Modestia aparte, creo que mi ángel es muy poderoso, o tengo más de uno, porque resulta que por más impulsiva que soy todo me sale bien. Será que mis regalos al karma le agradan, será que ya encontré el modo de equilibrar y mantener la balanza en eterno equilibrio, será que sencillamente me espera algo terriblemente trágico en breve, sí, Pesimismo acaba de venir a darme unas palmaditas en la espalda, y ya, se ha ido no sé a dónde, será que por todo lo que “ya” sufrí ahora me están premiando, será que me saqué la lotería de la suerte hace poco y mi premio son ratos de fortuna y me los van racionando de una manera que desconozco pero que funciona a mi total beneficio.
Romántica
30 JulSoy fan de la música romántica, ya deberían saberlo, todo lo romántico me llama, mi fe, mis esperanzas, se nutren con ello, mis ganas se agrandan, se expanden, se elevan, este saber, creer, estar segura, de que no soy el único ente que anda cazando amor a diestro y siniestro y que resulta que tu también, aunque en ocasiones no parezca, estás cazando igual que yo, nuestros anzuelos se enredaron y andamos jalando cada quien para su lado, el eterno estira y afloja, y es que yo no sé nadar, que si no me echaría al agua y vería de seguir tu cuerda para llegar a ti. Tampoco soy buena conteniendo la respiración, y extrañamente me muero de ganas de asfixiarte a besos.
La Musa, en algún sitio, en algún momento, aprendió a bailar, ahora me la paso viéndola, me encanta ver a los demás bailar, no se me da, ya lo dije, es de las cosas que nomás no conmigo, siento la música, estoy segura de que si no la sintiera no me gustaría, me balanceo a ritmo, según yo, pero si se trata de ponerme de pie y moverme con coordinación, gracia y ritmo es demasiado pedir, entonces mejor la veo, bailando a ritmo de todo lo bailable, y ella baila casi de todo, hasta a las baladas les encuentra ritmo, aunque bueno, debo decir que pareja de baile no le falta, entonces por muy baladas que sean las tonadas se ve bonito, el Angemonio, me temo, ya no será mi compañero de banca pues también le empieza a dar a eso de la bailada, resulta que el gato es un muy bien bailarín, resulta que me excluyen los que surgieron para hacerme siempre compañía, ya verán, al menos Pesimismo se queda aquí junto, aunque moviendo los pies a ratos, y observamos, y sonreímos, él lo disimula, pero se siente.
A mi que uno de estos días me da una ataque lapicero y aprovechando que encontré un cuaderno de dibujo intacto veré de sacar a estos bichos, a que les de el aire, a que se oreen tantito, mal no les hará, aunque luego se quejan, bien vanidosos ellos, por eso no suelo dibujar rostros, son lo que menos se me da, manos tampoco, ropa, brazos, piernas, nada, en resumen, el dibujo no es lo mío, el baile tampoco, la poesía menos… Casi nada es lo mío si lo vamos analizando.
Pero sí, mi actual trauma musical es el buen Juan Luis Guerra que desde que supe que “Bachata Rosa” se llama esa canción que era de esas que solía escuchar y decir “la quiero” y nomás no sabía el nombre y por ende luego se me olvidaba y hasta que volvía a escucharla me resurgían las ganas y de repente un día supe, sí, por culpa de esa canción, que invariablemente me hace pensar en ti, que se lleva lejos bien lejos mis estúpidas preocupaciones, que cuelga a mi alrededor todos los sueños y recuerdos que tenemos, tengo, desde que nos conocemos, estas ganas de volver a tus brazos me queman la espalda, allí donde las alas cuelgan inertes y pesan y con el viento pasando entre ellas me recuerdan que por ti volamos de nuevo.
Hoy pasaré un buen rato frente al anaquel de galletas. Aún no sé cuál quiero.
