Archivo | julio, 2011

Cada mañana

19 Jul

Soy alérgica al despertar. Conforme se acerca el momento de abrir los ojos la irritación de la garganta se encarga de informarme que sobreviví a la noche. Luego es todo un reto conseguir abrir los ojos, hay días en que parece que me los pegué con resistol o algo así. Pero lo consigo, y en cuanto me levanto, no han sido muchos pasos, y estornudo, y empieza el cuento de en algún momento acabar. Estornudar y estornudar y estornudar. Así son mis mañanas. Y tu recuerdo sonriendo desde la cama.

Aunque también en ocaciones el malestar se debe a los excesos del fin de semana, por andar en la calle tarde y con el clima lluvioso. Por tomar cosas frías. Porandar por horas en sitios con aire acondicionado. Por tomar bebidas con hielo, XD Aunque puede pasartambién entre semana. Me acabo de acordar de ese día que me vi bien abuelita pidiendo chocolate quesque por estar cuidando mi garganta.

Viajar en el tiempo es interesante, pero peligroso, uno de plano no está preparado para esas cosas, no por nada vamos siempre avanzando, hacia adelante, por algo no tenemos la opción Pausa y Retroceso. Pero como soy yo, me ha gustado, ver qué tanto recuerda uno, ver qué tanto se puede uno acoplar, ver qué tanto se logra rescatar, ver qué tanto tiempo podemos robarle al presente para enredarnos con el pasado. Sinceramente, en verdad, lo juro por la vida del Angemonio (mayor juramento no puedo hacer), pensé que jamás volvería a verte. No sé decir por qué, pero lo sentía. Ahora podrán pasar los años de nuevo, pero estoy segura de que no serán tantos lo que habrá que esperar para vernos de nuevo.

Le temo a la Ausencia, seguro por eso la mía tomó forma propia y se va de paseo…

Te recuerdo es el peor ente con el que me ha tocado lidiar, es casi corpóreo, es casi tangible, respira, palpita, lo siento cálido a mi lado cuando duermo, cuando despierto, lo veo sonreírme (con tu sonrisa), lo veo observándome (con tus ojos), siento sus caricias (con tus manos). Creo que desvarío más por tu culpa, creo que mis divagues son peores desde que apareciste en mi vida, creo que me he deschabetado más, culpa de los cambios de altitud, del cambio climático, de los hábitos alimenticios, por cuestiones dialécticas. Necesito endorfinas, iré al gym 😛 Y ahora que hago memoria,resulta que despertar contigo es la cura de mi alergia.

Me voy a gastar el saldo llamando al buzón (MI buzón), pero da igual ^^

Volar

18 Jul

Sin lugar a dudas lo más rescatable de todo este asunto es que en efecto ya sé volar, no tan bien como me gustaría (será por lo mucho que tardé en hacerlo…) pero al menos ya me sostengo, ya planeo, ya no tengo miedo (lo disimulo mejor) y me aventuro con más frecuencia, con más ganas. Mi capacidad de improvisación no deja de sorprenderme, mi fe en el destino, mi buena suerte.

También ya lo dije y lo sostengo: Soy una maldita perra con suerte, muéranse de la envidia.

No soy ni una inocente palomita ni una perita en dulce pero las “cosas malas” casi nunca me pasan porque procuro mantener estabilizada la balanza, le rindo tributo al karma, le hago sacrificios cada tanto. Parafraseando, ya vi que es cierto que a veces “para ganar es necesario perder” y no siempre la derrota es señal del fin, no todas las guerras se ganan a la primera.

A mi tan difícil que se me hace eso de ceder, negociar, el estira y afloja. Me encantó una frase que dijo Héctor, no la recuerdo bien, pero la idea es esta:

“En las relaciones no es que a veces los hombres se pongan más vivos, sino que la mujer se apendeja, y por eso quedan al mismo nivel.”

Cuánta razón, aunque también es cierto que no todas las mujeres son tan maduras como “deberían” cuando tienen una relación, culpa de la educación, del entorno, culpables sobran, pero sí, a las mujeres se nos da bien fácil solapar el machismo, así como a los hombres no les cuesta gran cosa subirse a su nube a la menor oportunidad.

