Para mucha gente el 2008 fue relevante. Fueron las Olimpiadas en Beijing y además fue el 8/8/08 Lo relevante de esto es que hoy que andábamos acomodando los calendarios de este año, que resulta tenemos dos, nos hemos enterado de que no tuvimos (aparentemente) calendario del 2008. Resulta que en la pared cercana a la cocina estaba el calendario del 2007, con el calendario del 2009 encima, con el calendario del 2011 encima, y acabamos de ponerle el calendario del 2013 encima… En la pared cercana a la puerta que da a la calle hay un poco más, o menos, de uniformidad, el calendario del 2007, el del 2009 con el del 2010 y el del 2012 que se acaba, ya con un nuevo y flamantemente religioso calendario de la Virgen de no recuerdo qué encima, con los meses del 2013 a sus pies. Veremos si pasa que por azares del destino nos olvidamos y sobre el calendario del 2013 terminamos acomodando al del 2015.
(El mundo no se acabó, por cierto. Ni se acabaron mis ganas de andar escribiendo, nomás no había encontrado un tema.)
Para cerrar «bien» el año la gripe me anda amenazando y no tiene cara de querer dejarme en paz antes del 31. Da igual. Las irónicas vueltas de la vida me trajeron alegría en forma de playera blanca talla CH 100% algodón hecha a pedido y exclusiva, hace unos minutos. Una playera que anduvo vagabundeando por el norte de la república pues desde el 4 de diciembre que la dejaron hasta hoy se dignó a llegar a mis manos. Hace pensar en que en serio a este país le falta «tantita» cultura y educación, que lo mire por donde lo miro no encuentro cómo «confundieron» Chiapas con Coahuila y terminaron enviando la playera al norte y no al sur. Y es luego para la retachada al sur a fuerza la enviaron a la capital en vez de enviarla directo. Si es que esa creencia de que los que aquí vivimos somos todos amigos de Marcos y vivimos en las montañas uno diría que ya debería ser cosa de los libros de historia, pero no, al parecer. Y es sensato, que yo también me creo que en el norte solo hay cactus y arena. Como sea, finalmente la tengo, y es que me estaban dando principios de ataques de pánico porque para la serigrafiada pedí usaran el nombre del Angemonio y que alguien que no era yo terminara usando esa playera nomás no era ni remotamente concebible por mi mente.
(Se andaba armando la revolución en mi cabeza. De hecho creo que hasta consiguieron un ariete, obvio no sé de dónde lo sacaron, pero sospecho que de alguna de las cajas que hay bajo la mesa. El Angemonio se limitaba a dar vueltas en círculos mientras se retorcía el cabello entre los dedos, con los lentes de sol pegados a los ojos y la mascada de flores alrededor de la cabeza. Su idea de pasar inadvertido es bastante compleja de entender. El gato rosa se divertía siguiéndole los pasos, que estos una vez completada la vuelta se escapaban sigilosamente y comenzaban a escalar la pared, usando, osadamente, al gato como colchón de apoyo. Mientras que fuera, supongo que todos los demás, se divertían lanzando gritos y consignas de abolición, agitaban margaritas y urgían al herrero, que creo era Pesadumbre, a que se apurara con las lanzas. Y es que solo porque no lograban decidir el orden de los cargadores del ariete es que la Musa consiguió entrar por la ventana de atrás, cargada de globos rellenos de conffetti comestible, y ayudada por Soledad comenzaron a bombardear a los insurrectos. Sobra decir que todos terminaron empalagados pero contentos, al ariete lo volvieron una hilera de asientos con cojines esponjosos y las lanzas, esas sí, no sé dónde acabaron.)
Tengo unas ansias bárbaras por escribir, retomar, más bien, algo, pero por el problema de la lap no me he querido aventurar a empezar a dejar constancia aquí, me resisto a pensar que la pc será de ahora en adelante quien guarde todo. Que retomará esa función. No sé, no sé, ya saben cuán deschabetada ando. Además a este año aún le quedan un par de días, a este día le quedan un par de horas, y a esta hora le quedan varios minutos. Me daré de margen al año nuevo, para seguir juntando anécdotas y ver con qué le haremos frente al 2013.