Y resulta
29 JulMe acabo de enterar que dejé anuncios luminosos con flechitas direccionales por más sitios de los que recordaba, y son anuncios inteligentes que se re arman solitos, saben ubicar a la perfección: ‘Dónde’ y ‘Cómo’ estoy, seguro por eso los utilizo, pero todo se me olvida, con el paso del tiempo me voy olvidando de algunas cosas y recuerdo otras, hay tanto alboroto en mis archivos, culpa de la plebe que gusta de meterse a jugar y hurgar entre los estantes, anaqueles, archiveros y como fieles versiones mías no dejan nada en su lugar, aunque intentan acomodar para que no se note que estuvieron por ahí. Pero sí, al parecer mi flechas siguen funcionando, algunas parece que no titilan con la misma fuerza que antaño, pero al parecer son pocas las que se han apagado, algunas quisiera que ya no funcionaran.
Pero es cosa del Destino, a mi que él se la pasa revisándolas y encargándose de que las que todavía puedan seguir funcionando funcionen. Qué metiche. ¿Estará haciendo trabajo en conjunto con el Karma para complicarme la existencia? Seguramente, ha de ser aburrido saber qué pasará y por ello gustan de complicarlo para darle más encanto. Y a mi que no me gustan los recovecos, las disyuntivas y los caminitos zigzagueantes que se pierden de vista en el horizonte.
Contradición, siempre debe haber una, me gusta que sepan dónde ando, por ello me la vivo diciéndolo, por ello sigo tirando migas y agregando más y más cuerda, si es que hasta GPS le puse al gato para que no se pierda, por ello seguimos rondando por los mismos sitios, frecuentamos los mismos lugares, recorremos los mismos caminos y hacemos lo posible por no perder, ni perdernos de vista de las personas que nos importan. Sí, nos gusta acampar al lado del camino y dejar muescas en los árboles, un buen explorador, uno dedicado y decidido, no tardaría en dar con nosotros. Igual somos la manada dominante de estos rumbos y nos siguen las hormigas, los demonios, los fantasmas, los mosquitos, las líbelulas y las nubes lluvosas. Podría jurar que hasta las estrellas de repente se saltan unas a otras para no perderse la novela de mi día a día.
Hoy me despertó tu recuerdo, haciendome sonreír desde esas horas, con la música de sax de fondo y tú esperándome tras mis pupilas.
Yo confieso
28 JulSe supone que el primer paso para superar toda adicción es aceptarla, entonces, veamos qué tanto ayuda: Tengo una fijación obsesiva con el vello facial masculino (más vale aclarar, XD), los hombres con barba consiguen atraer (capturar) mi atención de maneras que no se imaginan. Aunque bueno, también va de barbas a barbas y de sujetos a sujetos. Pero en general esa es la clave para ver si les sostengo o devuelvo la mirada, si les sonrío y ya de plano si les hablo. Estoy mal, muy mal. Pero sí, por lo general, es una constante, es más probable que le preste atención a un sujeto con una bonita barba que a uno que no la tenga. Pero son cosas más bien subjetivas, sí, ya ven mis contradicciones, el actual causante de mis suspiros carece de barba, aunque la sombra de la misma, que es lo mucho que logra apreciarse, basta para que me la imagine y creo que ello cuenta bastante. Ver a un hombre que conocí con barba un día sin ella es una impresión que me cuesta rete harto olvidar, no sé, es un shock, siento que es lo que les pasa a los que de repente me ven sin los lentes o con peinado diferente, ambas cosas pasan más bien muy muy muy de repente, tons si preguntan seguro no les dan referencia de ello, pero sí, soy un ente muy fijado, soy muy de tatuar las imágenes en mi cabeza y dejarlas allí, en la galería a mano de mis recuerdos, pienso en el nombre de la persona y sale la imagen que más me gusta. Y si por mi fuera todos mis conocidos hombres deberían tener barba. Si es que digo que mi mentalidad de repente se va de viaje a años pasados y me entran mis ondas locas, sí, pa’ mi todos los hombres deberían usar barba, el que inventó los rastrillos hizo bien en morirse porque yo lo hubiese matado, XD Así de extremo, les digo que es una fijación obsesiva pues.
