Archivo | febrero, 2011

If

28 Feb

Desde mis años de la prepa aprendí que la causal “If” es un soberano y tremendo dolor de cabeza. “If” traducido a: ¿si…? Cualquier pregunta (o frase) que lleva ese bendito sí es para tenerle miedo. Vi una peli llamada “How do you do (Cómo sabes si…?)”, de ahí mi divague, la historia gira entorno a la duda de cómo saber, de buenas a primeras, qué es el amor, de segundas a terceras, si estás enamorado, y de finales a últimas, si es la persona indicada, si es tu alma gemela. Es, fue y será eternamente un lío dar respuesta a esas preguntas, porque vamos cambiando con el tiempo y por ende nuestras respuestas a dichas preguntas, antes nos bastaba con que nos gustara la persona y le gustáramos, luego uno se para a pensar en si tenemos intereses comunes y tal, luego resulta que la persona quiere cambiarnos, o sencillamente cambiamos por la persona y cuando nos vemos al espejo somos otra persona, una persona tan diferente a nosotros mismos que si nos mostráramos así nos mandarían a volar al instante, ¿entonces, es real?

Se supone que si estamos a gusto con ello pues no debería afectar, pero en esta hipótesis no es el caso ^^ Así pues, llegamos a mi tema favorito: el miedo. Miedo a mostrarnos tal cual somos por temor al rechazo, miedo a que nos abandonen por no ser lo que se espera de nosotros, todo gira entorno al miedo. Y yo en medio de la muchedumbre me paro de puntitas y grito: ¡¡ARRIÉSGATE!! Hay que hacerlo, sí, la naturaleza no nos dotó de un caparazón anti ranazos, pero pues ese no es motivo para encerrarnos (en burbujas) por temor a quebrarnos a la primera, si no estamos dispuestos a que nos pase lo peor entonces no merecemos que nos pase algo bueno, porque es la Ley de la Balanza, para que nos lleguen cosas buenas debemos tener malas, no sabríamos diferenciarlas (apreciarlas) si no fuese así. También es aceptable decir que muchas veces el temor a lo desconocido, a dar vuelta en esa esquina que siempre evitamos (por algo, sexto sentido, intuición) es lo que nos frena, es gracioso cuando terminamos enamorados de esa persona a quien no prestamos atención, de ese a quien ignoramos, de ese a quien veíamos solo como un amigo, o de ese tipo que llena totalmente los requisitos del sujeto a quien dijimos jamás le haríamos caso. Se cumple el “nunca digas nunca”, por ello procuro no decirlo, te insto a ello, te lo pido, te lo ruego, te lo imploro, te exhorto: arriésgate.

Lo sostengo, lo único que puedo prometer es que no daré certezas.

Me asombra comprobar y confirmar que soy un bicho raro, que si tuviera un cachito más de confianza en si mismo se lanzaría de cabeza más seguido de lo que lo hace, hablaría más alto, reiría más. Bailaría. Iría a tu encuentro y te jalaría de la camisa para plantarte un beso y luego dejarte allí. Eterna Ley de Correspondencia, ya fui y te besé ahora te toca. Mi obsesión por el Equilibrio, mi añoranza de justicia y compensación, incluso eso lo mandaría a volar, ya vi que no es posible para todos actuar como yo. De hecho es lo correcto que sea solo uno quien se deje llevar, mi verdadera alma gemela está por allí ayudando a una chica a dar ese paso. Y yo por mientras aquí estoy, con mi cartel luminoso de “Hay vacante”- “Se busca”, dispuesta a darte el empujón que necesitas o a lazarte de ser necesario, te voy a terminar secuestrando, te lazaré y te echaré sobre mi caballo negro, XD Arriésgate, no lo pienses, que por pensarlo es que no lo haces, y el tiempo se nos sigue yendo, sí, soy mágica, pero incluso yo no puedo tener al tiempo prisionero.

