Archivo | junio, 2014

Los días de llueva deberían ser de descanso obligatorio.

3 Jun

Este día como otros varios he tenido la idea, el plan, de escribir algo, aunque al final he desistido y he terminado entreteniéndome con otras cosas, aunque lo que sí hice, igual hace ya días, fue pasar los textos al DD para tenerlos a mano y ver qué día empiezo de nuevo con el intento de terminarlos. Son tantas cosas, tantos pendientes, que de solo enumerarlos me abrumo y no se me ocurre cómo librarme de todos. De hecho, ahora justo, en la línea anterior, me empezaron a dar ganas de ya no seguir escribiendo, porque la idea original, la de este día, se perdió hace rato por estar viendo otras cosas. Además que afora llueve, y entra el murmullo de las gotas cayendo y los pajaritos cantan pidiendo aún más agua cuando desde la noche de anoche no ha dejado de llover, me distraigo con todo y es que este día está pasarlo en cama, tapadito, durmiendo, de preferencia acompañado, y con las ganas de ir al baño desaparecidas del mapa. Que si algo me desespera es tener que desertar de una racha de sueño porque quiero ir al baño. Sí, ya empiezo a desvariar, y es que no se me ocurre cómo siquiera llenar esta parte de la entrada que es la previa a la aparición de la barra de desplazamiento, ni eso, ni así, usando palabras técnicas y saltando de un tema a otro. Está nublado y fresco y el agua sigue cayendo.

Llueve.

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