Para mi una señal de hombre masculino es la barba, de buenas a primeras, luego si tuviera una voz a lo Raúl Ornelas me le tiro a los pies y que haga conmigo lo que quiera, jajaja, qu sea grandote (no pa’ que me pegue, aclaro, XD), que tenga una complexión que me permita esconderme entre sus brazos, que me invite a quedarme allí, a buen recaudo, que tenga un abrazo que proteja, sí, eso es lo que busco siempre. Yo y mis complejos.
Siempre le he dedicado todas mis entradas a alguien, incluso esas que se ven sosas y sin mucho chiste, todo lo que escribo, pese a que lo niego a la menor provocación, van con la intención de llegarle a alguien, con ganas de hacer eco, cada línea va escurriendo pegamento para ver si se pegan en los párpados (y oídos, porque sucede que en ocasiones estamos leyendo pero oímos, es raro, pero pasa) de algun@ y vivan más allá de aquí. Y no, contradicción, es de ley, es el propósito la trascendentalidad, usaría mi nombre si así fuese, ese es mi argumento “lógico”, sencillamente es cierto que uno busca hacer algo, llegar a alguien, pero lo mío ahí queda, no me apetece ser gurú de nadie, ídolo de nadie, referente de nadie, nomás saber que no todo lo que digo/escribo cae en un abismo sin fondo igualito al pozo de donde saco todo esto, retroalimentación al fin de cuentas, quién me asegura que no son el mismo, o que están conectados.
Pero yo hablaba de las barbas…
Creo que por eso “me resistí” a hacerte caso, por eso aún le pongo trabas al asunto, por eso no me convence del todo, pero yo sé que ahí está, que yo sé que ahí estás.
Si no entendieron lo anterior, no hay problema, no iba para ustedes, xD
¿Les conté que ya planté mi árbol? El último que conseguí, mis naranjos siguen esperando. No he ido a verlo, temo descubrir que soy mala trasplantando y que “no pegó”, pero espero que la lluvia haga de las suyas, que sus ganas de vivir, sus hojitas verdes me lo decían, lo hayan hecho echar sus raíces y ahora se digne a crecer rete harto.
Yo por ti
27 JulYo por ti haré cosas que no pensé llegar a hacer, ya sabes, yo y mi estúpida y férrea lealtad a mi misma, con esta mi onda de ser leal a mis principios, pero luego de hacer una encuesta y verlo por todos los lados, pues resultó que de malo tiene poco, porque si resultara, que extrañamente estoy segura de que no será así, que no hay final feliz, que no terminamos juntos, mal no me hará aprender: a cocinar, y a bailar. Sí, la segunda podría prescindir de ella, como he prescindido a la fecha, pero tanto escuchar música bailable empieza a hacer cosquillas en mis pies izquierdos y siento que igual y “es hora” de perderle el miedo al vuelterío. Porque si voy a aprender a bailar será con pasitos y todo, que no me enrede y de la mano equivocada, o de ninguna, cuando toquen las vueltecitas, que dicho sea de paso son lo que más me gusta del baile. Sí, el vuelterío.
Cocinar en teoría no debería ser tan difícil, ya pregunté sobre cosas básicas y sobre prueba y error seguro llegaré a algún lado, pero nomás no encuentro la oportunidad, porque sí cocino, comida, lo he hecho, pero siento que ese es el trabajo de mi Ma, y mi argumento va más allá de la flojera y la comodidad, es sencillamente que es de esas cosas que son, sencillamente, y le dan estabilidad a este asunto, saber que mi Ma se encarga de ello, no sé, creo que no podré explicarlo por más que me esfuerce, pero sí, cuando tenga qué cocinar, creo que se podrá, por mientras seguiré con mis pininos, diciendo de repente que sería bueno comer esto o aquello y aceptando hacerlo sólo porque mi Ma dice no conocer la receta. Pero sí, en teoría podría hacerte de comer un mes sin repetir, ¿ya es bastante, no?