Me gusta, y me saca de onda, que un hombre sea caballeroso, la falta de, uno lo ve raro, je, que te acomoden la silla, que abran la puerta, pequeños detalles que son siempre lindos pero por lo raro que es encontrar un hombre que los realice en vez de apreciarlos hay mujeres que los tachan de cursis. Yo soy feliz con ello. Me sigue dando risa lo desubicada que me dejó su “sírveme pizza”, jajaja, su expresión al ver la mía, que me aguanté el lanzarle una mentada, me agarró en curva pues, y solo atiné a decirle: “al menos por favor, no?” mientras, no obstante, muy acomedidamente le servía, XD Nos gusta tantear terreno, ponernos a prueba, no hay de otra, es el único método a seguir para saber qué nos gusta y qué no, qué hacer y que no, todo eso que necesitamos saber.

Confirmado, las palomas son una plaga.

Tres días (entrada harto extensa)

17 Jul

13 de Julio

Hace un rato cometí, según recuerdo, el primer acto vandálico de mi vida. Me robé el contenido de una bolsita de M&M’s de cacahuate. Neta pensé en comprarla, pero luego me dije: «Nah!» Ando en mi etapa valemadrista (bien criminal). Saben bien rico mis cacahuates, rondan por el fondo de mi bolsa y es divertido meter la mano y buscarlos y ver qué color va a salir. No hace tanto calor como otros días, pero la palma izquierda me ha quedado naranja, entonces no es cierto eso de que no se derriten en la mano…

Tengo en alguna parte, anclada, la idea de esto (de esta entrada, de este escrito), pero me muero por divagar.

Los retos de los dulces son crueles. Jamás he podido comer una Tix Tix sin morderla, en efecto no puedo comer solo una papa Sabritas, prefiero al Duvalin sobre la Nucita, desconozco con cuántas chuapadas llegas al centro de la Tutsi Pop, y podría seguir, pero la verdad es que ya no recuerdo más… y no puedo dejar de ver el cel, esperando que suene, además que siento que esta vez mi fiel amigo, el boli de gel azul, va a morir. Pretendo, en la medida de lo posible, documentar los hechos, contarles si gané o perdí o quedé igual.

Me he puesto un «nuevo» anillo, uno azul galaxia que compré ya no sé cuándo ni dónde. Simbolismos. Fetiche. Me gusta sentir la presión en mi dedo anular izquierdo. Los minutos pasan lentos, no sé si es buena o mala señal. La red parece haber sido reestablecida pues ahora mis llamadas entran mas es el Buzón quien me saluda. Extrañamente estar frente a una tienda de ropa que ostenta sendos carteles de REBAJAS no me hace mella, sé que ando más bien corta, harto limitada, y que solo una loca como yo haría lo que hago. Lo que haré (hice). Dos cacahuates verdes. En la zapatería de junto/abajo están las botas negras que desde que las vi me quedaron gustando. Hoy justo repararon mis botas de femme fatale, y decidí calzar los zapatos negros malditos.

(«Suena celular, suena!!!»)

Mi cabello más esponjado que de costumbre se asoma a ambos lados de mi rostro mientras escribo (hoy me dijeron «escritora» y no me esforcé por negarlo, lo dejé pasar), mientras veo mi mano derecha que traza caracteres por ratos irreconocibles. Suena de fondo una música que supongo de antro e imagino ha de ser la de moda. La gente sigue yendo y viniendo sin tregua y sin pausa; yo aquí ocupando espacio, tomando oxígeno.

Los hombres son las criaturas raras (creo que ya lo había dicho). Chiste feminista, pero en efecto Dios los hizo primero para checar prueba y error. Lo malo es que ya no se esforzó por componerlos. Así hacemos pareja (por eso). Como los jóvenes de aquí cerca que comen pan frente a los pobres. Hombres raros, cuando los busco o en su defecto me quedo a la vista para que me hablen, ni sus luces, y ahora que «no quiero» me ocupan toda una mano enumerándolos, locos, raros, y no, justo porque yo también soy loca y rara es que no cuaja el asunto.

Otro cacahuate verde. Uno azul.

El cel sin sonar.

Las horas que faltan.

