Es una costumbre, un hábito, el decir cosas, en tipo promesa, que estoy segura y conciente de que no cumpliré, me gusta repetírmelas para que se graben en mi subconsciente y se vuelvan verdades, ya he contado, escrito, bastante, sobre ello, así que voy al tema: desde ayer me llegó la nostalgia. Llegó, al igual que Depresión, sin invitación, asomó la cabeza por la ventana y ya estaba a mi lado asomándose por sobre mi hombro para ver que hacía y no se ha ido, le ha robado el lugar a Depresión, de hecho, no la he visto, como que hicieron cambio de lugares y Depre decidió tomarse unas vacaciones de mi, no la culpo, ha estado bastante ocupada desde hace unos meses, y es que justo, en esos meses ya pasados radica el brillo de la larga y lacia cabellera de Nostalgia, su cabello tan lacio que me lo recuerda (yo que no soy fan de los cabellos lacios), con la música de sax sonando y haciendo que los recuerdos se desperecen y vayan asomándose uno tras otro frotándose los ojitos. Esos sueños rotos que descansan hechos bolita en el cajón empolvado de siempre se han limitado a girar sobre sí mismos para ahora descansar sobre el otro costado. Si es que por ello no me gusta pensar a futuro, dejarme llevar por las ensoñaciones que por su sabor a dulce de leche me son irresistibles, yo que desde hace años me pinto sola, sigo sin aprender las lecciones que mil veces me han hecho repasar y que cuando mi corazón atrofiado no brinca son fáciles de recordar. Mi corazón atrofiado que es siempre el culpable. Aunque mi cabeza tan llena de entes bien tiene su parte de culpa, por su inacción más que otra cosa, porque cuando aquél salta los razonamientos de poco sirven, no por nada empleamos años en sacar el Doctorado en Ranazos, pero aquí sí que no es 50-50, no, es parte del masoquismo y el romanticismo, que sospecho han de ser primos cercanos, a los que me he ido haciendo aficionada. Me pregunto si ya nunca más volveré a ver sus ojos, si no volveré a escucharle… Sí, esto va de una trágica desilusión amorosa que por cuestiones del destino, como casi todo en la vida, no tendrá continuación, porque no se volvieron a dar las circunstancias, y sí, me lo repito: “por algo es que no fue”, pero siempre quedan las espinitas, tan finas que en ocasiones me limito a sentirlas sin poder precisar de qué son. Odio estas incertidumbres que se cuelan por las grietas del techo, estas que me dicen que la duda me va a atormentar por mucho tiempo, que se va a amalgamar junto con las demás dudas y le darán más consistencia a ese monstruo ciclópeo que aparece muy de repente pero que me hace atentar contra las paredes inclinadas que aún siguen sosteniéndose, seguramente, por sus puras ganas de llevarle la contraria a la gravedad. Me pregunto, y recuerdo, y extraño, y echo de menos, el calor tan reconfortante que me dieron sus brazos, si será que ya nunca más volveré a tener un abrazo suyo. Voy a permitirme este tormento, solo por hoy, y quizá parte de mañana, porque no queda de otra, porque de haber querido la ruleta detenerse en mi casilla seleccionada seguro no estaría aquí a deshoras escribiendo sobre la Nostalgia que se pinta las uñas de los pies. Pero está bien, soy yo, aquí, escribiendo, como debe de ser. Así que no me quejaré ni me preocuparé más de lo debido. Seguiré preguntándome, no obstante, pero dejaré que las dudas vuelvan a lo suyo, no las retendré, la bandeja de galletas una vez vacía así se queda. Que esta sea la última entrada que le dedico, que tampoco leerá, de cuya existencia jamás se enterará, pero que me da ánimos renovados, porque mi corazón averiado funciona, pese a todo, funciona, mi corazón averiado sigue teniendo esa espeluznante capacidad de desbocarse y crecer y arrojarse contra las paredes sin quebrarse, se resquebraja, sí, pero de eso está hecho el amor, de sentir cómo el corazón sufre a cada nuevo brinco.
Y es que ustedes no están para saberlo pero yo sí para contarlo, pero se me ocurrió enamorarme sin siquiera reparar en el cómo y cuándo y ni de lejos hice plan de contingencia… Merecido me lo tengo.
Además, no morí, así que por ende debo estar volviéndome indestructible ^^

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