Y sí, estoy pensando muy a futuro, estoy pensando muy seriamente, pero es tu culpa, todo tu culpa, tu me inspiras a ello, así que eso.
Mi árbol parece muerto, pero no lo está, sus hojas murieron, quizá el lugar donde terminé plantándolo no fue de su agrado, pero bueno, uno no siempre consigue lo que quiere, el caso es que se las quité y resulta que su tronco está verde, entonces sigue vivo, sencillamente está en proceso de adptación, necesita agua, mucha, que alguien platique con él. Se me antoja tanto un columpio. ¿Será que mi «guaya» lo aguantaría? Será de esas cosas que ponga en los pendientes ^^
Ya, dejo de escuchar música bailable y vuelvo con el country, que me está convenciendo, XD a mi que proque casi todo el country que bajé es de chicas, porque son pocas las chicas que escucho, sabe por qué.
¿Eso es todo, no? Porque ya dije que no pienso lavarte la ropa ^^
Miedos
26 JulDije que iba a escribir ayer, y cuando vine a ver ya eran 11:58 pm y nomás no daba tiempo, aunque claro, pude haber puesto cualquier cosa y luego editarlo, ¿pero eso en qué me convertiría? (me encanta lanzar esa pregunta), ton slo dejé, y hoy descubro que ya casi se me fue la tarde y tampoco he escrito algo, pese a que tengo una idea rondando mi cabeza desde hace rato. Veremos qué sale.
Mis tercero y cuarto nombres, que al igual que los dos anteriores, me los puse yo solita, aunque estos de los que hablo me los fui ganando a pulso, son parte de mi naturaleza, una parte definida entre mi indefinición. Y es que sí, los adjetivos «loca» y «rara» me quedan bastante bien, porque decir «especial» no abarca todo. Pero bueno, el tema es que justo una de mis tantas extravagancias me dejó pensando dado que ayer (hoy en la madrugada) de nuevo me sentí morir. Resulta que yo no ceno porque mi metabolismo parece ser re lento, entonces si me duermo con la pancita llena tengo pesadillas, no puedo dormir, o siento que me muero. Pasaron las dos últimas. Aunque yo rara vez recuerdo cuándo y qué sueño, así que igual y pude haber tenido una pesadilla que me despertó y luego por eso no ude dormir y n esas sentí que me moría, XD, es una sensación bien fea, nomás me siento mal, bien mal, y así como llega se va y resulta que ya me dormí y me amanece horas después. Pero sí, ya sñe que no debo y ahí voy, no por nada «Terca» es otro de mis nombres. No sé cuál, la verdad, el quinto o el sexto, uno por ahí.
Pero sí, entre mis extravagancias está esa: no cenar porque me dan pesadillas. Pero otras podrían ser dos de mis grandes miedos, el principal son las agujas, las inyecciones, todo menos eso, lloro, hago berrinche, me dan harto miedo, pavor, terror, XD, soy capaz de salir corriendo sin rumbo fijo y no volver. Le tengo miedo a los fantasmas y a los extraterrestres, ambas cosas de existencia difícil de confirmar, pero me dan harto miedo. A la fecha no he experiementado un encuentro de algún tipo con fantasmas o aliens, pero sigo a la defensiva. Me da miedo quedarme ciega de repente, también, cuando em lavo a cara en las mañanas y en las noches, mientras me seco, me da el «miedo» de que al quitarme la toalla veré todo ngro, eso y que si resulta que sí veo, vea un duendecito con un cuchillo listo para matarme, jajaja Sí, debería dejar de fumar «deso» XD
Me gusta la música con sax… hace que me pierda bien fácil en los intrincados senderos de mi mente.