Y Shakira diciendo que «las mujeres somos las de la intuición»

14 de Julio

Mi mochila huele a pan, mi esa madre (gabán le dijo mi Ma), ese mi como suéter negro enorme, mis «alas de murciélago», también huele a pan. Mi bolsa/lonchera de Pucca huele a chocolate. El alimento del día será pan. Pan de ese puestesito  improvisado (no es más que un enorme canasto y la ñora) que me llama (el olor) cada que paso. Definitivamente en cuestiones de comida mi nariz es la que manda, podrá verse muy rico pero tengo que olerlo. Pan y agua, chido.

Faltan 3 horas por delante, digo. La aventura sigue, la verdad es que no ha empezado, está empezando, vamos rumbo a lo desconocido ^^ Es bien difícil escribir estando en movimiento. Sabina y un libro («La ladrona de libros») me acompañan. El cel sigue callado. Los planes B, C y D reciben al E. Empieza a soplar el viento, será que se acerca el nuevo huracán, quedaré varada, me llevará el agua… ¿dónde cuentos se ha metido mi fatalismo? El Pesimismo se quedó hasta allá, creo, por más que lo intento no puedo, sencillamente, pensar que la Suerte me hará una mala pasada. Todas las señales dicen: SIGUE, tons yo sigo.

El soundtrack es «Se fue» de Laura Paussini, para echarle guerra.

El mantra del momento: «Todo Saldrá Bien.»

* * *

Sostengo que la Ley de Atracción es la mayor estupidez existente, y me encanta que sea así. Para mentes pesimistas como la mía es de lo mejor, funciona a rogar de corazón, da igual qué tan nefastos sean los escenarios que creemos, la de piedras que nos metamos a los bolsillos, el final, extraña y aterradoramente, las cosas nos saldrán bien. Las cosas me salen jodidamente. Jamás dejará de asustarme que sea así, ¿será que por fin saldé mi deuda con el karma? Si es así, entonces de plano tengo que portarme bien para no desequilibrar la balanza, XD Es parte del encanto. Mi eterno 50-50 siempre luchando por inclinarse a algún lado, siento que le da igual a cuál, solo quiere inclinarse, pero no lo dejo, el vivir eternamente en este precario equilibrio es lo que nos lleva y trae a la fecha, es nuestro motor, nuestra razón de ser, estar y seguir.

Señales. Fieles a su naturaleza se aparecen de pronto y se encargan de hacerse visibles y llamativas para que uno no se desvíe. Fui la única que bajó en esa estación. Mis pies caminaron en la dirección correcta, pedí información con las personas justas, llegué sin problemas. Me informaron y me hicieron sentir con más energías (raro, físicamente me estaba muriendo, horas y horas y más horas por delante), subí, bajé y caminé rete harto, sólo a mi se me ocurre, caminar tanto; mis zapatos negros se reivindicaron, y ahora exigen jubilación, se quedaron con las puntas verdes, tanta agua, tanta humedad, tanto lodo, tanto caminar, tanto ir dejando huellas por allí. Seguir avanzando, siempre hacia delante.

Sentir que iba a explotar por tanto aguantar las ganas de saltar a tus brazos.

Te gusta complicarte, sí, ya sé que a mi también. Es cierto eso de que el diálogo es la clave, pero me cuesta tanto. La paciencia tampoco me sobra. Sé que no debo pedirte (exigirte), pero es algo que puedes hacer, entonces hazlo. Ya vimos que sí se puede, poniendo cada quien de su parte, aunque no dejen de bombardearnos, nuestro botecito seguirá a flote, su coraza se irá endureciendo, se irá blindando. Sí, con nadie me siento tan bien que como contigo. Te pasas, pero bien sabes que al decirlo no pecas de presunción, sencillamente haces obvio lo evidente, aún tengo tanto qué aprender. Habremos de tenernos paciencia, pero por esa mirada tuya de color indefinido, por esa sonrisa que me desarma, por el eco de tus caricias que sigo sintiendo en la distancia, vale la pena, lo siento en esta parte de mi corazón, en esta misma que me decía que había de hacer oídos sordos y mejor seguir rellenando la maleta.

Puedo hacerlo (la pregunta siempre será: «¿Quiero?») siempre, o cada que sea necesario. Soy fiel abogada de las causas perdidas, me gusta pensar que soy tan poderosa que puedo evitar su deceso, que incluso puedo devolverles la vida. No mucho me cuesta darle fuerzas renovadas a esto, que mi imaginación y mi impulsividad sirvan para algo útil. Se puede. Sí, podemos. Maldita sea, es cierto, yo te… más de lo que pensaba (quería aceptar), así es esto.