Una vez un amigo me dijo que le asombraba que yo hiciese las cosas que hago cuando un tipo me gusta, me reí pues para lo que me han servido, jajaja, pero sí, cuando el tipo en verdad me gusta me armo de valor y casi voy y se lo digo… Con el paso de los años he adquirido más confianza (estoy segura de que aún me falta) y pese a que mis técnicas no dan los resultados esperados, me han servido para salir de la duda. Ya dije, esas mis ganas de querer que tomen la segunda, pues como son tan lentos la iniciativa tiene que ser mía, pero para como van las cosas, tendré que hacer todo en lo que se arman del valor que me falta para comportarse como una espera. De nuevo un saco al perchero. Tu flojito y cooperando, déjate llevar. Arriésgate.

Solo me falta poner tu nombre.

Me encanta una canción de Nelly Furtado: “Try”, de eso se trata, intentar, una y otra y otra y otra y otra y las que hagan falta, seguir intentando, seguirse levantando, seguir avanzando. Arriesgarse. Hacerlo. Intentarlo. Tratar. No nos queda otra, de eso se trata la vida. Y al menos a mí me gusta, la piel se endurece con los ranazos, uno ya no los siente (tanto), uno va aprendiendo a caer. Uno deja de darle importancia. Entre más fácil se cae más fácil será el levantarse. Entre más rápido le pierdas el miedo al rechazo más atento estarás a lo que pasa y a tu alrededor y verás el universo de posibilidades que flotan a tu alcance.

Solo la muerte (porque no recuerdo ni sé qué hay más allá) no tiene arreglo, pero la distancia, el idioma, la edad, la religión, la posición social, todas las cosas mundanas a las que solemos darles importancia, todas, tienen arreglo. Estamos en un mundo en donde es prácticamente imposible perder el contacto, donde pese a estar lejos estamos cerca, podemos llegar a donde sea si nos lo proponemos. Di “rana”.

Dame de nuevo una sonrisa.

12 Años

27 Feb

Ayer sin decidirlo, le dediqué 12 horas de mi vida a escuchar un programa en vivo, que justo transmitía para conmemorar sus 12 años de vida, razón por la cuál en algún punto alguien dijo que había que superar el récord de 10 horas de transmisión y se terminó decidiendo estar 12 horas para que los números combinaran.

«En Caso De Que El Mundo Se Desintegre», buen día para interactuar con los demás Desintegrados, je La reunión estaba en el chat, que era un caos bastante agradable aunque le dio dolor de cabeza a todos los que no están acostumbrados a tener multiconversaciones, xD El típico cada quien en su tema. Fue genial. Yo para variar no conocía a nadie, reconocía algunos nicks pero hasta ahí, pero para variar escribiendo soy más valemadrista así que daba igual, xD

La voz le cambió al Pirata y al Sr. Lagartija varias veces, empezaron normales, je, con el brío que les conozco desde no hace mucho, ¿cuánto habrán bebido? Hubo un punto, cuando se abnimó a cantar y la red se colapsó de tal modo que fue la primera caída, jajaja, que pensé que no s elograría llegar siquiera a las 12 horas, pero estaba en un error, como buenos lobos interestelares saben cuándo, cómo y con qué frenar y empezaron a beber café en cantidades industriales, tanto que para cuando volvieron a hablar se les tomaba «adormilados frescos». Y llegamos al final para brindar ^^

No consigo recordar en su totalidad la amplia variedad musical que compartieron con nosotros. Pero no importa. Estuve allí, aunque exista gente que no lo entienda, esto es algo que puedo presumir.

Believe – Cher

26 Feb

Como dije hace unas entradas, hay canciones que me gustan bastante y están en inglés y lo que me llama es que las escucho y les entiendo, aunque no pasa  todo el tiempo ni resulta que les entiendo en su totalidad. Así que veámos que es lo que dice Cher, qué es lo que coreamos y “guashaguaseamos” je

Believe – Cher

No matter how hard I try

You keep pushing me aside

And I can’t break through

There’s no talking to you … Creo que es de ley que pasa que por más que intentamos acercarnos a alguien, y cometemos el error de querer volvernos lo que pensamos que esa persona necesita, resulta que todo es en vano, y da igual lo que hagamos.

It’s so sad that you’re leaving

It takes time to believe it

But after all is said and done

You’re gonna be the lonely one … Y entonces nos damos cuenta que ya no hay más que hacer, y lo mejor, o “lo más sano” es terminar la relación, y si con suerte nos dimos cuenta de que justo eso nosh ace bien, estaremos bien, je, pero lo malo es que por lo general no logramos reaccionar de ese modo.