De lo que pasamos en tu ausencia
24 JulEmpiezo a sospechar que nuestro momento pasó, tan brillante, tan ruidoso, tan llamativo, que ni nos dimos cuenta, cegados como estábamos por la pirotecnia que se desataba al toque de nuestros labios. Nos hemos quedado aquí, varados, ciegos, en la penumbra de lo que pudo ser, que no obstante es tan “real” que por ello luchamos, hacemos el intento, por atraparlo, como queriendo transportar agua en nuestras manos, pero se me hace que sí, que el momento pasó, y pese a que ahora, justo ahora, en este preciso instante, echáramos a correr detrás suyo, quizá no lo alcanzaríamos.
Se me hace tan difícil mantenerme en pie, esperando, pacientemente, hasta el cansancio lo he dicho, como muchas otras cosas, la paciencia no es lo mío, regresa la pregunta: ¿quiero?, el 50-50 de siempre, sí, la verdad es que sí quiero, con todas las fuerzas de mi corazón atrofiado, con toda la fuerza de mis alas maltrechas, quiero, sí, quiero, lo quiero, te quiero, pero me lo pones tan difícil, necesito tus ojos aquí delante de mí, para estar segura, para no vacilar, para no estarme yendo por las ramas. Lógico, como todo, ¿qué hago mientras espero si no es divagar y desvariar? Tantas cosas debería, podría, quisiera hacer.
Odio que me hagas pensar tanto, me siento en el otro lado de historias pasadas, sintiendo lo que debieron sentir, pensando lo que debieron pensar, temiendo, quizá, lo que temieron. Tu nombre se escapa de mis labios con tanta facilidad (¿acaso el resto de ti: tu recuerdo, tu amor, quieren huir también?) Me cuesta concentrarme, más que antes, más que siempre, la música no ayuda (grave, muy grave, señal de alerta, peligro, colisión inminente), ya es más variada la gama musical, pero ni así, el interés es pasajero, vos perduras, pero con fantasmas y recuerdos ya he pasado suficiente tiempo, eres inmune a mis poderes según veo, conforme pasa el tiempo y por más que te invoco apareces solo cuando alguna razón te hace recordarme. No dudo, es lo peor, sufro tranquilamente, como siempre, suerte la tuya que el masoquismo sea lo mío.
Pesimismo y Depresión se balancean en el columpio, los cabellos de uno tapándole la cara, los cabellos de la otra ondeando a su espalda, amenazando con rozar el suelo. La Musa va y viene con una tijera en la mano, el Angemonio, como el gato, se han encaramado en el ropero, engrifados, erizados, con la mirada fija en la mano que sostiene la tijera, no nos gusta esa idea, no queremos cambios, dijimos que nada de cortes hasta de aquí a que acabe el mundo, y si no acaba, hasta dentro de que nos aseguremos de ello. Aunque un despunte no estaría de más, unos tijerazos para que recupere la forma y la cabeza ya no duela tanto. Porque la cabeza de nuevo duele. Revolviendo el interior de una caja encontré un espejo, desventajas de estar eternamente buscando, uno encuentra al final, y dentro de él hallé mi reflejo, esa yo risueña que para muchos es “la de siempre”, seguro las otras yo les resultarían irreconocibles, en algún sitio alguien zarandea puertas, queriendo salir, le subo a la música, si ubico la habitación exacta donde están escondidas, encerradas, prisioneras, soy capaz de ir y dejarlas salir, y no me hago responsable, aunque luego me arrepienta, así que mejor no, mejor recuesto mi cabeza en tu hombro y dejo que acaricies mi cabello que se niega a crecer y correr al alcance del suelo, que no sucumbe ante la gravedad y se estira para alcanzarla.
Te extraño, esa es la triste y cruel verdad, te necesito, esa es la aterradora verdad, de las cuerdas del columpio podría pender mi esperanza mientras cambia de color al sol.