¿Cuánto tiempo podrá tu mirada doblegar mi fatalismo? Pregunta al aire, me gusta pensar que la respuesta es demasiado compleja (obvia, quizás) como para ser dicha al trancazo y a la primera.

15 de Julio

Lo mío es una eterna búsqueda de la gota que derramará el vaso, sin lugar a dudas, es una de mis razones principales, afortunadamente sigo sin encontrarla, pero por ratos me siento segura de que el paso siguiente es el último y que la caída empieza para detenerse sabe hasta cuándo (si es que se va a detener).

Tu recuerdo se quedó haciéndome compañía, me abrazó cuando decidí invadir tu lado, buscándote donde ya no estabas, y nos dormimos de nuevo.

Dado que siempre estoy yendo a la guerra (o algo muy parecido), dado que yo todo lo planeo a detalle para que luego mi impulsivilidad pueda hacer de las suyas, el destino se encarga de ponerme al alcance (siempre tan acomedido, algo ha de querer) los medios necesarios para efectuar mis planes. Me encanta y me da miedo.

Te fuiste, me dejaste, y no me siento sola.

Me pesa en los labios el sabor de nuestro último beso. Mi cuerpo añora el espacio entre tus brazos. Uno de estos días, no sé por qué le doy largas (si sé), quiero de plano morirme de ganas, sentir que ya no puedo más, darme cuenta (temblar de miedo) de que no puedo seguir estando sin ti, y entonces te abrazaré para no volver a soltarte, haré que las huellas de mis brazos se marquen en tu piel. Lo digo, lo repito y los sostengo (contradiciéndome con ello, cosa más normal no podría hacer): por ti lo hago, me doblego, te buscaré (te dejas encontrar, he ahí la ventaja) y te cazaré hasta que ya no podamos más. La recompensa lo vale, decir que voy a ceder es usar palabras mayores, porque no es cierto, este estira y afloja nos mantiene dando a tantos iguales, no alteras mi desequilibrio. ¿Cómo es que…? Otra pregunta sin sentido. Tenía que ser, sencillamente.

Odio que me hagas pensar en futuro, pero tus ojos me invitan a soñar, a aventurarme, a seguir lanzando la moneda y a interpretar a mi total conveniencia lo que caiga. Ahora tengo una mochila-paracaídas, mi dispositivo del fin del mundo, estoy preparada, lista, para enfrentar lo que venga. Curioso que basten solo unas horas (un montón de minutos) para hacer tantas cosas. Ojalá pudiera darte parte de mi tiempo para que así te así te sobrara.

Arrojé mis miedos y preocupaciones a tus pies, y tú me cargaste los brazos de promesas nuevas.

Creo

12 Jul

Yo aún (aun) creo en los cuentos de hadas, conservo mi fe en el ser humano, estoy segura de que mi corazón sigue latiendo porque el amor existe. Sonrío (con esfuerzo algunas veces) porque existes, porque estás en algún lado (cerca-lejos) esperando por mi. Sí, voy en contra (¿qué esperaban si soy un angemonio) de lo que pregono, es parte de mi contradictoria forma de ser, creo que he aprendido a ceder, a negociar, ya le estoy agarrando la onda a esto de replantear las cosas, verlas desde todos los lados posibles.  Sí, parece que me vale y no me preocupo (en gran parte así es) porque para eso están los amigos, para decir y hacer lo que puedan para mantenernos lejos del «peligro», para hacernos «entrar en razón», pero hasta ahí, se agradece (infinitamente) que se preocupen.

Quiero pensar que esto que siento (esta predominante preocupación) no es más que mi paranoia somantizando, ayudada por Pesimismo que como siempre no deja de joder y debería yo cambiarle el nombre por alguno más adecuado. Me gusta pensar (la verdad no) que hay más razones «lógicas» para las ausencias que las que se me ocurren, que ni de lejos se ha perdido el interés. Te conozco «lo suficiente» para darte el beneficio de la duda y pongo una mano al fuego por el hecho de que eres tan wey que no es improbable que hayas perdido el cel… Que tu cabecita jamás carburó que los números deben seguirse anotando en papel…  Podría ser (quiero) que esta extraña sensación (esta aprehensión) que me estruja el corazón por ratos son tus ganas y las mías de no ponerle punto final a esta historia.

