Más que cualquier otra cosa, soy un ser altamente rencoroso, esta manía mía de recordar, almacenar (y a la par tener siempre a la mano) cosas que ya fueron, hace que siempre ande al acecho del momento adecuado para devolver el golpe; y es que no soy de las que confía con rapidez (a diferencia de otras diferencias) y si traicionan esa confianza, de la forma que sea (y ha pasado que ni se han enterado de que lo han hecho), ya no hay marcha atrás, los cincelo en mi lista negra y de ahí es muy muy muy raro que vayan a ser descincelados. A la par de ello (aunque por ratos no lo parezca) soy una persona sumamente reservada, que serán más o menos tres las personas que deberian juntarse para sacar en limpio la historia de mi vida y chance y ni así consigan llegar a estar seguros de que todo lo sabido es fidedigno, asi pues, el que alguien crea «conocerme» es un rontundo exceso y un tremendo fiasco, nadie me conoce, por ende, el que se creen «conceptos» de mí parece ser la única opción disponible, y según descubro, hay mucha idea errónea pululando por ahí, y no, no vengo a «desmentir» ni «aclarar» nada, simplemente me ha dado a pensar esto de que se crean que soy cosas que no, esto de que tengan ideas de mi que no son, se me hace, más que cualquier otra cosa: curioso. Y sí, en cierta medida me «entristece» que justo sea gente que «conoce/debería» tener una idea «bastante» clara de mi persona, sea quien justo no tenga ni idea. Es la segunda vez que pasa en «poco tiempo», el año pasado me salieron con el cuento de que: «como así soy» supusieron que el descelance de cierto asunto sería de mi agrado, y sí, también aquí se puede percibir cierto deje de resentimiento florecido y acechante.
(Soy un gato con espinas.)
Hace timpo dejé de darle mantenimiento a las señales, me limité a dejar que se fueran deteriorando (según) y a contemplar cómo mutaban en algo más, en otra cosa, y a la par seguir siendo lo mismo, que esto de la malinterpretación de las señales se me da más que bien. Sí, soy un ente incongruente y contradictorio, pero sin duda eso es (gran) parte de mi encanto. Sí, tambeién es cierto que suelo enviar imágenes imprecisas con el simple afán de ver la reacción y procesamiento que le dan a las mismas. (Esta naturaleza felina maligna máa me ha traído hasta aquí y ni de lejos pienso cambiarla.) Pero sí, también es cierto que mi corazcón de condominio a (eterno) medio derruir sigue siendo igual (o más) vulnerable que antes y nanay de que bajaremos la guardia pero tampoco estamos en condiciones de mejorar algo, las trincheras ahí siguen, aún hay varias escondidas, esperando ser usadas, que Pesadumbre nunca se equivoca y ya llegará el momento, ni tardo ni perezoso, en que hemos de ir a ver qué tal están, sí, que esto de que seamos tan aptos a la malinterpretación así es.
(Y que así, de improviso, implusivo, al chingadazo, resultó que el día de hoy, era justo el día.)