Vale que en este mundo de ocupaciones sociales la tuya es de “vital” importancia, pero entonces, caigo en lo mismo, siempre, mis pies izquierdos siempre hayan el modo de volver a las grietas y desniveles que los hacen tropezar, que nos hacen caer, nuestras trincheras nos llaman a gritos, añoran nuestra presencia en su oscuro interior. Extraviar el cable de la lap y vernos con ello desconectados del mundo (un mundo en el que no estás), dejar caer el cel en una cubeta y con ello terminar de aislarnos, de un mundo en el que eres un viajero errante, depender del tel de casa, que rara vez suena, que si suena no es para mi, añorar que el correo entregue algo más que recibos o publicidad. Por ratos mi anillo de la suerte asfixia. Mi añoranza de tiempos pasados se acrecienta en ocasiones como esta, cuando un hada en cada oído impide entrar con toda su magia la música mientras la tercera, destornillador en mano, hace de las suyas en mi corazón. Culpemos a las hormonas por estas ganas de mandar todo al carajo, por estas ansias tan fuertes de meterme bajo la cama y quedarme allí hasta que aparezcas mágicamente a rescatarme.
Soledad pasea con un sleeping bag bajo el brazo, sabe que en cualquier momento saldremos en busca de refugio, el Angemonio, con las piernas colgando, limpia sus gafas de armazón rojo mientras tararea el estribillo de esa canción que siempre suele animarme, su voz atrapa la atención de las hadas que de un salto llegan a su lado y una en cada rodilla baila cada una a un ritmo totalmente ajeno a la melodía. La música finalmente empieza a llegar, cálida como el aliento de la salamandra azul que duerme panza arriba en el rincón más alejado del cuarto, por seguridad general pues sus suspiros calcinan.
Yo que lo decido todo al trancaso, voy a lanzar una nueva promesa, amenaza a la loca del espejo, mientras abrazo con fuerza el gato rosa, a sabiendas de que podría desinflarse en cualquier momento: no te voy a buscar, bien sabes dónde encontrarme, no pediré, ni rogaré, ni suplicaré que lo hagas, hazlo si quieres, mis señales luminosas no se apagan fácil, sé que siguen titilando, todo es que te dignes a seguirlas. Aquí estoy, esperando, como siempre, como dije que ya no estaría, ven por nosotros, jamás hemos deshecho las maletas, estamos listos para partir, agarrados firmemente de tu mano, cuando nos digas.
Llueve vainilla, es hora de ponerse a recaudo, aunque digan que da mala suerte, cada quien saca su paraguas y observa los arcoiris que surgen en cualquier sitio.
Espero y no
22 JulMe he equivocado tanto y tantas veces, de tantas formas, consciente y no, que igual esta vez, de nuevo, me estoy equivocando, igual y la equivocación se disfrazó de verdad y me tiene engañada, igual y la equivocación está vestida con su traje de equivocación y yo en mi terquedad pienso que está disfrazada. Espero y no. De hecho, la base de todo, como siempre, reposa sobre mis sueños, esperanzas e ilusiones. Sobre mis eternas ganas de YA estar en el camino adecuado camino a ese destino por tanto anhelado. Quiero que no seas uan equivocación más.
Me ha dado tanto gusto hablar contigo, hablar de todo y nada, ver que, pese a todo, podemos hablar, que es cierto que no hay cosa que nos afecte, somos más fuertes que ello, y al final tal como lo profeticé tiempo atrás, juntos siempre, vos y yo ^^
La repetición es un factor predominante en mi vida, casi todo se repite, para bien o para mal, para mejor y peor. Desde el principio los gatos han sido negros y amarillos, alguno que otro colado, pero por lo general, los gatos «nuevos» son negros y un amarillo. De ti no sabría decir qué se repite, pero seguro algo, las ilusiones que me das, la fuerza que le das a mi corazón resquebrajado para seguir latiendo y no desmoronarse, el impulso que le inyectas a mis alas atrofiadas, instándolas a volar, aunque sea bajito y lento, para encontrarte. Sí, de momento soy yo quien se mueve, estoy segura que los papeles se invertirán luego.