La ventaja de ser yo, es justo esa, puedo prescindir de mucho, puedo salir corriendo en cualquier momento, todo lo que no me ha matado me ha hecho más fuerte, aunque no parezca. Si me veo triste es porque así me siento. Ya dejé esa mala costumbre de esconder lo que siento, para bien o para mal, esta soy yo sintiéndome bien, o mal. Quedarse con la duda es malo, me jacto de no ser de las que se arrepienten porque justo  hago todo lo posible para cerciorarme de que no hay por qué hacerlo. Si dejo estar las cosas, si las dejo pasar, me conozco bastante como para saber que no podré dormir, que la ansiedad hará de las suyas, que atentaré contra mi misma. Mejor hacer todo lo que está a mi alcance (lanzarme a la aventura) y ver qué pasa.

Muchas cosas he «perdido» por miedo (como casi todo mundo), por no luchar por ello, sostengo a la par (angemónica al fin) que si no las tuve fue por algo, pero muchas veces (no con la insistencia de este momento) me pregunto qué habría sido si hubiese resistido más, si hubiese seguido, si no hubiese bajado la mirada y dado vuelta. Los hubieras, como siempre, chingando la vida. No quiero que pase de nuevo, quiero probarme a mía misma, más que probar esta historia, quiero ver si es cierto que ya soy totalmente libre, si es cierto que ya perdí los miedos, que ya adquirí sensatez, si en verdad ya distingo el negro del blanco. Quiero ver si esta vez sí logro darle al Destino un buen bofetón.

Las sonrisas que decoren mis labios serán las que yo misma dibuje.

Lógica

8 Jul

Tiene tanta lógica que por ello no lograba verlo con claridad. La sonrisa que tenía tú me la diste, es lógico que también seas tú quien me la quite.

Esto de mantenerme firme y fiel a mis convicciones se me hace difícil en ciertas ocasiones, esta es una de esas. Ya dije, varias veces, que estoy harta, cansada, aburrida y desilusionada de tanto esperar, de ser yo quien va trazando el camino y poniendo señales (hoy me dijeron: «¿cuándo los hombres han sido buenos leyendo instrucciones?», maldita sea, es cierto) y que ni así las cosas salgan como espero y quiero. Salen, que ya es ganancia. Pero ya no quiero cosas incompletas, ya no quiero cosas a medias, ya no quiero promesas que se evaporan, que se desmoronan como dientes de león.

Estar tan llena de amor no compartido provoca una sensación similar, incrementada, horriblemente parecida, a tener las manos dentro de un recipiente con ácido. Uno se va quemando, consumiendo, el amor estando guardado mata, asfixia, debe moverse, pasar de mano en mano, de boca en boca, de mirada en mirada, de beso en beso, quedarse a ratos atrapado en los abrazos, pero luego seguir su camino. Hay que comer muchos corazones de manzana. Aunque si de frutas se trata, como mango (soy caníbal, ja, dicen) o melón, ya he dicho que soy adicta al melón, soy adicta a muchas cosas. Pero sí, el asunto es mantenerse entretenido, distraerse, para no pensar en fatalidades, para no pensar tanto en fatalidades, para no pensar todo el día en fatalidades.

Vivo bien cerca del parque y nunca voy. Vivo bien cerca del río y nunca voy. «Vivo» bien cerca de mi patio y rara vez voy. Creo que voy a hacer más ejercicio, creo que sencillamente haré ejercicio, al menos 15min diarios, que en casi todos lados te dicen que con 15 está bien. Para ponerme bien en forma, que ahora empiezo a pensar que igual y sí estoy delgada, ja, será que los espejos de la tienda están truqueados, pa’ levantar el ánimo y cosas así, pero me vi delgada, mis bracitos delgaditos sin mucho chiste. Haré ejercicio, sí, sostendré esa promesa como la de no cortarme el cabello.