Do you believe in life after love? … Sí, xD Aquí sigo 😛

I can feel something inside me say

I really don’t think you’re strong enough … El que deja cuando le aman, es porque huye. Entonces por lo general es cierto, no son lo suficiente fuertes, no se arriesgan, y huyen.

Do you believe in life after love?

I can feel something inside me say

I really don’t think you’re strong enough …  Parafraseando otra canción: “Pobre de ti…”

What am I supposed to do? … Todos nos preguntamos eso ^^

Sit around and wait for you? … De preferencia no.

Well I can do that

And there’s no turning back … Chale, el mundo está formado por un madrero de probabilidades, mil ocho mil opciones, y resulta que hay momentos en los que nos sentimos que no hay qué hacer.

I need time to move on …  Tampoco es el caso de que salgamos corriendo sin rumbo.

I need a love to feel strong … Es irónico, que nos morimos por amor, y no podemos vivir sin el.

Cause I’ve got time to think it through

And maybe I’m too good for you … Sí, soy mucho, xD Tanto que entiendo que no sepas qué hacer 😛

(Chorus)

Well I know that I’ll get through this

Cause I know that I am strong … Lo que no te mat ate hace más fuerte, no hay mal que por bien no venga, cuando caes hay que levantarse, y resulta que aquí seguimos, pese a todo. Sí se puede.

I don’t need you anymore

I don’t need you anymore

I don’t need you anymore

No I don’t need you anymore … Bueno, nomás tantito ^^u

(Chorus)

Sí, no hay mucho qué analizar, es un buen resumen de lo que solemos pasar cuando terminamos una relación, las etapas del duelo: Negación, Ira, Negociación y Aceptación. A veces nos saltamos algunas o las pasamos en desorden, pero siempre hay una luz en medio de la oscuridad.

Pero sería genial que tu también estuvieses por aquíi.

Arcoiris

25 Feb

Desde la entrada de la casa, a la izquierda, rumbo al río, el cielo se ve azul, muy azul, con nubes blancas; a la derecha, por donde se ven las montañas, el cielo se ve tremendamente nublado, gris, y un arcoiris se deja ver, pero conforme me iba acercando iba desapareciendo… Y para cuando llegué a la esquina ya no se veía. Me ha recordado una conversación que tuve ya hace un rato, iba más o menos así, trataba de que la única manera de averiguar qué hay al final del arcoiris es llegar ahí. Sí, yo decía que se supone que al final de los arcoiris está la olla de oro, pero me dijeron que la supocisión no vale, que hay que ir al final de arcoiris para saber lo que en verdad hay ahí. Entonces, hoy, hace rato, por un momento, me sentí tentada a seguir avanzando y salir de la duda, no se veía tan lejos… No obstante, como pueden notar no me lancé a la aventura de ver si hay una olla, duendes, el vacío, la Atlántida, una nave extraterrestre, su casa, aún no sabré qué hay al final del arcoiris, estos días me tienen con la única duda de saber qué pasó, qué pasará. Dudas sobre el presente y el futuro inmediato. Desde el patio de la casa el cielo está invertido, a la derecha se ve despejado y a la izquierda está nublado, pero no hay arcoiris. Ayer en la noche la luna, anaranjada, estaba justo frente a mi, enmedio de un cielo azul oscuro salpicado de estrellas, con ovnis camuflados, con planetas indestinguibles a mis ojos, con mis eternas ganas de volar hasta la luna para desde allí tener una vista panorámica que me permita no perderte de vista. ¿Quieres que te consiga un arcoiris? Si hace tiempo un vampi consiguió apoderarse de las estrellas no veo porqué un angemonio no podría atrapar arcoiris. Sí, sigo estando di8spuesta, ¿qué tal alto? Violines con batería, suenan más que bien. Me he pasado ya tantas tardes-noches que he perdido la cuenta, comiendo galletas. Estoy intentando llenar un vacío sin fondo que no obstante se azucara más y más con el pasar de los días, los mordiscos se acompasan con el tecleo errático de mis dedos, hoy son varios, 3, no es tanta diferencia pero es. Luis Miguel se ha colado en la lista del iTunes, ayer metí un cd de mp3 de Boleros para mi Ma y hoy que le di a reproducción aleatoria sale cualquier cosa de entre las 2028 canciones que hay. Te extraño, te echo de menos. Mañana toca bañar a la jauría y hacer un par de Piñas Coladas para festejar aún no sé qué: que te conocí, que ya casi acaba el mes, que en menos de 15 días me voy, que ya encontré audífonos para mi reproductor. Huele a limpiador de pisos lavanda, la puerta, la otra puerta, la que casi nunca se abre está abierta y los perros fascinados. Entra demasiada luz, yo que soy un ser nocturno y tenía los iris azules pero se me quemaron con la luz, jajajajaja, no aguanto tanta iluminación. Ha entrado el viento, de colado, metiche como siempre, trayendo un agradable aroma a tierra mojada, a madera mojada. Déjate. Katrina se limpia los ojos, se ve curiosa, me ha recordado a Iris manteniendo el equilibrio hoy en la mañana mientra se la mía la pata. Oceransky, luego de meses, se deja escuchar, Ornelas estuvo en el teatro. Lo he decidido, compraré un Lambrusco.

