Hace unos días leí esa palabra en un blog… Y desde ese día no he podido sacármela de la mente. Sí, de forma conciente o inconciente uno hace ciertas cosas con el afán de que alguien las vea, de que sean notadas, que con el pasar de los años, quizás, al menos una vez, alguien diga: "esto lo hizo El/Ella"
¿Cuál es el encanto de preservarnos en el tiempo? ¿Acaso esa frase de que los recuerdos perduran? A mi ver, el afán de la trascendencia radica en el temor a ser olvidado, totalmente olvidado como para con la gran mayoría de los humanos, de hecho, ni siquiera es olvido… Nadie nunca supo que existimos… ¿Si un árbol cae enmedio del bosque y nadie lo oye, en verdad ha caido? Justo es lo mismo con nosotros, por intentamos dejar señales de nuestro paso por el mundo.
Hay quien escribe para ello… Diré que yo no soy de ese grupo, yo escribo para mi, sólo para mi, comparto con extraños y desconocidos cerca de la décima parte de mis creciones… Cuando mis amigas preguntan: "¿Cuándo publicarás algo?" Yo respondo invariablemente: "El día que me muera, te lo pondré de cláusula en el testamento" xD Y es que sí, no espero cosechar en vida los frutos de mi trabajo literario, menos aún en muerte.
Quizás habrán quienes piensen que como a grandes personas recordadas del pasado, su familia es quien sigue ganando con el trabajo de ellos… Pues, yo familia, no pienso ponerla en mi testamento, de hecho, quien sabe si tendré algo que heredar, mis tres pocesiones más valiosas son: El DD de la Mac, mi colección de Libros y mi colección de DVD’s. No son cosas importantes para gente materialista como ellos, aunque igual son cosas, podrían venderlas y conseguir algunos pesos, xD Por ello eso, mis valiosas poseciones se las heredaré, supongo, a mis amigas.
No tendré hijos, lo tengo más claro que cualquier otra cosa… Pese a todo lo que me han dicho, pese a que mi Ma me dijo que debo tener al menos uno, como en su caso, para que a la larga no me quede sola. Pero a mi me gusta estar sola… Por eso escribo, por eso leo, por eso veo pelis extrañas, xD Una vez lo dije, le temo a la Soledad Impuesta, pero a la Soledad Adquirida a Voluntad, a esa le extiendo los brazos para que me acompañe.
La trascendencia… me ha hecho pensar en tantas cosas y en ninguna, me ha demostrado que mi mente es un caos de ideas contrapuestas e irreverentes, cada idea nueva es antagónica de la anterior, así secesivamente hasta jamás hallar el final.

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