Sirve que reafirmo esa, nada de cortarse el cabello, que crezca, todo lo que quiera. Recuerdo un capítulo de Ranma 1/2, yo veía muchas caricaturas, lo fui dejando, pero Ranma quedó entre mis favoritas, hay un capítulo donde descubren que comió arroz con bigote de dragón y eso le hace crecer el cabello sin control, y al final de tanto que crece deja de hacerlo. Se supone que el cabello es así, que tiene una longitud vital, o algo así, esto es, en mi código genético dice que tengo 8 metros de cabello, supongamos, y en algún punto de mi vida mi cabello sencillamente se quedará como está, y si con la de malas se me ocurre raparme ya me jodí, jajaja, bueno, no creo que sea así, pero algo parecido… Esperemos que aún tenga centímetros de reserva, con unos 20 soy feliz 🙂

Si se me bota (muy probable) la canica, neta que sí mando a hacerme una camisa que diga «Vacante» XD, digo, por no dejar, hay que probar de todo.

Sabina canta, como siempre, como casi diario. Y lleva mi humor bailando en su pentagrama, por lo general mejoro, pero de repente, cuando suenan esas canciones que me han tocado de soundtrack (acabo de recordar «Inspiración de Benny», que bueno que no es de lo que escucho a menudo) uno se achicopala, me viene, invariable, la frase de Bono: «but I still haven’t found what I looking for». Prometo (con la mano izquierda a la espalda y los dedos casi cruzados), lo voy a intentar, no exteriorizar lo mal que me siento a ratos. Pero es difícil si no tengo cerca a amigos que como tú consiguen poner sonrisas nuevas en mi rostro. Me conseguiré un trabajo nomás por ver gente y no estar encerrada con el mundo de bichos que viven en viven en mi cabeza, aunque… tampoco es malo estar así, digo.

No me den alcohol que se me hace que chillo, jajaja

Ahora resulta

6 Jul

Muy bien, creo que sí tengo un dejo de anorexidad, esto es, me la vivo diciendo que estoy gorda y de repente cuando me veo al espejo me veo gorda, y en las fotos me veo gorda, jajaja pero ni de lejos pienso en hacer algo por remediarlo, XD sigo comiendo dulces y galletas y haciendo tan poco ejercicio como sea posible, me gusta mantener mi cintura pero «la panza» no me preocupa tanto, aunque me haga ver gorda, jajaja Pero sí, bueno, el tema es, la cuestión, que hoy me preguntaron, bien seriamente, si no es que tomo suplementos para adelgazar O.O y yo negándolo al instante, pensando por un lado: «cosas para adelgazar?? yo??? si no las necesito» y la otra pensando, preguntándose más bien: «ah, chingar, ¿qué me veo muy flaca o qué onda?» XD Sí, loco mundo y más locos los humanos que lo habitan. Así que me quedé pensando, con la duda, tons: ¿estoy gorda o estoy flaca?

La vida sigue cambiando cada segundo. Paciencia, no te vayas, quédate otro rato, te invito un frappé, pero aguanta, yo solita voy a salir corriendo sin rumbo, y capaz me estampo en la pared más cercana.

Vete

5 Jul

Dejé de leer horóscopos porque casi siempre encuentro cierto todo lo que ponen, bueno y malo, seguro encaja. Dice el de hoy que voy a encontrar al amor de mi vida. Me pregunto: ¿no ya lo había encontrado? Dice que voy a estar en la ruina a fin de mes, digo yo que es cierto pues no creo llegar ni a la quincena.

Digo yo que me muero por robarme el aire de tus pulmones, por guardar tu sangre en tarros que luego meteré al congelador, previamente azucarados, y les iré dando mate, de a poco, cada que Depresión venga de visita.

Sí, quiero que desaparezcas porque por ratos no soporto, en verdad que no soporto, que no pienses ni tantito parecido a mi, que no carbures de manera angemónica, que tu lógica sea tan diferente a la mía. Porque sí, se podría arreglar diciéndote exactamente qué hacer, que bien sé que lo harías, pero el caso no es ese, no, debes ser tu quien lo vaya deduciendo, no de vicio voy eternamente tirando migas, dejando muescas, colocando flechas en el camino. Esa vocecita que te dice que algo va mal, que pruebes a hacer esto o aquello, no es más que la “materialización” de mis deseos procurando que metes 5ta y me alcances en esta carrera hacia el abismo.

Sería bueno caer acompañada, al menos una vez.