La Lily, ¿se acuerdan? Se niega a crecer y ahora en cambio son 3 plantitas en la misma maceta.

La «Chocolata»

24 Feb

La “Chocolata”, la gata que se supone estaba de paso, la que un tío (primo de mi Ma) vino a dejarnos para que cuidáramos mientras se le hallaba casa, esa misma que según él no comía sola y trajo un biberón de bebé quesque para darle de comer con ese, esa maldita que me ha dejado dos señores rasguños en la mano derecha porque le mostré su reflejo en el espejo, esa flacucha pequeña de carita extraña a quien mi “Iris” (mi gata, la otra es de mi Ma) ataca cada que se le antoja, defiende su territorio digo yo, la pinche “Chocolata” loca que cuando uno intenta entrar o salir al patio o la cocina y ella está plantada sobre el barandal empieza con su maullaronronear para que uno le haga caso y cariños, esa, vino de visita al cuarto y se pasó cerca de quince minutos dándome lata, restregándose contra mis piernas, pasando bajo ellas cuando me cansé de tenerlas extendidas, dándome cabezazos cada que dejaba de acariciarla, mordiendo mis manos según su antojo, a la fecha no descubro cuál es el nivel adecuado de caricia y rascado que le gusta, ese animalito loco anduvo por aquí hace rato y ya se fue, la fui a dejar de nuevo a la sala para que siga haciendo de las suyas, la gatita que mi Ma jamás quiso que se le buscara casa…

Dos rasguños que han dejado su rastro en la parte interna de mi brazo derecho, dos líneas rojas oscuras bien definidas que se unen a mis tantas heridas de guerra. Duelen, ya no tanto, y poco me importa. Quiero ser como la Chocolata y llegar sencillamente a imponer mi presencia y exigir cariño, y ay de ti si no me lo das 😉

Tu nombre

23 Feb

Tu nombre me quema los labios, pica, los mueve contra mi voluntad y me escucho de nuevo diciéndolo, tu nombre. Cántico nuevo, viejo, eterno, invocación shamánica para tenerte a mi lado, cuando menos para verte. Lo volveré a hacer, si te dejas, lo haré, incluso peor, me robaré algo más que tu alma, esta que tengo por aquí guardada, aunque sea la cibernética, algo es algo, quiero una sonrisa tuya, una mirada, para tenerlas cerca, colgadas del techo, para no sentirme sola a deshoras, o para que estemos solos, acompañados, tu y yo, un lejano nosotros, lejano porque está lejos, lejos porque no es, porque no fue, porque no ha sido.

Recuerdos breves.