De plano a mi cabello le encanta andar suelto, mi melena de león no está hecha para ser atada, pero con este calor, y con esta falta de productos químicos para su domado, está difícil, complicado, me duele la cabeza por atarlo, me muero de calor si está suelto, eternas disyuntivas. Acabo de ver EL vestido, aunque las mayúsculas igual están de más, seguro una vez que lo tenga veré otro, y otro, así pasó cuando buscaba prendas blancas, me estoy predisponiendo, puede pasar, lo quiero, lo quiero, lo quiero!! Y también ya vi los zapatos, esos sí no se han repetido, con el trabajo que me ha costado.
Se venden parcelas, no se garantiza que logre cultivar algo, pero si le pone pasto artificial seguro sirven para tirarse a tomar el sol, si es que hay sol.
Espacios
21 JulLuego de horas creo que ya perfeccioné el arte de lanzar la piedra y hacer que salte, brinque, sobre el agua. Aquí se está cómodo, es lo malo de saber vivir en mi mente y aislarme del mundo exterior, todo está tan ad hoc y a mano para quedarse por tiempo indefinido y luego cuesta salir, uno se pregunta: ¿para qué? De buenas a primeras porque tú estás fuera. De segundas a últimas, porque el resto de mis amores está fuera. El Angemonio levanta la ceja pero sigue en lo suyo, le busca «el fondo» a la pelambre del gato, hace a un lado las hileras de pelo rosa sedoso pero nomás no encuentra de dónde salen, da la impresión de que el gato crece a cada toque pero sigue ocupando un pequeño espacio sobre las piernas del ya mencionado, no ronronea, pero sonríe, mantiene la vista fija en las ondas que crean las piedras que sigo lanzando.
Hoy a todos nos ha dado flojera, raro, porque por lo general alguien queda de guardia, pero desde hace días no nos han perseguido. Pesimismo abre la boca, levanta el índice, mas se queda callado y vuelve al deshoje de margaritas verdes en que está desde que nos instalamos. Extraño, no nos molesta ni preocupa algo en particular. Levanta el dedo nuevamente, pero lo baja al instante. Justo pasa flotando el carrito desnivelado en que viajo a menudo, cuando no ando con todos estos, no hay forma de ponerlo cabeza abajo para averiguar si es cierto que le cortaron los frenos, da igual, la verdad, me sigo subiendo. La Musa finalmente vino, se fue de paseo con un par de fantasmas desde la mañana y esta es la hora en que su melena negra oscura, hoy no tan oscura, asoman tras el enorme árbol que es el sueño del árbol que hoy finalmente plantamos, igual un día, con suerte, lo veremos grande y frondoso y ojalá se deje algunas ramas no tan altas para poder trepar, o quizá, esta vez, finalmente, colgarle un columpio.
Necesitaremos seguir abriendo puertas, vaciando armarios y baúles, averiguando qué tanto hay en las pilas de cajas que decoran los pasillos, la limpiaza «de primavera» ya nos está durando hasta otoño, y nuestra meta es llegar a limpios a la siguiente. Hay tantas cosas nuevas que queremos guardar, tantas cosas viejas de las que deberíamos deshacernos. El gato se ha hartado finalmente y con un sonido que pasa entre explosión de burbujas, apertura de lata abre fácil, quiebre de fritura y ajado de ropa aterrizó en el suelo junto al angemonio y se ha ido saltando hasta perderse entre las dunas de pétalos verdes en cuyo centro, supongo, dado que las dunas siguen creciendo, se encuentra Pesimismo muy ocupado. Soledad se empina queriendo ver algo que está más allá de esta orilla, sonríe a ratos, como que su vista que seguro es mejor que la mía alcanza a ver qué hay por ahí.