Hazme el favor de salirte de mi cabeza, de paso dile a todos los demás que andan por ahí que te acompañen. Lárguense todos a jugar billar en otro sitio, les doy mis alas maltrechas para que se alejen más rápido, les doy el carruaje con tanque lleno para que los lleve tan lejos como sea posible, pero váyanse, de una buena vez, porque si no aprovechan ahora, les juro que no salen, que se quedan aquí para siempre y aténganse a las consecuencias. Me convertiré en algo peor que Medusa (no por nada siempre tengo los ojos a cubierto), mi canto será peor que el de las sirenas, practicaré en ti todos mis hechizos, para que mientras te ahogas la sonrisa no se borre de tu rostro.

El eterno latir de mi corazón me va quitando las ganas de respirar.

Podrías ser bueno y concederme la eutanasia, darme veneno, inyectarme un burbuja de aire, darme un tiro en el pecho (debes conseguir que mi corazón se muera), atarme a mi propia lápida y echarme al mar. Y si no obstante salgo a flote… atrápame (de nuevo) en tus redes, pero esta vez procura no dejarme como trofeo sobre la repisa.

Ya soy grande

2 Jul

çLo estuve pensado, hay indicios que lo indican. Uno no se da cuenta de eso a la primera, toma tiempo, pero resulta que sí, en efecto, por más que nos oponemos, vamos creciendo, y no es tan malo, sobre todo si se es Yo y se puso tanto empeño en no caber en el molde. Soy grande y no lo parezco, me gusta, je Y el asunto es, que lo reafirmo, porque viendo a gente de menos años ahogándose en charquitos como yo solía hacer, cortándose las venas a la menor provocación, sí, uno suele perder varios años por cosas que luego descubre no venían al caso. Sobre todo, uno gasta muchísimo tiempo, esfuerzo y lágrimas en personas que no valían la pena, uno siempre está buscando, pero solemos aferrarnos, por miedo muchas veces, y nos negamos a pensar que es posible y seguro que habrá algo más, alguien más, algo mejor, esperándonos, todo es seguir caminando.

Sigo en la búsqueda eterna de abrazos.

Y así, reflexionando como siempre, resultó que en efecto, tenía que ser, siempre lo he estado diciendo (lógicamente, esta lógica que dices no entender, y no, ya busqué mi manual, no lo encuentro, estoy casi segura de que la última página decía: “Quémame y hazte la loca cuando te pregunten por mi”… Este, digo, sólo decía “Quémame” ^^), mi color es el azul, me gusta el azul, soy un ser de agua, que es azul, me gusta el viento, que podría ser azul. Entonces, por lógica, tu tenías que ser rosa, lógicamente. Tan rosa. De ese rosa que causa asco a veces, de ese rosa tan suavecito y esponjado, de ese rosa que huele a violetas de vainilla y es dulce y en ocasiones empalaga, de ese rosa que muchas veces suelo vestirme. ¿Será mucha tontería decir que es genial que por ser tú rosa y yo azul conseguimos el violeta que tanto me gusta? XD

Y descubro una lágrima solitaria bajando por mi mejilla.

Soy tan tan poderosa, y tan olvidadiza, si mi mente funcionara (creo que justo por ello no lo hace) yo sería capaz de ver el futuro y manejar el tiempo a mi antojo. He llegado a conocer verdades universales que luego olvido. Como por ejemplo, esa de que si uno se la pasa pidiendo algo, al final lo obtendrá, quizá pasen años, pero uno lo conseguirá. Ejemplo breve: siempre eché en falta tener un novio que fuera detallista, caballeroso, romántico… Helo aquí. Debí haber sido más específica no obstante, XD Prueba y error, vamos improvisando sobre la marcha, como siempre. Pero sí, en efecto, la Ley de la Compensación está siempre vigente, no es de respuesta automática, pero no nos deja sin respuesta. Hay qué pensar que también es cierto eso de que uno debe pensar bien sobre lo que pide, porque luego quizá se nos cumple. Y luego si pasa rato para ello, podría resultar que ya no queremos lo que nos dan. La gente cambia. Todo cambia.

Mi reino por tu sonrisa, incluso cuando está ausente.