Huele a aromatizante “Escencia Tierra”, de nuevo, la tierra no huele así ni de lejos, no huele tan dulce, aunque así huele, para mi, tu recuerdo. Extraño. La música suena, intenta imponerse por sobre la sombra de tu presencia en este sitio, en esta antesala donde paseas sin decidirte a entrar de una vez o salirte de una vez por todas. Tengo un hada colgada a mi espalda, su cabello verde y largo cuelga inerte en su espalda, entre las alas congeladas en una posición anormalmente estática. Quiero sentir tus labios, presentárselos a los míos como algo real, no como una de mis tantas fantasías.

¿Por qué tomaste mi mano? ¿Por qué lo permití? ¿Por qué no hice lo de siempre y seguí por mi lado? Debo, definitivamente debo, andar por la vida con un manual bajo el brazo, debo repartir folletos a todo el que ose dirigirme la palabra, para que sepan a lo que hay que atenerse, no, definitivamente, no debiste, pero ya qué más da a estas alturas, tú te lo buscaste. Atente a las consecuencias. Puede, solo puede, no ser tan malo como lo pinto, puede ser peor, mejor quién sabe. Haz una encuesta.

Bendito el instante en que te dejaste llevar.

«Haven»

22 Feb

No sé exactamente cuándo fue que empecé a ver esta serie, llamada “Haven”, basada en el libro “The Colorado Kid” de Stephen King (búsquenla, está en varias páginas) pero el asunto es que lo tomé como parte de mi rutina.

Ayer terminé de verla, y he de decir que me ha encantado, el final es de esos que te dejan pensando, conforme pasaban los capítulos daban ganas de seguir viendo y a la vez daban ganas de quedarse un tiempo sin ver lo que seguía para poder meditar el tema con calma. Cada capítulo te deja pensando sobre todo: sobre la vida, sobre la realidad, sobre uno mismo, sobre los vecinos, sobre la gente, sobre el porvenir, sobre el pasado… Es el sello distintivo de King, suspenso con moraleja, por decirlo de alguna manera, medio parafraseándolo, pues se encarga de sacar los miedos de la gente y los explota, expande, hincha, de tal modo que no queda más que buscar hondo, en lo más profundo de uno mismo, y es la misma naturaleza humana, esa que te metió en la enorme zanja de problemas, esa misma te saca, la naturaleza humana, siempre dual, tiene algo de bueno, algo que vale la pena. Siempre que uno mantenga la esperanza.

Yo soy de las que le agarraron miedo a los payasos por ver «Eso» y no quiero leer el libro porque presiento que ha de estar peor. «Flotan, todos flotan…» Me gustan este tipo de series que son adpataciones de libros o que son creaciones originales y tratan de temas diferentes, sobre todo si son pequeñas, ésta tarda 13 capítulos.  Seguiré buscando por allí y con suerte encontraré otra que me enganche ^^

Y no hay más por hoy, o empezaré a darle vueltas al último tema, y mejor me encargo de seguirme despejando para poder seguir con lo mío, para ver si a la musa le llama la atención la peli que quiero ver y de paso se queda a oler estrellas con Morpheo y conmigo.

Pregunto

21 Feb

¿Qué tan alto quieres que lo grite? ¿Qué tan alto? Aquí estoy, aquí sigo, no me he movido, por eso, por ello, por esto. Cambiaré, me iré, quizás eso es lo que hace falta, cambiar de aires, alejarme, no pensar, no decir, no sentir, no esperar, no buscar, no callar, no pedir, no dar, no hacer, no pretender, no anhelar, ¿no soñar? Imposible no soñar. Es lo que me mantiene, es el relleno que me da forma. Y asumo que algo de esta forma es lo que llamó en parte tu atención. Siempre es así, todo empieza con una mirada, una mirada en algún punto correspondida. ¿Es irónico, lo has pensado, que cuando uno besa tiende a cerrar los ojos? Uno pasa a reconocerse con los labios. Los labios que forman una sonrisa, esa sonrisa tuya. Me pregunto, me pregunto, me pregunto: ¿qué es lo que tengo que hacer? Estoy haciendo investigación de campo, preguntando a todo el que se deja, bromeando con el tema. Es bien chistoso esto. Incluso a ti te he preguntado. Quiero saltar de nuevo, saltar alto, muy alto, tan alto que de nuevo me olvide del suelo que acabo de dejar, que la sensación de ingravidad me mantenga, olvidada de que al final voy a caer, y de nuevo ignorarlo, dejarlo pasar, pero en el fondo mantener la esperanza, de que al caer, estés allí para sostenerme.

