo pasen frente a la tv viendo caricaturas o jugando video juegos, ya dije, yo pasaba horas jugando sola «con mi imaginación», XD  y él no necesitó de la consola más moderna y los juegos más de moda (que suelen ser para niños mucho mayores que los que terminan jugándolos) para divertirse, en algún punto tuvieron una, y fue una novedad pasajera. Creo que todo es por etapas, llega un punto en que los niños dejan de querer «jugar» en el exterior, entonces ahí sí podrías considerar darles videojuegos, aunque al bichit@ procuraré ofrecerle siempre libros como primera opción, soy yo, será MI hij@, haré lo que quiera (XD), o igual resulta que se vuelve fan del deporte y será como esos jóvenes adolescentes que pasan cada tarde por este rumbo con dirección a la unidad deportiva para practicar algún deporte. No sé. De nuevo me pierdo en divagaciones futuras de lo que hará mi bichit@.

Pero sí, creo que hay que fomentarles el hábito de lectura, que lean, aprendan, descubran, investiguen, que aunque no viajen y por ende no vean el mundo con sus propios ojos, que lo descubran a través de las letras, que sepan que no en todos lados las cosas son iguales, que hay más de lo que como padres podremos explicarles y contarles, que desarrollen su capacidad analítica y tomen de todos lados lo que mejor les acomode, porque aunque muchos de nuestros propios hábitos nos parezcan buenos, siempre podemos mejorar, por ejemplo, mi sedentarismo me gusta porque me mantiene en casa, cerca de los que quiero tener cerca, pero me gustaría que mi bichit@ saliera un poco más, que no se vea en la necesidad de andar siempre inventando cuentos (jajaja), que para eso estaré yo.. Quiero se vuelva un humanito «de los que valen la pena», que haya muchos que lo critiquen por ser «dejado», «buena gente», «inocente», y que a la par esos mismos tengan la oportunidad de descubrir que todas sus cualidades no son sinónimos de ser «pendejo». Quiero que sea amable, caritativo y dadivoso cuando sienta que debe serlo, estudiar cansa, ser un adolescente cansa, no quiero que un día volviendo de la escuela, cansado, le queden viendo feo por no levantarse y ofrecer su lugar a alguien «que si lo necesita», NO, la amabilidad no debe ser obligada ni exigida, lo mismo que la educación «básica», sabemos que nuestro sistema de enseñanza se basa en la memorización, si mi bichit@ reprueba materias, digamos, historia, geografía, física, pero recuerda bien «lo importante», si sabe diferenciar entre lo bueno y lo malo, y sobre todo, tiene la fuerza suficiente para no hacer lo malo por más fácil que resulte de hacer, re pendeja voy a estar si me vulvo loca por un 6 o un 5. Retomando a mi Ma, la AMO por no echarme guerra cuando reprobé Educación Física en la secundaria, sí, reprobé, esa materia, jamás he sido una persona fan del deporte, luego el profesor imbécil, típico que uno imagina que los profesores de deportes si no son fornidos mínimo deberían estar delgados y atléticos, este era gordo, panzón, toda la clase consistía en: «Saquen los balones y jueguen», así que solía no jugar o disque jugar, mis compañeros sabían que nomás no se me daba así que me agarraban nomás pa completar los equipos. Correr siempre me gustó, pero no solíamos correr, en primaria sí, pero tampoco era en clase, lo hacíamos en el recreo, corríamos hasta cansarnos y quedar bien sudados, bien divertido el asunto. Así que luego resultó que el examen era acer tiros dobles, triples, simples, pendejadas (jajajaja) que jamás nos enseñaron, obvio, reprobé, hermoso 5 que afeaba todos mis 9.algo de las demás materias, sí, mi retentiva funciona bastante bien, así que era muy buena estudiante en todo lo demás. Y mi mamá no me echó guerra, le dije, así tal cual aquí, que el profesor no enseñaba nada, y que tampoco me llamaba la atención «aprender» solita, je, Si no me gradué con calificación perfecta fue por eso. Y a la prepa entré con mención honorífica por ser de los primeros 5 puestos más altos en el examen, o sí, eso de memorizar se me daba bastante bien. Volviendo al tema, nada de echarle guerra a mi bichit@ por sus calificaciones. Jamás hasta ahora me he visto en la necesidad de utilizar binomios o aplicar las leyes del movimiento o recrear fórmulas químicas en mi día a día, mi bichit@ no se va a volver un inútil si no aprende, o no le interesa, despejar la y encontrar su valor.

Sí, hay tantas cosas con las cuales puede (y «debe») una preocuparse, pero pues ya veré, de momento tengo unos días para terminar de organizar mi mini fiesta por mis 30 primaveras y ver qué onda con la reunión familiar del día siguiente, nada qué ver por mi cumple. Me preocupa, sobre todo, el hecho de que sé que tengo ropa pero no sé qué ponerme. Me encanta mi vida, y sé que mi bichit@ vendrá a darle más encanto al día a día ^^

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