Siempre lanzo la misma consigna, porque a la fecha no consigo lo que quiero, lo que anhelo, lo que ansío, creo que estoy cerca. Recuerdo algo que dije hace no mucho, que igual alguna vez hace ya mucho más dije también: el dilema entre tener lo que quieres o lo que necesitas. En este caso, mi caso, da igual, quiero y necesito lo que ando pidiendo. Me gustaría necesitarlo menos de lo que lo quiero.  Yo que le tengo tanto miedo a las palabras y resulta que actualmente las usan bien a la ligera, los “Te Amo” salen a la menor provocación, aunque algunos se sienten reales pese a ser dichos “antes” de tiempo, me parece, digo. El tiempo transcurre igual, pero la eternidad está más cerca que antes, ya casi todo ocurre “siempre”, uno se “acostumbra” a las cosas, las acopla a la rutina, resulta que cada etapa de mi vida se vuelve por momentos la única etapa de mi vida. Me gusta esta etapa, no está tan pior.

Llueve, y el mundo está verde.

La Nena

1 Jul

Es una anécdota que no suelo contar mucho pero que no obstante, con el paso de los años, se ha hecho del “dominio público”, la razón “tangible” de mi locura. Digo. Suena lógico, e igual por eso podría ser descartable, ni idea, la verdad no es mi prioridad demostrar que fue por ello y solo por ello, pero me vino a la mente, por alguna razón que ya olvidé, de hecho, olvidarlo, me ha hecho recordar que justo iba yo a decir que sin duda en unos años necesitaré estar haciendo listas de cosas y cargar eternamente una libreta y un lapicero amarrado a la ya mencionada… Sí, mis neuronas como que no se llevan muy bien entre ellas, están formadas en grupitos. El asunto es, antes que se me vuelva a ir… este… que… Tengo pérdida de memoria a plazo indefinido, XD

Desde anteayer, que me dolió la panza por algo que a la fecha no definimos, volví al mal vicio de ver la tv, “me curé” ayer, pero eso no fue motivo suficiente para no acomodarme en al esquina del sillón, acomodar la almohada enorme y gorda que es hermana gemela de la que tengo en el cuarto, en mi cama, que todo mundo admira por lo esponjada que se ve y que yo no uso para mi cabeza sino para abrazarla, a mi espalda, me apodero del control y salto del 36, al 39, el 38 y los que caigan. Y en esas andaba, ya eran las tantas, apagué la luz. Me encanta eso de estar en penumbra. Los enanos despiertos, aún no aprenden que hay que dormir de noche. Dicen. La nena se puso a escalarme, a morderme, a tirarme arañazos suaves, pero arañazos al fin de cuentas, y de repente, yo embobada por la caja idiota (ambas dos) descubro que ya no puedo girar la cabeza a la derecha, ni ganas tengo, resulta que la nena jugando con mi cabello terminó acomodándose con las patitas traseras en mi hombro y su cuerpecito acurrucado junto a mi cuello. Es tan chiquita, que me volvió el fatalismo y Pesadumbre se sentó a mi espalda comiendo palomitas quemadas, murmurando maldiciones a diestro y siniestro, y el programa que veía ya había terminado pero no podía moverme, no quería, los otros enanos dormían también en el sillón, se han apoderado de él, en algún momento decidieron que era suyo, y ahora háganles entender que no. Y justo cuando uno está cómodo surgen pequeñas “molestias”, que te pica la rodilla, que te pica la planta del pie, que te pica la espalda, y si me muevo se despierta, y mejor me aguanto. Hasta que el sueño, la incomodidad, por culpa de la gravedad que siempre e inexorablemente se mantiene jalándonos pa’bajo consiguió sacarme de mi acomodo cómodo y las ganas de ir al baño, y tuve que moverme, a lo contorsionista, para no mover a la nena más de lo necesario, y ella que saca las garras y se aferra, y yo que tuve que agarrarla con la mano izquierda y dejarla junto a sus hermanos, ya sin más ceremonia. Ya todo a oscuras, la tv ya se había dormido minutos antes.

Mi eterna manía por escuchar música a oscuras, mis ataques ecologistas que dicen que debo dejar que la compu duerma y que si antes la gente se pasaba la noche en total penumbra lo mismo puedo hacer, pero eso sí, con el ventilador encendido, no soy donador altruista para los mosquitos.

Uno de estos días. Ya merito.

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