Se regalan un par de ojos, solo me meten en problemas.

INconexo

20 Feb

Tengo que empezar aceptando que la verdad es que no, aún no, parece que ni de lejos estoy cerca de poder decir que ya, pues el hecho es que en efecto aún. Aun. No es sano el proceso del desenamoramiento, si ya el propio amor es intoxicante el desenamorarse es peor, tienes que pelar cada vena de la capa de miel con que fue recubierta, tienes que vaciar el corazón de todo lo que lo mantenía relleno y pachoncito, tienes que picarte los ojos para no seguirle viendo, tienes que cortarte la lengua para no seguirle nombrando, tienes que atarte las manos para no escribirle, engrilletarte los pies para no salir corriendo a buscarle. Tienes que darte choques eléctricos cada tantos minutos para dejar de recordar, de rememorar, de revivir… Tienes que darte baños de agua helada para insensibilizarte a su recuerdo. No estoy cerca de poder siquiera no sonreírle.

Pero aún así, aun así… No aprendo, soy demasiado voluble e impetuosa, y pese (por sobre) a todo sigo teniendo esperanzas y sueños y no puedo evitar seguir caminos parecidos, tropezar con las mismas piedras, caer en las mismas zanjas… Me basta una sonrisa. Una sonrisa que me haga sonreír. Y vienen las dudas, los miedos, la incertidumbre, las inseguridades, la pelea entre lo que quiero y lo que tengo, entre lo que sueño y lo que existe, entre lo que no es y lo que no fue. No me gusta (mentira) sentirme así de vulnerable, pendiente, recelosa.

Ya debería haber aceptado que la naturaleza de un angemonio, para seguir siendo angemónica, implica estar por siempre en un entorno solitario que no le inste a inclinarse por una cosa u otra. Un angemonio debe ser un ser solitario para serlo. Y no es queja. Es de esas cosas que uno debe decir en voz alta para que se vayan volviendo realidad. Ya terminó, no volverá a pasar. Eso también hay que repetirlo en voz alta. ¿Por qué demonios estoy escuchando a Enya??? Es enfermizo lo que hago, debería cortar de tajo este asunto, prenderle fuego a lo que quede, echarle agua caliente, arrojarle ácido. Seguir caminando y no volver la vista atrás. Siento que jamás podré hacerlo realmente. Pero sí, sé, lo sé, conseguiré que lo que ahora pretendo se vuelva real. Tengo la capacidad para hacerlo real, me faltan ganas, incentivos, un buen empujón. ¿Pero mientras tanto cómo le hago? Sí, vale, me he levantado otras veces, pero ese no es pretexto para tirarme por gusto, esas veces no fueron ni de lejos parecidas a esta, en esas veces no me arriesgue tanto, no me dejé ver tanto, no me di tanto. Vuelvo a estar siempre en las mismas, eterno enredo disyuntivo: ¿si o no?

Y el meollo del asunto es este: Miedo a arriesgarse. Mi locura y rareza me dice que no es difícil, que no hay que pararse a pensar en ello. Soy impulsiva y espontánea y por ello el arriesgarse se me hace tan fácil, tan natural. Me he dado tantos ranazos, he salido “bien librada” de todos ellos, entonces no puedo creer que haya quien no quiera hacerlo, no puedo creer que haya quien sucumba ante el miedo, que sencillamente no lo intente, que no cruce el límite, YO soy la que vive en una burbuja y aún así hago malabares con cuchillos todo el tiempo. Esta estúpida vida está hecha de una sucesión de instantes que pasan más rápido de lo que uno tarda en apreciarlos, si nos paramos a pensar en si será que va a salir bien nos arriesgamos a jamás saberlo. Quizá haya quien pueda vivir con esa duda, no soy de esos. Y si no es por mi propia voluntad que el asunto queda en duda es peor, me insta a luchar, a querer averiguarlo, a salir de la duda. Y cuando uno se topa con estas veces, en que lo único que se puede hacer es dejarlo estar, procurar olvidarlo, quedarse con la duda, entonces te das cuenta que la vida en verdad está jodida. Estoy loca por algo, por una acumulación de cosas como estas.