Los días transcurren rápido últimamente, el tiempo en sí se está volviendo corpóreo, es un ente igual de extraño que los que por aquí rondan, que se balancean al ritmo de la música nueva que brota del aparato musical que me sirve de respaldo, lo veo montando en la salamadra azul, volando bajo y en círculo, como ave de rapiña, cazando, sobre mi, aventando palomitad que en vez de caer suben, pero no desiste y sigue, y tanta cosa a formado nubes comestibles que las hadas han decidido aprovechar. Mi pequeño cuervo sube y baja agarrando una, posándose en mi hombre, complejo de perico tiene este pajarraco, se la come, levanta la cabeza, la ladea, extiende las alas, sube, toma otra, baja, se posa…
Y mi mano sigue lanzando piedritas dado que tú sigues pasándomelas, ¿quieres que construya un puente para nosotros?
Hoy, para variar, no dormiremos temprano, dormiremos de repente, sin darnos cuenta, nos amanecerá de pronto, y el nuevo transcurrirá, y resultará que empieza una nueva semana sin ti, contigo, una mas. Se me hace que al tiempo «le ayuda» cabalgar en salamandra, veré de comprarle por ello, de algún lado debo sacar para mantener los caprichos de mi tropa, aunque igual, podríamos hacer una venta de garage, aunque no tengamos uno, montaremos un puestesito al lado del camino, pondremos todo al 2×1, es más, dejaremos algunas cajas así al alcance para que cada quien hurge y se lleve lo que más se le antoje. Tenemos que hacer espacio, urge, tu recuerdo empieza a exigir más y más espacio, y a nosotros que no se nos da eso de ser hospitalarios, ya te cedimos el mejor cuarto de la mansión en ruinas, te dejamos libre acceso al balcón de la torre, puedes hacer uno del sillón menos apolillado y, lo sabes, el columpio siempre ha sido para dos.
Yo sería…
20 JulDefinitivamente ser mujer es difícil. Ser una mujer mexicana es harto difícil. Ser una mujer mexicana en el siglo pasado, neta, estaba canijo, yo no hubiera aguantado, eso de por nacer mujer saber que estabas predestinada a dedicarte a las labores del hogar y a esperar pacientemente a que un galán apareciera en al puerta a pedir tu mano y luego acatar su voluntad y servirle y parir sus hijos… No, gracias, pero paso. Yo naciendo en esos años habría sido de la vida galante, je, seguramente por mi forma de ser es lo que se me habría antojado más divertido, igual pude haber sido una solterona, de esas amargadas, aunque ahora que finalmente vi una peli de la revolución que quería ver desde hace un buen se me hace que yo hubiese sido «adelita», sí, ya sea siguiendo a «mi hombre» o nomás por la locura de ir, sola o con mis comadres, je, pero me hubiese unido a los contingentes de las mujeres que se apuntaron a la revolución.
No sé, no sé, pero lo que es desmadres patrios revolucionarios me laten, la guerra de antaño me gusta (entre más atrás mejor, desde que las armas a distancia cobraron vida todo se ha ido en declive), eso de poner a juego el honor (mi versión del honor es mi lealtad a mi misma, mi guerra férrea (terca) por mantenerme firme a mis convicciones), sí, yo sería guerrillera si no fuese porque actualmente no me late. Pero decía, si hubiese nacido en el siglo pasado habría sido adelita, o mujer de la vida galante, o una adelita galante, jajaja Yo habría sido de esas mujeres que siempre dan de qué hablar, para bien o para mal, me recuerda ese dicho que dice: «cuando los perros ladran es que uno va avanzando» o algo así es el asunto.
Y ya, mi divague de hoy se quedó girando en ello. Culpa de ver pelis blanco y negro de hace años ^^

Debe estar conectado para enviar un comentario.