Esto de la mitomanía tiene sus pros y contras, uno tiene que andar en un estire y afloja eterno, calibrando a diario la balanza para que el equilibrio sea tan perfecto que las mentiras se mantengan ellas solitas de pie pero que a su vez no se asienten tanto que luego sea imposible moverlas. Es un trabajo de tiempo completo, tengo muchos trabajos de tiempo completo, medio tiempo, ocasionales, por temporada, no doy abasto. Por eso luego me da tanta flojera. Por eso mejor no trabajo.
Voy a hacer cubitos el melón que mi Ma compró ayer, aprovechando que hay Lechera, aprovechando que aquí sigo. Me gusta el melón, el coco, el mango, la jícama, las naranjas, si no fuese porque me gusta la carne sería vegetariana, si las proteínas que da la carne no fueran indispensables viviría de frutas, verduras (que no pienso, tampoco, ni de lejos, comer cebollas, ajos, calabacitas igual y de repente), pan y leche (porque yo sería de esos seudo vegetarianos que comen derivados de leche, quesos… no me imahino estando sin quesos.) Sí, podría, ¿pero eso en qué me convertiría ^^? Melón!!!
Quiero gelatina, ya tengo más de una semana sin comer gelatina. Hay que hacer gelatina de mosaico, 3, 4 moldes de gelatina, MUCHA gelatina, la gelatina jamás sobra 🙂
Uno de los enanos está enfermo de la panza, lo peor del mundo es darle medicina a un felino, hay que envolverlo en un toalla para que no rasguñe, y aún así lo logran, no entienden que es bueno lo que uno intenta hacer y por ello se defienden, mi mano derecha luce un enorme rasguño, que duele, arde, y en cualquier momento me olvidaré, cuando toca dormir y me olvido de todo: del dolor de la mano, del dolor del ojo, del dolor de cabeza y del dolor de la panza. Los dolores se pueden olvidar, ignorar, y con mucha fuerza de voluntad seguro conseguimos que se encojan y en algún punto desaparezcan. Pero por mientras es vivir engañados, diciendo que no duele, repitiéndolo. Todos somos mitómanos.
Ya no te extraño, pero aún no sé cómo dejar de pensarte.
Voy a cambiar de aires, una vez más, por un rato, a la aventura totalmente, veremos qué pasa y en qué termina, debería dedicarme a ello, je, conforme avanza el tiempo me voy dando cuenta de que ya me hace falta salir a orearme por un rato, ,me gusta estar en casa, pero ya fue mucho estar en casa, lo mío es más contradicción que otra cosa, pero eso ya se sabe, aunque también se sabe que me gusta estarle dando vueltas a las cosas, es parte de esto, de mi, de ser yo y por eso mismo no ser otra, pero no cambian algunas cosas, como que me pasaré de aquí al 27 de Octubre escuchando a Sabina varias horas al día, como que me paso los días dando clics por ahí, como que intento (de nuevo) escribir algo todos los días (y por lo mismo las genialidades cuesta que salgan, se agarran del marco de la puerta y por más que tiro de ellas no se sueltan… termino dejándolas ahí y a reciclar palabras, el cesto de la basura jamás está vacío, siempre hay de dónde agarrarse, en eso vamos, ya a medias de la semana, el fin se acerca de nuevo.
Quiero unas papitas.