Si saltas y no hay nadie para sostenerte, y te estampas en el suelo, ¿cuál es el problema? Es un eterno ahora o luego, un universo de probabilidades, pudo haber alguien y pudo no haber sido capaz de sostenerte e igual acababas en el suelo. Pudo haber alguien y cuando estás en sus brazos descubres que lo que en verdad quieres es estar en el suelo. No volamos porque no tenemos alas, y no las tenemos porque en nuestra naturaleza está el intentar volar y estamparnos siempre contra el suelo. Todo lo que sube tiene que bajar. Es genial tardar bastante en esa sensación de vuelo, pero al final se sabe que el suelo volverá a reclamarnos. Y dado que ese es el único camino a seguir, ¿por qué frenarnos? ¿Cuál es tu miedo? ¿A qué le temes? Hay oportunidades que se dan una sola vez en la vida y es horrible darse cuenta que justo dejamos pasar una de esas por miedo o indecisión, es horrible saber que mientras uno cavilaba entre “si” o “no” la oportunidad pasó justo a nuestro lado, haciéndonos gestos para que la viéramos y por lo mismo la ignoramos pues nos distraía.

Me gustan las pelis románticas que tratan de “amores imposibles” y tremendamente espontáneos porque tratan justo de esto, del sencillo hecho de arriesgarte y lanzarte a lo desconocido. Los protagonistas son todo menos el uno para el otro. Las situaciones se acomodan de tal forma que por más que lo intentan siempre algo sale mal. Las cosas jamás salen como uno las planea, salen mejor o peor. Un maldito y estúpido segundo lo cambia todo. Aún puedo llorar por ello, ya no directamente recordándolo, sino con algo que me hace pensar en el “igual y”, que es el primo hermano del “que tal si”. Parientes cercanos del “Hubiera”. No me lamento, no me arrepiento, soy conciente de que hice todo (incluso más, e igual ese fue un factor decisivo, atente contra el Equilibrio de la Ley de la Balanza que tanto intento sostener), salté, sin paracaídas, sin ver abajo, sin esperar que hubiese alguien o algo para sostenerme.

¿Salto?

¿Será?

19 Feb

En menos de una hora me puse a hacer recuento de fracasos y en efecto, son más que los logros, sí, ha de ser eso de que envío señales equivocadas, y lo peor del caso es que desconozco qué señales mando, cómo las mando, por qué las mando, en qué momento las mando, a quién se las mando… Angemónicamente soy una mujer contradictoria, así como soy de armas tomar luego me quedo esperando. Digamos: te beso. ¿Hay qué explicar más? Ahora todo es que me busques, ¿no? En qué punto hago algo para que no hagan el intento. Que no sea que me hablan cuando me ven la calle porque siempre voy caminando entre brumas, neblinas, nubes y rodeada de cangrejos cantores que solo porque tengo un ángel de la guarda que ni siquiera parpadea es que no me han atropellado, no he caído en una zanja, no me ha caído algo encima y siempre encuentro el camino que ando buscando. Estoy, lo seguiré diciendo, cansada de ser yo quien haga el primer movimiento, ley de compensación, ello me lleva a ser quien a su vez ponga la jugada final y esperar a ver si me vences o te rindes. Por lo general tu victoria significa alejarte. Entonces eso, quisiera ser yo quien decide al final. Es tan deliciosamente contradictorio saber que soy capaz de obtener reacciones pero que no puedo mantenerlas. Sabotaje. Seguro que con una mano azuzo el fuego y con la otro le estoy echando agua… Es miedo, ya se sabe, miedo a lo desconocido, porque yo no le temo a la caída, no, soy un gato y siempre caigo en mis cuatro patas, sé caer, he caído tanto, yo lo que tengo es miedo al rechazo, ya está comprobado, a más me conoces más rápido emprendes la retirada. Suele pasar entonces pasará porque ya ha pasado. Y aun así, quisiera arriesgarme, una herida de guerra más, para la colección, quiero salir de la duda, quiero verlo con otra luz, en otro contexto, con los mismos ojos.

Sí, quiero.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar